16 de Julio de 2007, Lunes
Desde hoy iniciaron las dos semanas sin clases, así que estaremos volviendo los últimos días del mes. Por fin algo de tranquilidad, no negaré que ya tengo acostumbre de estudiar y he aumentado mi velocidad para captar las cosas, pero también ya estoy un poco cansado y a veces me gustaría estar más tiempo con Estef y todos mi amigos. Bueno, no me quiero desviar de lo ocurrido el fin de semana, principalmente el viernes, pues fue el último día de exámenes, la clausura con nuestra presentación en la banda y una sorpresa más para mí detrás de escena. Luego de eso tuvimos una reunión a pedido de mis amigos y casi se complica, porque habían escuchado lo que íbamos hacer.
Iniciando por el viernes, desperté nervioso, no voy a mentir, un poco desesperado recordando dónde había dejado mi ropa, mi cuadernos, las anotaciones, mi guitarra, etc. Mi papá lo notó cuando bajé a desayunar y me preguntó qué pasaba; por mi lado, le conté sobre la presentación de la banda frente a todo el colegio y me volvió a preguntar por qué lo estaba si en el pasado ya había hecho una presentación y en total soledad, esta vez mis amigos me acompañarían. En cierto modo era verdad, pero sentía que las situaciones eran totalmente diferentes y no quería decepcionar... "¿A quién no quiero decepcionar? Nadie espera nada de mí, tal vez Estef, pero estoy casi seguro de que solo quiere que nos divirtamos" - Pensé para mí y los nervios bajaron mucho. Mi papá me despertó del trance y agregó que para lo único que no pierda los estribos es para mis exámenes, aunque él estaba seguro de que me iría bien, dada la materia: matemáticas. Sobre este último punto, mis papás siempre han estado tranquilos, ya que nos hicieron esos exámenes para medir nuestras habilidades y yo salí un poco por encima de la media en matemáticas. Claro que también mis hermanos dieron esa prueba, pero ambos salieron, además de matemáticas, bastante más por encima de la media en redacción, comunicaciones y algo de habilidad de ubicar en el espacio; por eso, eran lo mellizos favoritos de los profesores.
En fin, me sentí más tranquilo, le agradecí a mi papá y me despedí de mi mamá, quien me deseó suerte en la presentación, ya que, una vez más, no iban asistir por el trabajo, lo cual es bueno por que hay menos presión sobre mí. En camino al colegio, Sofía estaba contenta y, en voz baja, tenía varias preguntas sobre las canciones que iba a tocar. Luego, preguntó que íbamos hacer en las semanas libre, porque ella se iba de viaje con su familia y, cuando por fin llegamos, nos deseó suerte en nuestros exámenes y nos despedimos, pues era muy posible que no nos veamos hasta el otro bimestre. Al entrar en el aula, creo que nunca había visto tanta euforia, pues algunos estaban corriendo de un lado al otro, otros llevaron sus cámaras para tomarse fotos y nadie estaba estudiando o repasando a último minuto como suele hacerse para estas fechas, casi parecía que salían de vacaciones de verano. Cuando notaron mi presencia, algunos corrieron hacia mí para preguntarme por mi guitarra en la espalda y me preguntaron su haría otra presentación como el año pasado, para lo cual iba hacer una broma, pero Fernando era el más emocionado de todos en la banda y le dijo un sí, pero que aún generaba ciertas dudas, no sé cómo logró dar una respuesta así de ambigua.
Dimos los exámenes y el día estuvo con normalidad, salvo por la visible emoción de todo el colegio por querer salir lo más pronto posible, se sentía en el ambiente ese olor de tranquilidad, relax y optimismo... me encanta ese ambiente. Unos minutos antes de que todas las aulas se dirigían al auditorio donde se realizan cierres de bimestre, año, eventos especiales, etc., nos llamaron a Fernando y a mí, pues necesitábamos arreglar nuestros instrumentos, prepara el sonido, los micrófonos y cualquier otra cosa que pudiéramos prevenir, como otro micrófono u otra guitarra de repuesto del colegio, solo por las dudas. En el trayecto, a paso ligero, nos encontramos uno por uno: con Kiara, Nicolás y luego con Crístofer. Conversamos un poco, pues todos estábamos nerviosos y ansiosos, pero se notaba que teníamos confianza en nosotros mismo, ya habíamos practicado varias veces, incluso en un parque frente a desconocidos. Poco después de entrar por detrás del auditorio, nos encontramos con Estef, Camila, Nadia y otros chicas de su clase de danza, quienes iban hacer una presentación por el curso de danza del colegio. Todas estaban vestidas con un short negro, parecía de deporte y un polo sin mangas o eran muy cortas, no me acuerdo bien, eran casi como camisetas de basket, pero con un diseño más femenino.
Mucho padres ya estaban en sus asiento, mientras que, cruzando el escenario, la otra mitad de los asientos, aún estaba siendo ocupado por los alumnos y profesores. Pensé que eso haría demorar la función, pero se acomodaron muy rápido y la clausura dio inicio con las palabras del subdirector sobre los logros de esta primera mitad año. Aparecieron los equipo de futbol, natación, atletismo, etc. recibiendo reconocimiento con diplomas, las medallas y otros objetos que no logré ver bien. Luego de ello, se reconoció a los avances académicos y las competencias contra otros colegio a nivel nacional y, cuando terminaron de aplaudir, mencionó que también en la parte cultural y de las artes el colegio había conseguido mucho talento este año. Con esas palabras de introducción y luego palabras de presentación, salieron Estef y el grupo de danza para realizar su coreografía. Me quedé algo embobado mirando a Estef, pero también me saltaron las alarmas, pues todos estaban viéndola de manera curiosa y me concentré en las canciones para no distraer mi mente. Terminaron ellas y regresaron detrás del escenario. Vino corriendo hacia mí para abrazarme y segundos después dijeron que iban a cambiarse, pues salían otra vez. En ese mismo momento, el presentador introdujo al grupo de teatro de mi año y presentaron su obra, duró casi media hora. El siguiente grupo fue de pintura, pues estaban haciendo algo así como pintura rápida de un solo trazo, me pareció que era eso. Después salió otra actuación, pero de los años menores: creo que tenía ocho o nueve años. Luego de ellos, salió una pequeña obra danza de niños y niñas de once años. Casi por el final, apareció un niño solo que iba recitar poesía y... sinceramente nunca entendí la poesía, así que solo diré bien.
Finalmente, cuando terminaron los aplausos para el pequeño poeta, nos presentaron uno por uno, lo que era raro, ya que pudo decir que éramos una banda del último año. Todo el auditorio se llenó de aplausos, nos acomodamos en nuestro lugares con caras nerviosamente sonrientes y, antes de comenzar, el subdirector mencionó otra vez al grupo de danza de Estef. De verdad que no estaba enterado, o mejor dicho, me había olvidado que ella iba a estar con nosotros en la presentación. Aún recuerdo cómo salieron con atuendos de porristas: falda, tops, cabello amarrado en una cola y... casi me quedo en blanco, se veían tan bonitas que casi se izaba la bandera en mi pantalones. Me quedé boquiabierto un momento hasta que volteó a verme con una sonrisota que casi me hace babear, pero me despertó y también levanté la mano para saludarla. Crístofer, que estaba pasando frente a cada uno de nosotros, me dio un golpesito y, cuando el presentador nos preguntó si estábamos listos, Nicolás dijo que sí y luego miró a Fernando para marcar el ritmo. Un, dos, tres... Y comenzamos a tocar con cierta concentración que me impedía levantar mucho la cabeza de las cuerdas; sin embargo, casi terminando la primera canción miré hacia el escenario y me encantó verlas bailando sincronizadamente, me salió una gran sonrisa que no podía controlar.
Sorprendimos al público, pues, con los acordes finales de la primera canción, iniciamos la segunda canción y todo el público llenó de ovaciones, gritos y silbidos por parte de los padres y de los alumnos creo que hasta las profesores. Noté cómo les encantó ese cambio y, cuando giré mi cabeza, Nicolás me miró con cara de "Ah ¿qué te dije?" - Le regresé la sonrisa y asentí con la cabeza disimulando con el ritmo de la canción. A mitad de la canción, Estef y las otras chicas también seguía bailando, pero las noté un poquito cansadas, aunque era de esperarse. Cerca de terminar, las chicas dejaron de bailar y se acercaron ha nosotros, pues (no lo dije pero estamos a un costado y no en el centro del auditorio, más cerca de los padres que de los alumnos) ellas habían terminado su coreografía y, en vez de irse mientras terminaba la canción, Estef se puso a mi lado, Camila al lado de Kiara, Nadia al lado de Nicolás, dos chicas amigas de ellas con Crístofer, una a cada lado, y las otras tres restantes, detrás de Fernando. Todas ellas en sus posiciones bailaron un poquito más como con sus respectivas parejas, salvo por Fernando. El público se animó otra vez, pero justo terminó la canción y todas terminaron posando.
Ello generó otra gran cantidad de aplausos y, antes de comenzar con la última canción, las dos chicas que estaban con Crístofer lo abrazaron, se quedó con cara de duda y se fueron, eso generó risas en público; por el lado de Fernando, las tres chicas también lo abrazaron, pero él se asustó por que no sabía que había alguien detrás de él; luego, Camila abrazó a Kiara y ella le devolvió el abrazo, generando un sonido de ternura por parte de todo el público; por mi lado, Estef, me abrazó y me besó en la mejilla durante un par de segundos, como para que todos vieran y la parte de los alumnos se volvieron lobos con los ruidos y silbidos que hacían, los padres también reían y aplaudían. Finalmente, lo ligeramente inesperado fue Nadia, pues ella solo le había dado un abracito a Nicolás, pero cuando todas las chicas se iban, ella regresó muy rapidito y tímidamente le dio un besito en la mejilla, generando otro escándalo en el público. Noté cómo sus amigas saltaron para abrazarla cuando llegó con ellas detrás del escenario. En fin, el subdirector con voz de haber estado riendo, trató de calmar al público y anunció nuestra última canción; todos estaban muy emocionados, así que nuestra última canción recibió muchos aplausos. Estoy casi seguro que, aunque hubiéramos tocado mal, nos hubieran aplaudido de igual manera con todo ese ánimo, dado que ya habían recibido mucho espectáculo y éramos el cierre de la tarde.
Terminamos cansado, saludamos al público y nos retiramos en una lluvia de aplausos; sin embargo, ahora venía el público detrás de escena, ya que entramos y los otros chicos que participaron antes nos rodearon en un círculo completo, principalmente fueron hacerles preguntas a Crístofer, Kiara y Nicolás. En ese momento, Estef fue hacia mí y me felicitó mientras me abrazaba; con cierta inocencia, aprovechó el momento de conmoción y nos fuimos a un lugar medio escondido donde solo había material de teatro suelto. Me jaló ocultándome con una columna mientras me abrazaba y me susurró al oído: "¿Te acuerdas de nuestro primer beso? Fue más o menos por aquí y..." - Sí recordaba muy bien lo que pasó ese día, pero había sido hace mucho tiempo y no era algo para alegrarse tanto, dado que había engañado a Gina. A pesar de ello, evité esos pensamiento de culpa, porque todo eso había pasado y se había solucionado... En broma le contesté: "Me acuerdo bastante bien que te aprovechaste de mí y te lanzaste con todo tu cuerpo sobre mí, no me pude liberar..." - Ella abrió los ojos y la boca con su sonido de sorpresa e incredulidad, pero rápidamente notó que estaba bromeando y continuó: "Ajá y también recuerdo que el abusado me abrazó y no me soltó de la cintura (le pregunté si fue así mientras movía mis abrazos) Exacto, justo como ahora lo estás haciendo y... (bajó la voz tímidamente sin mirarme) también el abusado era un pervertido, pues me tocó el trasero mientras me besaba.".
Me congelé por la sorpresa, pues no recordaba eso y solo se me ocurrió decirle que fue un accidente, ya que de seguro mientras abrazaba su cintura... ¿Por qué no recordaba eso? ¿Muy nervioso, mucha felicidad, muy pervertido? Como no quería seguir hablando de eso, le dije que no perdamos el tiempo, ella también secundó la idea y nos besamos en silencio, muy rojos hasta las orejas por la vergüenza de recordar cosas personales y por estar muy cerca de nuestros amigos, compañeros y profesores. Bueno, la calentura me subió un poco y avergonzado en voz baja le pregunté: "Oye, ¿ese toqueteo fue más o menos así?" - La toqué un poquito y respondió roja y avergonzada: "No, esa vez fue mucho más pervertido" - Con eso en mente, la distraje besándola con más intensidad, bajé muy rápido mi mano derecha y apreté su nalga con fuerza, sentí cómo mis dedos se hundieron. Supongo que me pasé, dado que aquello generó que se asustara. Su reacción fue empujarse con mi cuerpo y dijo NO en voz alta, mientras ella salía dispara en dirección opuesta a mí. Antes de que ella pudiera decir nada, aparecieron dos niñas y un niño de alrededor ocho años que actuaron antes y pasaban por ahí a recoger sus cosas; no obstante, ellos pensaron que estaba molestado o ¿aprovechándome? de Estef, pues salió disparada de mí, muy roja, con una mano en el trasero y gritando. Los niños mi miraron entre molestos y asustado, dijeron que le dirían a su profesora y se fueron corriendo a buscarla.
Nos miramos asustados, salimos disparados de ahí y, en camino a los baños para que ella se pudiera cambiar, me disculpé y le pregunté por qué gritó. Ella contestó sin mirarme: "Nunca me tocaste en nuestro primer beso, pervertido (me puse rojo, pues lo presentía); además, me dolió cómo me agarraste tan fuerte. (comenzó a reír) A parte, no pensé que nos iban a ver los niños, por eso me asusté más." - Cerca a los baños nos separamos y nos dijimos que nos veríamos a la salida. Aunque esto último fue mucho más complicado, porque debíamos regresar a nuestras aulas, aquí nuestros amigos y compañeros nos rodearon a Fernando y mí para contarles y responderles todo lo que se les cruzara por la cabeza. Cuando finalmente sonó la campana, todo el mundo salió como estampida hacia la salida, donde muchos niños y niñas eran recibidos por sus papás. Mientras tanto, por mi lado, había estado conversando con Katty, María, Fernando y Ramiro, ellos pensaron que la mejor manera de celebrarlo era con una reunión en mi casa; sin embargo, en ese momento pasaba Mike, unos cuantos de los "populares" y Érica junto a él. Se detuvo para saludarnos, felicitarnos bien y despedirse, mientras que sus acompañantes se quedaron detrás de él sin decirnos nada.
Le preguntamos si podía reunirse con nosotros y entre dudas nos dijo que aún estaban insistentes con lo de Érica, obviamente esas personas que estaban detrás de él. Se le notaba un poco cansado, aun así le dijimos que lo pensara, pues tal vez eso le levantaba el ánimo. Se despidió de todos y se fue con ese grupito. Mientras caminábamos hacia la salida, miré como avestruz de izquierda a derecha para ubicar a Estef, hasta que la encontré conversando con todas sus amigas cercana y se despedían de las otras chicas que habían hecho las coreografías con ellas. Nos acercamos a ellas y lo primero que Nadia preguntó fue si Nicolás estaba incómodo por lo ocurrido en el auditorio; no quería ser tan directo, pero le conté que para él fue parte del show que ellas habían planeado. Ella dio un gran suspiro y las demás le dijeron: "Ya ves, no tienes nada que temer, no lo vio mal" - Irene por su lado le dijo que no perdiera el tiempo con un chico que tenía pareja. Crucé una mirada discreta con Estef y rápidamente mis amigos les preguntaron si tenían tiempo para reunirse en mi casa para celebrar que todo haya ido bien. Salvo por Samanta que se iba de viaje y salía esa misma noche, todas aceptaron ir; aunque casi me atacan los nervios mirando a Kiara, pues acercó mucho su cara contra la mía, pues había mucho ruido, para preguntarme si debía llevar su bajo para tocar con la banda.
Le dije que sí y todos confirmaron la reunión, pues todos se habían mensajeado para confirmar. Irene me miraba y cuando le pregunté si quería preguntarme algo, desvió la mirada y no agregó nada más. Camila y Estef se les notaba muy felices por las semanas libres, estaban bailando y sumaron a Nadia... En fin, supongo que lo dejaré aquí y otro día escribiré qué pasó en la reunión, ya que fue algo normal, en lo que cabe. Voy a descansar un momento y luego escribiré el resto.

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