12 de Julio de 2007, Jueves
Hasta ahora la semana ha ido mejor de lo que pensé que iría después de la situación con Kiara. Sí, desde el lunes la he vuelto a llamar Kiara, me ha provocado llamarla Chía como lo hace Irene, pero es algo extraño. Bueno, esto se explica con lo ocurrido el lunes: estaba de mejor ánimo que el día anterior, pues ya no tenía tanto malestar en el cuerpo y necesitaba concentrarme para comenzar bien los exámenes. Desayuné con tranquilidad y llegué al colegio a unos pocos minutos del cierre de la puerta principal. Estaba un poco estresado, dado que el tráfico había generado esa situación. Corrí a mi aula y por fortuna el examen aún no había comenzado, lo que me dio tiempo para relajarme otra vez. Todos en el salón estaban repasando preocupados y cuando quise hacer lo mismo, entró el profesor con los exámenes. Al parecer había estudiado bien, dado que historia no es de mis materias favoritas y sentí tranquilidad de terminar con tiempo de sobra para ir a repasar en la biblioteca. Al salir, pensé en que me encontraría con Estef, pero no fue así; así que, en la biblioteca, repasé con mis libros, unos resúmenes que había hecho y, sin que los profesores de los alrededores me vean, le envié un mensaje para encontrarnos en la azotea después de la siguiente prueba.
El siguiente examen lo terminé con facilidad y me sobró bastante tiempo, pero me quedé verificando si mis respuestas estaban bien. Además, no quería que me vieran cómo terminaba rápido, me daba un poco de vergüenza ser el primero en salir. Cuando salieron unos cuantos, también entregué mi prueba y salí del aula. En el camino a la azotea, justo cuando estaba doblando un esquina, me choqué con Kiara. Me asusté mucho y hasta me puse nervioso; sin embargo, me habló como si nada hubiera pasado el día anterior, hasta me dijo que tuviera cuidado de ir tan descuidado sin mirar por dónde iba y me preguntó a dónde iba. Dubitativo, le contesté que iba a la azotea, dado que me vería con Estef. Reflexionó un poco y me dijo: "Pues se notaba que Tefy va a demorar en salir del aula. Te acompaño mientras esperamos que salga, además quiero comer en un lugar tranquilo, ya que no desayuné." - No me negué, pues quería conversar con ella sobre lo ocurrido el fin de semana. En el trayecto tuvimos la clásica charla intrascendente sobre los exámenes, subimos sin que nadie nos vea y al llegar ella dio un gran respiro como si el patio no fuera un espacio abierto. Me dio una pequeña carcajada interna y se fue a una de las bancas que hay ahí, lo que me generó otra pequeña carcajada que no pude controlar.
Ya sentada me preguntó de qué me reía, pues me había escuchado desde que cruzamos la puerta. Le conté sobre su respirar al entrar y, en segundo lugar, que no debería estar sentada en las bancas, pues siempre hay mucho sol: se iba a quemar, no iba resistir, etc. Terca, como ella misma, se quedó un rato más mientras arreglaba su comida. Por mi parte, me fui a la pared de siempre con sombra, brisa fresca y silencio que oculta la existencia de un colegio en ese lugar. Unos minutos después, ella se sentó a mi lado y me dijo que quería acompañarme. Nos reímos y me dijo que tenía razón; sin embargo, su pregunta era por qué habían bancas ahí y quién había sido el genio que las colocó ahí, pues siempre había mucho sol. Procedí a contarle que, en mis primeros años del colegio, la azotea se usaba como un pequeño invernadero, puesto que el colegio aún no había adquirido un campo fértil que estaba al lado. Ese invernadero servía para las clases de ciencias, de pequeño había subido para ver y estudiar varias plantas, pero no recuerdo cuáles eran exactamente, creo que eran rosas, girasoles y tomates. En fin, una vez adquirida la propiedad, desalojaron toda el área, trasladaron todo el material al nuevo invernadero, incluido el pequeño toldo que tenían las cuatro bancas, y se quedó como se veía actualmente.
Le pareció una historia triste, aunque no lo sentí así, porque el nuevo invernadero es más grande y hay más variedad. Agregué que si el invernadero aún estuviera en la azotea, no podríamos estar ahí, dado que el personal del limpieza y los encargados de cuidarlo estarían rondando mucho más a menudo el lugar. Después de contarle eso, me dio la razón y, mientras ella aún comía, sentí que nos quedamos sin tema de conversación, me volví a sentir incómodo y traté de sacar el tema. "Escucha, sobre lo del sábado... No sé si lo que dijiste era... ¿en serio?" - Le pregunté un poco avergonzado. Ella sin inmutarse mucho: "Sí, mira, perdón por lo de ese día. No sé si me comporté mal, tus amigos y, bueno también es en parte mi culpa, me dejé llevar al tomar y no recuerdo muchas cosas que pasaron ese día, me parece que hice blackout. Creo que se llamaba así, lo busqué en internet" - Sinceramente no entendí la palabra, pero movía la cabeza de arriba a abajo como si supiera lo que dijo y continuó: "Sé que estuve mal y... pues gracias por cuidarme. (Le dije que no había problemas y se rio un poquito) Me asusté que hayamos despertado en la misma cama, qué habrán pensado tus papás cuando nos vieron... Cuando me levanté les dije que no pensaran mal de nosotros, les inventé la excusa de que tenía miedo de estar sola y después le inventé cualquier excusa a tu mamá, pues me preguntó si todo estaba bien y yo le dije sí, que no pasaba nada. ¿Ella te dijo algo?" - Sentí una mirada penetrante y me hice el desentendido de esa parte; luego, le expliqué que por el malestar casi no hablé con mis papás esa mañana.
Se rio con más ganas y me dijo que yo también me había pasado. Me estuvo molestando dándome manotazos en mi mano y brazo, generándome una ligera incomodidad. A pocos minutos de terminar el receso, Estef cruzó la puerta limpiándose la nariz con papel, ya que aún estaba con un ligero catarro. Sonrió al verme y se lanzó a darme un abrazo, pues no nos habíamos visto el fin de semana. Luego, le dio un abracito a Kiara y me dijo que no me besaba aún para no contagiarme. Kiara nos molestó llamándonos tortolitos y le preguntó cómo le fue en el examen, dado que se había demorado mucho. Estef explicó que no se acordaba bien, pues tenía mucho sueño mientras estudiaba el fin de semana. En toda la conversación Estef no sacó su mano de la mía, salvo cuando terminó el receso y me dijo que me lavara la mano en el baño, pues no quería que me enfermara antes de la presentación del viernes, me volvió a abrazar con cuidado y nos despedimos. Mientras Estef se adelantaba, le pregunté a Akira si podía llamarla Kiara. Me pidió de favor que lo haga, porque a veces le daba vergüenza que solo yo la llame así. Le pedí disculpas y se despidió. Regresando a mi aula, por fin pude tener un respiro, pues ocurrió todo lo que Kiara mareada me dijo que le gustaba y no le gustaba.
Acabamos los exámenes y nos quedamos lo que queríamos repasar ciertas materias. Por mi lado, asistí a las clases extra con el profesor Alonso y así terminó mi lunes; después de ello, pasé un martes bastante tranquilo y también me quedé... Hasta que ayer, mientras estaba en la biblioteca, Irene me mandó un mensaje a mi celular, lo que me pareció raro. El mensaje decía que querían hablar conmigo en un lugar poco concurrido y le sugerí ese lugar donde se besan las parejas. Aceptó, pero me preguntó si no conocía otro lugar, ya que era raro encontrarnos ahí. Le expliqué que en la azotea sería más sospechoso que varias personas se vayan por ahí. Después de ese último mensaje, sonó la campana y fui a dar mi examen de química, ni muy difícil ni muy fácil, no demoré tanto. En el segundo receso estuve esperando hasta que aparecieron Camila, Irene, Nadia y Samanta, no estaban ni Estef ni Kiara. Me saludaron y se notaba que no sabían bien cómo abordar el tema del que querían hablar, pues me preguntaban cómo estaba con Estef y cosas similares; no obstante, Irene le insistió a Nadia en preguntarme lo que sabía. Ella inició: "Ayer a la salida, me fui al baño con Kiara y ella dejó su celular. Como siempre nos jugamos, yo agarro su celular y me tomo fotos, solo que esta vez, cuando revisé las fotos... en una de ellas estaban ambos en la cama, tú dormías y ella tomaba la foto mientras miraba a la cámara... Justo en ese momento salió Kiara del baño y me preguntó que hacía. Le dije que me estaba tomando fotos y le di su teléfono - Mi corazón dio un pequeño salto, pero lo peor era que todas tenían una mirada acusadora.
Irene pidió que me explicara y mi única respuesta a todo eso era que no sabía nada de la foto. Nadia preguntó si era posible que la foto fuese del sábado, ya que describió mi ropa de la foto y esa noche no me cambié, pues estaba muy cansando y no me dio la energía. Además de eso, ellas no habían ido a la reunión del fin de semana, porque estaban acompañando a Estef... Al parecer otra vez me tocaba decidir en decir la verdad de lo que pasó o decirles que lo considere una broma por parte de Kiara, ya que nos conocemos desde hace mucho... Intenté ir por lo segundo para comenzar y me dijeron que no deje la excusa de que era como mi prima, porque esto ya estaba siendo un poco raro para ellas y, además de eso, me pidieron que les cuente qué pasó el sábado. Se me notó el nerviosismo y comenzaron a presionarme con sus absurdas preguntas, pues pensaban que estaba siendo un estúpido por jugar y engañar a las dos. Molesto les dije que no era así y comencé a narrarles todo, aunque lo traté de hacer sonar mejor de lo que fue: "Después de tocar con la banda, todos comenzaron a tomar y... " - Me interrumpieron preguntándome si yo no había tomado, pero les respondí que también estuve mareado.
Suspiraron como si supieran lo que siguió después y, antes de que dijeran algo les pedí que me dejaran continuar, así que seguí: "Ya bueno, pues jugando con todos, ella se mareó de más y por que las chicas querían saber de su pasado conmigo. (me dijeron que no rellenara, dado que se acababa el receso) Después de eso, hablé con la mamá de Kiara, pues estaban lejos y debía quedarse en mi casa." - Irene y Nadia me miraban con gesto de querer escuchar todo, pues no les estaba gustando por dónde iba la historia dijeron: "Esto no me gusta nada: borrachos, solos en casa, se conocen desde hace tiempo. No sé, no me parece." - Me detuve en esa idea y traté de hacerme el avergonzado con risitas para mentirles: "La llevé al cuarto de huéspedes, pero estuve con mucho sueño y, hasta que me enterara, me quedé dormido primero, ya que, como siempre les dije, consideré a Kiara mi prima y no pensé que me haría ese tipo de bromas. Estoy casi seguro que ella se fue a mi cuarto a dormir por separado, saben que ella es bastante arrogante y cuidadosa con lo que hace, no mancharía su imagen así." - Todas me miraron como si trataran de descifrar si mi relato era cierto o mentía descaradamente. Me preguntaron si alguien podía corroborar lo que decía y les dije que todos ese día sabían que acompañé a Kiara al cuarto de huéspedes y que no me despedí de ellos por que me quedé dormido.
Un momento después me pidieron mi teléfono para ver mis mensajes. Me asusté, pero sabía y ahora sé que no tengo ningún mensaje reciente con Kiara, pues el último mensaje vimos que fue en mayo cuando tocamos en el parque y solo me escribió para saber la ubicación del parque al cual me refería. Después de esto último, todas se disculparon conmigo con ligera pena, pues sabían que no debían revisar mis cosas; además, leyeron mi último mensaje con Estef... cursi, eso les hizo entrar en razón, aunque les mentí. En fin, solucionado ese problema, nos fuimos a la cafetería y ahí conversamos hasta que apareció primero Kiara, se sentó y conversó como si nada con las demás; y luego, llegó Estef que ya estaba sana y me besó muy rápido en la mejilla para que nadie de los alrededores la pudiera ver. Sonó el timbre y cuando me iba a mi aula, al perderlas de vista, corrí hacia Katty, pues solo ella sabía que algo había ocurrido ese día sábado. Esperé que estuviera sola en su asiento y me acerqué a contarle lo ocurrido; es decir, le conté que las amigas Estef creen que estaba engañándola. Además de ello, le conversé alterando la historia real y más o menos me creyó, debido a que no sabe exactamente qué pasó y casi nunca les he mentido; así que, podría decirse que, en ese aspecto, estoy a salvo.
Lo último e incómodo que ha pasado hoy es que en la tarde no me quedé a estudiar, pues mañana es matemática para mi año y el de Estef, las aulas estaban muy llenas, por lo general están vacías. Bueno, debido a eso, ella me pidió ir a su casa a estudiar con sus amigas y, después de bastante tiempo, me sentí incómodo con todas ellas. Si no fuera por Estef, mi actuación de que todo está bien habría flaqueado en algún momento... Supongo que todo mejorará con el tiempo y en el futuro nos reiremos de esto.
