02 de Septiembre de 2006 Sábado
La verdad, aun no me siento bien para escribir, estoy algo deprimido ya que me sacaron mi mierda... Odio a esos idiotas, no puedo creer que lo hagan porque se creen "machitos" o "bacancitos". Son solo unos imbeciles que no tienen nada que hacer con su vida.
Ayer, le pedí a Jina salir para que se animara un poco. Ella al principio no quería y lo estuvo pensando en todo el día; luego, se animó a ir y nos fuimos a pasear, vimos una película y jugamos. Cuando conversaba con ella, se notaba aun la tristeza que había por su papá. La animaba, pero creo que aun no es suficiente. Cuando estabamos caminando, nos encontramos con Cristofer y Rosalina, estuvimos conversando los cuatro ya que no habíamos visto a Rosalina en tiempo. Hasta que Jina me dijo que fueramos a su casa y nos fuimos caminando.
Era un cuarto para las nueve (8:45p.m.), aun no era tan tarde, cuando estabamos caminando de la mano, se acercaban un grupo de muchachos casi de nuestra edad, al principio crei que nada iba a pasar, pero los veía un poco extraños y pensé que algo iba a pasar. Cuando los dejamos de ver, creí que todo había pasado, asi que volteé la cabeza y venían corriendo hacia nosotros, cogí mas fuerte la mano de Jina y empezamos a correr. Me llegaron a alcanzar, dos me agarraron y el otro me estaba golpeando, dos chicos cogieron a Jina y la empezaron a manosear, eso me molestó muchísimos, me logré soltar y golpeé a esos dos, la dejaron libre para golpearme. Ella estaba llorando y le grité que corriera, pero al principio se quedó paralizada y no me hacía caso. Después Jina se fue corriendo y un chico la iba a perseguir, pero gracias a Dios le cogí de la pierna.
La gente que pasaba por los alrededores miraban desde muy lejos y otros simplemente pasaban de largo como si no me hubieran visto. Me ponía a pensar por qué es que nadie me ayudaba, me golpeaban, me insultaban y en tanta revolución que había, me jalaron de mi casaca hasta que me la lograron sacar, me siguieron golpeando, creí que me iban a fracturar algo, los golpeaba pero estaba muy cansado, adolorido y mi visión se empezaba a emborrachar.
Por alguna razón recordé el momento en que le dije al papá de Jina que la iba proteger; en mi interior creí que lo había logrado. Seguí golpeando hasta que me caí de agotamiento y un chico me golpeó en la cara con un palo. En un momento parpadeé y Jina me estaba mirando y llorando; unos policías habían llegado justo unos minutos después con Jina, esos chicos se habían quedado unos metros lejos de donde me habían dejado tirado como si nada, los policías los agarraron porque Jina los había visto. Me devolvieron mi casaca y Jina con un policía me ayudaron caminando a una clínica.
En la clínica me dijeron que no tenía nada roto, pero si tenía muchas heridas y algunas un poco profundas, muchos moretones y ahora tengo una cicatriz pequeñita cerca del ojo. El doctor dijo que tuve suerte de no quedar gravemente herido (un hueso roto). Jina me dijo que se sentía feliz de que no me había pasado nada grave, le agradecí porque trajo ayuda, ella me abrazó y me llamó tonto, le pregunté por qué y me respondió, porque solo pensaba en defenderla a ella y no pensaba en defenderme a mí. De camino a su casa, ella me agradecía mucho y yo simplemente le sonreía aunque un poco en el fondo de mi corazón sentía un poco de odio a esos chicos. Cuando llegué a mi casa ya se imaginarán lo que me dijeron mis papás... JEJE.
La verdad, aun no me siento bien para escribir, estoy algo deprimido ya que me sacaron mi mierda... Odio a esos idiotas, no puedo creer que lo hagan porque se creen "machitos" o "bacancitos". Son solo unos imbeciles que no tienen nada que hacer con su vida.
Ayer, le pedí a Jina salir para que se animara un poco. Ella al principio no quería y lo estuvo pensando en todo el día; luego, se animó a ir y nos fuimos a pasear, vimos una película y jugamos. Cuando conversaba con ella, se notaba aun la tristeza que había por su papá. La animaba, pero creo que aun no es suficiente. Cuando estabamos caminando, nos encontramos con Cristofer y Rosalina, estuvimos conversando los cuatro ya que no habíamos visto a Rosalina en tiempo. Hasta que Jina me dijo que fueramos a su casa y nos fuimos caminando.
Era un cuarto para las nueve (8:45p.m.), aun no era tan tarde, cuando estabamos caminando de la mano, se acercaban un grupo de muchachos casi de nuestra edad, al principio crei que nada iba a pasar, pero los veía un poco extraños y pensé que algo iba a pasar. Cuando los dejamos de ver, creí que todo había pasado, asi que volteé la cabeza y venían corriendo hacia nosotros, cogí mas fuerte la mano de Jina y empezamos a correr. Me llegaron a alcanzar, dos me agarraron y el otro me estaba golpeando, dos chicos cogieron a Jina y la empezaron a manosear, eso me molestó muchísimos, me logré soltar y golpeé a esos dos, la dejaron libre para golpearme. Ella estaba llorando y le grité que corriera, pero al principio se quedó paralizada y no me hacía caso. Después Jina se fue corriendo y un chico la iba a perseguir, pero gracias a Dios le cogí de la pierna.
La gente que pasaba por los alrededores miraban desde muy lejos y otros simplemente pasaban de largo como si no me hubieran visto. Me ponía a pensar por qué es que nadie me ayudaba, me golpeaban, me insultaban y en tanta revolución que había, me jalaron de mi casaca hasta que me la lograron sacar, me siguieron golpeando, creí que me iban a fracturar algo, los golpeaba pero estaba muy cansado, adolorido y mi visión se empezaba a emborrachar.
Por alguna razón recordé el momento en que le dije al papá de Jina que la iba proteger; en mi interior creí que lo había logrado. Seguí golpeando hasta que me caí de agotamiento y un chico me golpeó en la cara con un palo. En un momento parpadeé y Jina me estaba mirando y llorando; unos policías habían llegado justo unos minutos después con Jina, esos chicos se habían quedado unos metros lejos de donde me habían dejado tirado como si nada, los policías los agarraron porque Jina los había visto. Me devolvieron mi casaca y Jina con un policía me ayudaron caminando a una clínica.
En la clínica me dijeron que no tenía nada roto, pero si tenía muchas heridas y algunas un poco profundas, muchos moretones y ahora tengo una cicatriz pequeñita cerca del ojo. El doctor dijo que tuve suerte de no quedar gravemente herido (un hueso roto). Jina me dijo que se sentía feliz de que no me había pasado nada grave, le agradecí porque trajo ayuda, ella me abrazó y me llamó tonto, le pregunté por qué y me respondió, porque solo pensaba en defenderla a ella y no pensaba en defenderme a mí. De camino a su casa, ella me agradecía mucho y yo simplemente le sonreía aunque un poco en el fondo de mi corazón sentía un poco de odio a esos chicos. Cuando llegué a mi casa ya se imaginarán lo que me dijeron mis papás... JEJE.





0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada