22 ago 2026

El último acto del primer semestre

16 de Julio de 2007, Lunes

Desde hoy iniciaron las dos semanas sin clases, así que estaremos volviendo los últimos días del mes. Por fin algo de tranquilidad, no negaré que ya tengo acostumbre de estudiar y he aumentado mi velocidad para captar las cosas, pero también ya estoy un poco cansado y a veces me gustaría estar más tiempo con Estef y todos mis amigos. Bueno, no me quiero desviar de lo ocurrido el fin de semana, principalmente el viernes, pues fue el último día de exámenes, la clausura con nuestra presentación en la banda y una sorpresa más para mí detrás de escena. Luego de eso tuvimos una reunión a pedido de mis amigos y casi se complica, porque habían escuchado lo que íbamos hacer.

Iniciando por el viernes, desperté nervioso, no voy a mentir, un poco desesperado recordando dónde había dejado mi ropa, mi cuadernos, las anotaciones, mi guitarra, etc. Mi papá lo notó cuando bajé a desayunar y me preguntó qué pasaba; por mi lado, le conté sobre la presentación de la banda frente a todo el colegio y me volvió a preguntar por qué lo estaba si en el pasado ya había hecho una presentación y en total soledad, esta vez mis amigos me acompañarían. En cierto modo era verdad, pero sentía que las situaciones eran totalmente diferentes y no quería decepcionar... "¿A quién no quiero decepcionar? Nadie espera nada de mí, tal vez Estef, pero estoy casi seguro de que solo quiere que nos divirtamos" - Pensé para mí y los nervios bajaron mucho. Mi papá me despertó del trance y agregó que para lo único que no pierda los estribos es para mis exámenes, aunque él estaba seguro de que me iría bien, dada la materia: matemáticas. Sobre este último punto, mis papás siempre han estado tranquilos, ya que nos hicieron esos exámenes para medir nuestras habilidades y yo salí un poco por encima de la media en matemáticas. Claro que también mis hermanos dieron esa prueba, pero ambos salieron, además de matemáticas, bastante más por encima de la media en redacción, comunicaciones y algo de habilidad de ubicar en el espacio; por eso, eran lo mellizos favoritos de los profesores.

En fin, me sentí más tranquilo, le agradecí a mi papá y me despedí de mi mamá, quien me deseó suerte en la presentación, ya que, una vez más, no iban asistir por el trabajo, lo cual es bueno por que hay menos presión sobre mí. En camino al colegio, Sofía estaba contenta y, en voz baja, tenía varias preguntas sobre las canciones que iba a tocar. Luego, preguntó qué íbamos hacer en las semanas libre, porque ella se iba de viaje con su familia y, cuando por fin llegamos, nos deseó suerte en nuestros exámenes y nos despedimos, pues era muy posible que no nos veamos hasta el otro bimestre. Al entrar en el aula, creo que nunca había visto tanta euforia, pues algunos estaban corriendo de un lado al otro, otros llevaron sus cámaras para tomarse fotos y nadie estaba estudiando o repasando a último minuto como suele hacerse para estas fechas, casi parecía que salían de vacaciones de verano. Cuando notaron mi presencia, algunos corrieron hacia mí para preguntarme por mi guitarra en la espalda y me preguntaron su haría otra presentación como el año pasado, para lo cual iba hacer una broma, pero Fernando era el más emocionado de todos en la banda y les dio un sí, pero que aún generaba ciertas dudas, no sé cómo logró dar una respuesta así de ambigua.

Dimos los exámenes y el día estuvo con normalidad, salvo por la visible emoción de todo el colegio por querer salir lo más pronto posible, se sentía en el ambiente ese olor de tranquilidad, relax y optimismo... me encanta ese ambiente. Unos minutos antes de que todas las aulas se enrumben al auditorio donde se realizan cierres de bimestre, año, eventos especiales, etc., nos llamaron a Fernando y a mí, pues necesitábamos arreglar nuestros instrumentos, preparar el sonido, los micrófonos y cualquier otra cosa que pudiéramos prevenir, como otro micrófono u otra guitarra de repuesto del colegio, solo por las dudas. En el trayecto, a paso ligero, nos encontramos uno por uno: con Kiara, Nicolás y luego con Crístofer. Conversamos en el trayecto, pues todos estábamos nerviosos y ansiosos, pero aún así se notaba que teníamos confianza en nosotros mismo, ya habíamos practicado varias veces, incluso en un parque frente a desconocidos. Poco después de entrar por detrás del auditorio, nos encontramos con Estef, Camila, Nadia y otras chicas de su clase de danza, quienes iban hacer una presentación del propio cursi. Todas estaban vestidas con un short negro, parecía de deporte y un polo sin mangas o eran muy cortas, no me acuerdo bien, eran casi como camisetas de basket, pero con un diseño más femenino. 

Muchos padres ya estaban en sus asientos, mientras que, cruzando el escenario, la otra mitad de los asientos, aún estaba siendo ocupado por los alumnos y profesores. Pensé que eso haría demorar la función, pero se acomodaron muy rápido y la clausura dio inicio con las palabras del subdirector/presentador sobre los logros de esta primera mitad año. Aparecieron los equipo de futbol, natación, atletismo, etc. recibiendo reconocimiento con diplomas, las medallas y otros objetos que no logré ver bien. Luego de ello, se reconoció a los avances académicos y las competencias contra otros colegios a nivel nacional y, cuando terminaron de aplaudir, mencionó que también en la parte cultural y de las artes el colegio había conseguido mucho talento este año. Con esas palabras de introducción y luego palabras de presentación, salieron Estef y el grupo de danza para realizar su coreografía. Me quedé algo embobado mirando a Estef, pero también me saltaron las alarmas, pues varios podían estar viéndola de manera curiosa y me concentré en las canciones para no distraer mi mente. Terminaron ellas y regresaron detrás del escenario. Vino corriendo hacia mí para abrazarme y segundos después dijeron que iban a cambiarse, pues salían otra vez. En ese mismo momento, el presentador introdujo al grupo de teatro de mi año y presentaron su obra, duró casi media hora. El siguiente grupo fue de pintura, pues estaban haciendo algo así como pintura rápida de un solo trazo, me pareció que era eso. Después salió otra actuación, pero de los años menores: creo que tenían ocho o nueve años. Luego de ellos, salió una pequeña obra con danza de niños y niñas de once años. Casi por el final, apareció un niño solo que iba recitar poesía y... sinceramente nunca entendí la poesía, así que solo diré bien. 

Finalmente, cuando terminaron los aplausos para el pequeño poeta, nos presentaron uno por uno, lo que era raro, ya que pudo decir que éramos una banda del último año. Todo el auditorio se llenó de aplausos, nos acomodamos en nuestro lugares con caras nerviosamente sonrientes y, antes de comenzar, el subdirector mencionó otra vez al grupo de danza de Estef. De verdad que no estaba enterado, o mejor dicho, me había olvidado que ella iba a estar con nosotros en la presentación. Aún recuerdo cómo salieron con atuendos de porristas: falda, top, cabello amarrado en una cola y... casi me quedo en blanco, se veían tan bonitas que casi se izaba la bandera en mis pantalones. Me quedé boquiabierto un momento hasta que volteó a verme con una sonrisota que casi me hace babear, pero me despertó y también levanté la mano para saludarla. Crístofer, que estaba pasando frente a cada uno de nosotros, me dio un golpesito en el brazo y, cuando el presentador nos preguntó si estábamos listos, Nicolás dijo que sí y luego miró a Fernando para marcar el ritmo. Un, dos, tres... Y comenzamos a tocar con cierta concentración que me impedía levantar mucho la cabeza de las cuerdas; sin embargo, casi terminando la primera canción miré hacia el escenario y me encantó verlas bailando sincronizadamente, me salió una gran sonrisa que no podía controlar.

Sorprendimos al público, pues, con los acordes finales de la primera canción, iniciamos la segunda canción y todo el público llenó de ovaciones, gritos y silbidos el auditorio. Por el lado de los padres, principalmente las mamás, estaban sonrientes, ya que eran canciones conocidas y por el  lado de los alumnos, contento y moviéndose al ritmo de la canción, creo que hasta las profesores se sumaron al movimiento y los aplausos. Bueno, noté cómo les encantó ese cambio y, cuando giré mi cabeza, Nicolás me miró con cara de "Ah ¿qué te dije?" - Le regresé la sonrisa y asentí con la cabeza disimulando con el ritmo de la canción. A mitad de la canción, Estef y las otras chicas seguían bailando con alegría y coordinación, pero las noté un poquito cansadas, aunque era de esperarse. Cerca de terminar, las chicas dejaron de bailar y se acercaron a nosotros, pues (no lo dije pero estamos a un costado y no en el centro del auditorio, más cerca de los padres que de los alumnos) ellas habían terminado su coreografía y, en vez de irse mientras terminaba la canción, Estef se puso a mi lado, Camila al lado de Kiara, Nadia al lado de Nicolás, dos chicas amigas de ellas con Crístofer, una a cada lado, y las otras tres restantes detrás de Fernando. Todas ellas en sus posiciones bailaron un poquito más como con sus respectivas parejas, salvo por Fernando. El público se animó otra vez, pero justo terminó la canción y todas terminaron posando.

Ello generó otra gran cantidad de aplausos y, antes de comenzar con la última canción, las dos chicas que estaban con Crístofer lo abrazaron, se quedó con cara de duda y se fueron, eso generó risas en el público; por el lado de Fernando, las tres chicas también lo abrazaron, pero él se asustó por que no sabía que había alguien detrás de él; luego, Camila abrazó a Kiara y ella le devolvió el abrazo, generando un sonido de ternura por parte de todo el público; por mi lado, Estef me abrazó y me besó en la mejilla durante un par de segundos, como para que todos vieran y la parte de los alumnos se volvieron lobos con los ruidos y silbidos que hacían, los padres también reían y aplaudían. Finalmente, lo ligeramente inesperado fue Nadia, pues ella solo le había dado un abracito a Nicolás, pero, cuando todas las chicas se iban, ella regresó muy rapidito y tímidamente le dio un besito en la mejilla, generando otro escándalo en el público. Noté cómo sus amigas saltaron para abrazarla cuando llegó con ellas detrás del escenario. En fin, el subdirector con voz de haber estado riendo, trató de calmar al público y anunció nuestra última canción; todos estaban muy emocionados, así que nuestra última canción recibió muchos aplausos. Estoy casi seguro que, aunque hubiéramos tocado mal, nos hubieran aplaudido de igual manera con todo ese ánimo, dado que ya habían recibido mucho espectáculo y éramos el cierre de la tarde.

Terminamos cansados, saludamos al público y nos retiramos en una lluvia de aplausos; sin embargo, ahora venía el público detrás de escena, ya que entramos y los otros chicos y chicas de los espectáculos anteriores nos rodearon en un círculo completo, aunque principalmente fueron hacerles preguntas a Crístofer, Kiara y Nicolás. En ese momento, Estef fue hacia mí y me felicitó mientras me abrazaba; con cierta inocencia, aprovechó el momento de conmoción y nos fuimos a un lugar medio escondido donde solo había material de teatro suelto. Me jaló ocultándome con una columna mientras me abrazaba y me susurró al oído: "¿Te acuerdas de nuestro primer beso? Fue más o menos por aquí y..." - Sí recordaba muy bien lo que pasó ese día, pero había sido hace mucho tiempo y no era algo para alegrarse tanto, dado que había engañado a Gina. A pesar de ello, evité esos pensamiento de culpa, porque todo eso había pasado y se había solucionado... En broma le contesté: "Me acuerdo bastante bien que te aprovechaste de mí y te lanzaste con todo tu cuerpo sobre mí, no me pude liberar..." - Ella abrió los ojos y la boca con su sonido de sorpresa e incredulidad, pero rápidamente notó que estaba bromeando y continuó: "Ajá y también recuerdo que el abusado me abrazó y no me soltó de la cintura (le pregunté si fue así mientras movía mis abrazos) Exacto, justo como ahora lo estás haciendo y... (bajó la voz tímidamente sin mirarme) también el abusado era un pervertido, pues me tocó el trasero mientras me besaba.".

Me congelé por la sorpresa, pues no recordaba eso y solo se me ocurrió decirle que fue un accidente, ya que de seguro mientras abrazaba su cintura... ¿Por qué no recordaba eso? ¿Muy nervioso, mucha felicidad, muy pervertido? Como no quería seguir hablando de eso, le dije que no perdamos el tiempo, ella también secundó la idea y nos besamos en silencio, muy rojos hasta las orejas por la vergüenza de recordar cosas personales y por estar muy cerca de nuestros amigos, compañeros y profesores. Bueno, la calentura me subió un poco y avergonzado en voz baja le pregunté: "Oye, ¿ese toqueteo fue más o menos así?" - La toqué un poquito y respondió roja y avergonzada: "No, esa vez fue mucho más pervertido" - Con eso en mente, la distraje besándola con más intensidad, bajé muy rápido mi mano derecha y apreté su nalga con fuerza, sentí cómo mis dedos se hundieron. Supongo que me pasé, dado que aquello generó que se asustara. Su reacción fue empujarse de mi cuerpo y dijo NO en voz alta, mientras ella salía dispara en dirección opuesta a mí. Antes de que ella pudiera decir nada, aparecieron dos niñas y un niño de alrededor ocho años que actuaron antes y pasaban por ahí a recoger sus cosas; no obstante, ellos pensaron que estaba molestado o ¿aprovechándome? de Estef, pues salió disparada de mí, muy roja, con una mano en el trasero y gritando. Los niños mi miraron entre molestos y asustado, dijeron que le dirían a su profesora y se fueron corriendo a buscarla.

Nos miramos asustados, salimos disparados de ahí y, en camino a los baños para que ella se pudiera cambiar, me disculpé y le pregunté por qué gritó. Ella contestó sin mirarme: "Nunca me tocaste en nuestro primer beso, eres un gran pervertido (me puse rojo, pues lo presentía); además, me dolió cómo me agarraste tan fuerte. (comenzó a reír) A parte, noté que alguien se acercaba, no pensé que nos iban a ver los niños, por eso me asusté más." - Cerca a los baños nos separamos y nos dijimos que nos veríamos a la salida. Aunque esto último fue mucho más complicado, porque debíamos regresar a nuestras aulas, aquí nuestros amigos y compañeros nos rodearon a Fernando y mí para contarles y responderles todo lo que se les cruzara por la cabeza. Cuando finalmente sonó la campana, todo el mundo salió como estampida hacia la salida, donde muchos niños y niñas eran recibidos por sus papás. Mientras tanto, por mi lado, había estado conversando con Katty, María, Fernando y Ramiro, ellos pensaron que la mejor manera de celebrarlo era con una reunión en mi casa; sin embargo, en ese momento pasaba Mike, unos cuantos de los "populares" y Érica junto a él. Se detuvo para saludarnos, felicitarnos bien y despedirse, mientras que sus acompañantes se quedaron detrás de él sin decirnos nada. 

Le preguntamos si podía reunirse con nosotros y entre dudas nos dijo que aún estaban insistentes con lo de Érica, obviamente esas personas que estaban detrás de él. Se le notaba un poco cansado, aun así le dijimos que lo pensara, pues tal vez eso le ayudaría a levantar su ánimo. Se despidió de todos y se fue con ese grupito. Mientras caminábamos hacia la salida, miré como avestruz de izquierda a derecha para ubicar a Estef, hasta que la encontré conversando con todas sus amigas cercanas y se despedían de las otras chicas que habían hecho las coreografías con ellas. Nos acercamos a felicitarlas y lo primero que Nadia preguntó fue si Nicolás estaba incómodo por lo ocurrido en el auditorio; no quería ser tan directo, pero le conté que para él fue parte del show que ellas habían planeado, así que... Ella dio un gran suspiro y las demás le dijeron: "Ya ves, no tienes nada que temer, no lo vio mal" - Irene por su lado le dijo que no perdiera el tiempo con un chico que tenía pareja. Crucé una mirada discreta con Estef y rápidamente mis amigos les preguntaron si tenían tiempo para reunirse en mi casa para celebrar que todo haya ido bien. Salvo por Samanta que se iba de viaje y salía esa misma noche, todas aceptaron ir; aunque casi me atacan los nervios mirando a Kiara, pues acercó mucho su cara contra la mía, pues había mucho ruido, para preguntarme si debía llevar su bajo para tocar con la banda.

Le dije que sí y todos confirmaron la reunión, pues todos se habían mensajeado para confirmar. Irene me miraba y cuando le pregunté si quería preguntarme algo, desvió la mirada y no agregó nada más. Camila y Estef se les notaba muy felices por las semanas libres, estaban bailando y sumaron a Nadia, quien también se sabía los movimientos y cantaban al mismo tiempo... En fin, supongo que lo dejaré aquí y otro día escribiré qué pasó en la reunión, ya que fue algo normal, en lo que cabe. Voy a descansar un momento y luego escribiré el resto.

8 ago 2026

Como si nada hubiera pasado

12 de Julio de 2007, Jueves

Hasta ahora la semana ha ido mejor de lo que pensé que iría después de la situación con Kiara. Sí, desde el lunes la he vuelto a llamar Kiara, me ha provocado llamarla Chía como lo hace Irene, pero es algo extraño. Bueno, esto se explica con lo ocurrido el lunes: estaba de mejor ánimo que el día anterior, pues ya no tenía tanto malestar en el cuerpo y necesitaba concentrarme para comenzar bien los exámenes. Desayuné con tranquilidad y llegué al colegio a unos pocos minutos del cierre de la puerta principal. Estaba un poco estresado, dado que el tráfico había generado esa situación. Corrí a mi aula y por fortuna el examen aún no había comenzado, lo que me dio tiempo para relajarme otra vez. Todos en el salón estaban repasando preocupados y cuando quise hacer lo mismo, entró el profesor con los exámenes. Al parecer había estudiado bien, dado que historia no es de mis materias favoritas y sentí tranquilidad de terminar con tiempo de sobra para ir a repasar en la biblioteca. Al salir, pensé en que me encontraría con Estef, pero no fue así; así que, en la biblioteca, repasé con mis libros, unos resúmenes que había hecho y, sin que los profesores de los alrededores me vean, le envié un mensaje para encontrarnos en la azotea después de la siguiente prueba. 

El siguiente examen lo terminé con facilidad y me sobró bastante tiempo, pero me quedé verificando si mis respuestas estaban bien. Además, no quería que me vieran cómo terminaba rápido, me daba un poco de vergüenza ser el primero en salir. Cuando salieron unos cuantos, también entregué mi prueba y salí del aula. En el camino a la azotea, justo cuando estaba doblando un esquina, me choqué con Kiara. Me asusté mucho y hasta me puse nervioso; sin embargo, me habló como si nada hubiera pasado el día anterior, hasta me dijo que tuviera cuidado de ir tan descuidado sin mirar por dónde iba y me preguntó a dónde iba. Dubitativo, le contesté que iba a la azotea, dado que me vería con Estef. Reflexionó un poco y me dijo: "Pues se notaba que Tefy va a demorar en salir del aula. Te acompaño mientras esperamos que salga, además quiero comer en un lugar tranquilo, ya que no desayuné." - No me negué, pues quería conversar con ella sobre lo ocurrido el fin de semana. En el trayecto tuvimos la clásica charla intrascendente sobre los exámenes, subimos sin que nadie nos vea y al llegar ella dio un gran respiro como si el patio no fuera un espacio abierto. Me dio una pequeña carcajada interna y se fue a una de las bancas que hay ahí, lo que me generó otra pequeña carcajada que no pude controlar.

Ya sentada me preguntó de qué me reía, pues me había escuchado desde que cruzamos la puerta. Le conté sobre su respirar al entrar y, en segundo lugar, que no debería estar sentada en las bancas, pues siempre hay mucho sol: se iba a quemar, no iba resistir, etc. Terca, como ella misma, se quedó un rato más mientras arreglaba su comida. Por mi parte, me fui a la pared de siempre con sombra, brisa fresca y silencio que oculta la existencia de un colegio en ese lugar. Unos minutos después, ella se sentó a mi lado y me dijo que quería acompañarme. Nos reímos y me dijo que tenía razón; sin embargo, su pregunta era por qué habían bancas ahí y quién había sido el genio que las colocó ahí, pues siempre había mucho sol. Procedí a contarle que, en mis primeros años del colegio, la azotea se usaba como un pequeño invernadero, puesto que el colegio aún no había adquirido un campo fértil que estaba al lado. Ese invernadero servía para las clases de ciencias, de pequeño había subido para ver y estudiar varias plantas, pero no recuerdo cuáles eran exactamente, creo que eran rosas, girasoles y tomates. En fin, una vez adquirida la propiedad, desalojaron toda el área, trasladaron todo el material al nuevo invernadero, incluido el pequeño toldo que tenían las cuatro bancas, y se quedó como se veía actualmente.

Le pareció una historia triste, aunque no lo sentí así, porque el nuevo invernadero es más grande y hay más variedad. Agregué que si el invernadero aún estuviera en la azotea, no podríamos estar ahí, dado que el personal del limpieza y los encargados de cuidarlo estarían rondando mucho más a menudo el lugar. Después de contarle eso, me dio la razón y, mientras ella aún comía, sentí que nos quedamos sin tema de conversación, me volví a sentir incómodo y traté de sacar el tema. "Escucha, sobre lo del sábado... No sé si lo que dijiste era... ¿en serio?" - Le pregunté un poco avergonzado. Ella sin inmutarse mucho: "Sí, mira, perdón por lo de ese día. No sé si me comporté mal, tus amigos y, bueno también es en parte mi culpa, me dejé llevar al tomar y no recuerdo muchas cosas que pasaron ese día, me parece que hice blackout. Creo que se llamaba así, lo busqué en internet" - Sinceramente no entendí la palabra, pero movía la cabeza de arriba a abajo como si supiera lo que dijo y continuó: "Sé que estuve mal y... pues gracias por cuidarme. (Le dije que no había problemas y se rio un poquito) Me asusté que hayamos despertado en la misma cama, qué habrán pensado tus papás cuando nos vieron... Cuando me levanté les dije que no pensaran mal de nosotros, les inventé la excusa de que tenía miedo de estar sola y después le inventé cualquier excusa a tu mamá, pues me preguntó si todo estaba bien y yo le dije sí, que no pasaba nada. ¿Ella te dijo algo?" - Sentí una mirada penetrante y me hice el desentendido de esa parte; luego, le expliqué que por el malestar casi no hablé con mis papás esa mañana.

Se rio con más ganas y me dijo que yo también me había pasado. Me estuvo molestando dándome manotazos en mi mano y brazo, generándome una ligera incomodidad. A pocos minutos de terminar el receso, Estef cruzó la puerta limpiándose la nariz con papel, ya que aún estaba con un ligero catarro. Sonrió al verme y se lanzó a darme un abrazo, pues no nos habíamos visto el fin de semana. Luego, le dio un abracito a Kiara y me dijo que no me besaba aún para no contagiarme. Kiara nos molestó llamándonos tortolitos y le preguntó cómo le fue en el examen, dado que se había demorado mucho. Estef explicó que no se acordaba bien, pues tenía mucho sueño mientras estudiaba el fin de semana. En toda la conversación Estef no sacó su mano de la mía, salvo cuando terminó el receso y me dijo que me lavara la mano en el baño, pues no quería que me enfermara antes de la presentación del viernes, me volvió a abrazar con cuidado y nos despedimos. Mientras Estef se adelantaba, le pregunté a Akira si podía llamarla Kiara. Me pidió de favor que lo haga, porque a veces le daba vergüenza que solo yo la llame así. Le pedí disculpas y se despidió. Regresando a mi aula, por fin pude tener un respiro, pues ocurrió todo lo que Kiara mareada me dijo que le gustaba y no le gustaba.

Acabamos los exámenes y nos quedamos lo que queríamos repasar ciertas materias. Por mi lado, asistí a las clases extra con el profesor Alonso y así terminó mi lunes; después de ello, pasé un martes bastante tranquilo y también me quedé... Hasta que ayer, mientras estaba en la biblioteca, Irene me mandó un mensaje a mi celular, lo que me pareció raro. El mensaje decía que querían hablar conmigo en un lugar poco concurrido y le sugerí ese lugar donde se besan las parejas. Aceptó, pero me preguntó si no conocía otro lugar, ya que era raro encontrarnos ahí. Le expliqué que en la azotea sería más sospechoso que varias personas se vayan por ahí. Después de ese último mensaje, sonó la campana y fui a dar mi examen de química, ni muy difícil ni muy fácil, no demoré tanto. En el segundo receso estuve esperando hasta que aparecieron Camila, Irene, Nadia y Samanta, no estaban ni Estef ni Kiara. Me saludaron y se notaba que no sabían bien cómo abordar el tema del que querían hablar, pues me preguntaban cómo estaba con Estef y cosas similares; no obstante, Irene le insistió a Nadia en preguntarme lo que sabía. Ella inició: "Ayer a la salida, me fui al baño con Kiara y ella dejó su celular. Como siempre nos jugamos, yo agarro su celular y me tomo fotos, solo que esta vez, cuando revisé las fotos... en una de ellas estaban ambos en la cama, tú dormías y ella tomaba la foto mientras miraba a la cámara... Justo en ese momento salió Kiara del baño y me preguntó que hacía. Le dije que me estaba tomando fotos y le di su teléfono - Mi corazón dio un pequeño salto, pero lo peor era que todas tenían una mirada acusadora.

Irene pidió que me explicara y mi única respuesta a todo eso era que no sabía nada de la foto. Nadia preguntó si era posible que la foto fuese del sábado, ya que describió mi ropa de la foto y esa noche no me cambié, pues estaba muy cansando y no me dio la energía. Además de eso, ellas no habían ido a la reunión del fin de semana, porque estaban acompañando a Estef... Al parecer otra vez me tocaba decidir en decir la verdad de lo que pasó o decirles que lo considere una broma por parte de Kiara, ya que nos conocemos desde hace mucho... Intenté ir por lo segundo para comenzar y me dijeron que no deje la excusa de que era como mi prima, porque esto ya estaba siendo un poco raro para ellas y, además de eso, me pidieron que les cuente qué pasó el sábado. Se me notó el nerviosismo y comenzaron a presionarme con sus absurdas preguntas, pues pensaban que estaba siendo un estúpido por jugar y engañar a las dos. Molesto les dije que no era así y comencé a narrarles todo, aunque lo traté de hacer sonar mejor de lo que fue: "Después de tocar con la banda, todos comenzaron a tomar y... " - Me interrumpieron preguntándome si yo no había tomado, pero les respondí que también estuve mareado.  

Suspiraron como si supieran lo que siguió después y, antes de que dijeran algo les pedí que me dejaran continuar, así que seguí: "Ya bueno, pues jugando con todos, ella se mareó de más y por que las chicas querían saber de su pasado conmigo. (me dijeron que no rellenara, dado que se acababa el receso) Después de eso, hablé con la mamá de Kiara, pues estaban lejos y debía quedarse en mi casa." - Irene y Nadia me miraban con gesto de querer escuchar todo, pues no les estaba gustando por dónde iba la historia dijeron: "Esto no me gusta nada: borrachos, solos en casa, se conocen desde hace tiempo. No sé, no me parece." - Me detuve en esa idea y traté de hacerme el avergonzado con risitas para mentirles: "La llevé al cuarto de huéspedes, pero estuve con mucho sueño y, hasta que me enterara, me quedé dormido primero, ya que, como siempre les dije, consideré a Kiara mi prima y no pensé que me haría ese tipo de bromas. Estoy casi seguro que ella se fue a mi cuarto a dormir por separado, saben que ella es bastante arrogante y cuidadosa con lo que hace, no mancharía su imagen así." - Todas me miraron como si trataran de descifrar si mi relato era cierto o mentía descaradamente. Me preguntaron si alguien podía corroborar lo que decía y les dije que todos ese día sabían que acompañé a Kiara al cuarto de huéspedes y que no me despedí de ellos por que me quedé dormido.

Un momento después me pidieron mi teléfono para ver mis mensajes. Me asusté, pero sabía y ahora sé que no tengo ningún mensaje reciente con Kiara, pues el último mensaje vimos que fue en mayo cuando tocamos en el parque y solo me escribió para saber la ubicación del parque al cual me refería. Después de esto último, todas se disculparon conmigo con ligera pena, pues sabían que no debían revisar mis cosas; además, leyeron mi último mensaje con Estef... cursi, eso les hizo entrar en razón, aunque les mentí. En fin, solucionado ese problema, nos fuimos a la cafetería y ahí conversamos hasta que apareció primero Kiara, se sentó y conversó como si nada con las demás; y luego, llegó Estef que ya estaba sana y me besó muy rápido en la mejilla para que nadie de los alrededores la pudiera ver. Sonó el timbre y cuando me iba a mi aula, al perderlas de vista, corrí hacia Katty, pues solo ella sabía que algo había ocurrido ese día sábado. Esperé que estuviera sola en su asiento y me acerqué a contarle lo ocurrido; es decir, le conté que las amigas Estef creen que estaba engañándola. Además de ello, le conversé alterando la historia real y más o menos me creyó, debido a que no sabe exactamente qué pasó y casi nunca les he mentido; así que, podría decirse que, en ese aspecto, estoy a salvo.

Lo último e incómodo que ha pasado hoy es que en la tarde no me quedé a estudiar, pues mañana es matemática para mi año y el de Estef, las aulas estaban muy llenas, por lo general están vacías. Bueno, debido a eso, ella me pidió ir a su casa a estudiar con sus amigas y, después de bastante tiempo, me sentí incómodo con todas ellas. Si no fuera por Estef, mi actuación de que todo está bien habría flaqueado en algún momento... Supongo que todo mejorará con el tiempo y en el futuro nos reiremos de esto.