25 mar 2021

Lentes de contacto: tortura, risas y amigos

 26 de Marzo de 2007 Lunes

Hace tiempo que no escribía días tan seguidos, aunque no le voy dar mucha importancia a ello. A lo que iba, ya tengo mis lentes de contacto. Debo decir que no estoy muy alegre por ello, pues no pensé que iba a ser tan... no lo quiero ni pensar. La síntesis es que son una tortura más mental que física. En parte me rio de mí mismo, dado que los quería;a pesar ello, no pensé que serían así. Voy a dar mi perspectiva más sincera. 
 
Primero, pensé que iba a ser sencillo ponerlo. No es así, ya que desde el inicio es muy molesto agarrarlos. Se resbalan un poco cuando los quieres sujetar y luego debes tenerlos en equilibrio en el dedo índice para poder llevarlo hacia tu ojo. Es decir, uno mismo, con su dedo, debe tocar su ojo. Para mí fue más difícil, porque soy diestro. Solo el ojo derecho me demoró alrededor de 10 minutos. Para el ojo izquierdo, con la mano izquierda, me demoró casi 15 minutos. Cualquier diría que usara la mano derecha para ponerme el lente izquierdo, pero por alguna razón me pareció aún más complejo eso. Demoré cerca de media hora para colocármelos, dado que mi cuerpo temblaba por no querer hacerlo. 
 
Finalmente, la cereza del pastel, no sabía que se empañan los lentes de contacto, pues los ojos exhalaban. No tenía ni idea, eso ocurre de vez en cuando. Tampoco sabía que se secaban y que debía rehidratarlos cada cierto tiempo con gotas... Hace un rato hablé con mi hermano por teléfono, me dijo que iba a ir consiguiendo experiencia y que me iba a ser más sencillo con el tiempo, pues me iba acostumbrar. En mi cabeza cruzaba el pensamiento de que no quería esperar. Sentía que habían más desventajas que beneficios. Sin embargo, parece que no hay opción.

Sin más rodeos, hoy fui al colegio con los lentes de contacto. Cuando subí al carro, Crístofer estaba mirando su celular, pues estaba mensajeándose con Rosalina. Se sorprendió y ocultó su teléfono, pero me vio y dijo: "Ah, no estás usando tus lentes" - Dado que sabe que no veo bien sin lentes, volvió a su posición normal y siguió escribiendo como si nada. Pero Sofía, que estaba cerca, me miró y dijo: "Espera, ¿estás usan...?" - Le hice señas para que no diga nada. Puso una sonrisota y solo asintió. Así que, por despistado, estuve leyendo su conversación casi todo el viaje, aunque no fue al interesando, mientras estuve hablaba con Sofía. A pesar de ello, hubo momentos en lo que pensé que Crístofer sospechaba, así tomé mis lentes, pues por casualidad los llevaba, y los tenían en mi mano muy visibles.

Al llegar al colegio, nos separamos a nuestras aulas. Llegué, no pasó ni un minuto, y María, pues se sienta a mi lado, me miró y dijo: "¿Estás con lentes de contacto?¿Tus papás te dejaron?" - Con una mirada de asombro le dije que sí me dieron permiso. Pero me extrañaba que lo haya notado tan rápido y le pregunté cómo se dio cuenta. Con sinceridad, me dijo que cualquier persona se da cuenta de los lentes de contacto y, como por ahí estaba pasando Ramiro, preguntó algo como: "¿Viste lo que trajo Lucho a la clase?" - Con duda me miró; luego, por mi mochila; finalmente, alrededor de mí, pero dijo que no. Solo lo vio con cara de incredulidad. Segundos después, entró Katty al salón y la saludó desde lejos. Mientras se acercaba a saludarnos, Katty sonrió y me dijo: "Wow, míralo nada más, alguien se quiere ver guapo para su chica" - Fernando, como buen entrometido, rápidamente despertó de su asiento y se acercó a nosotros preguntando qué había hecho, para poder molestarme. Katty, con un par de carcajadas, dijo que me miraran.

Una vez más, realizaron su examen sobre mí y preguntaron dos posibilidades: si me había hecho algo en el cabello o si había hecho ejercicio. Katty y María con duda y risas, dijeron que me miraran a los ojos con atención. Fue en ese momento que lo notaron. Después, dijeron el clásico comentario que las chicas hacen: "los hombres nunca prestan atención a los detalles". Con eso en mente, pensé que Estef se daría cuenta más rápido. Así que iba a tratar de no mirarla directo a los ojos tan rápido. Finalmente, las chicas mencionaron mis lentes de contacto y los muchachos solo hicieron un "Aahh" prolongando, dando a entender que no estaban tan sorprendidos. Luego de ello, las clases comenzaron con normalidad; aunque me parece que los profesores se dieron cuenta, ya que notaba ciertas miradas indiscretas en mi dirección.

Saliendo al recreo, decidí ir confiado y sin expectativa de darle sorpresa a Estef, pues las miradas de los profesores me dieron a entender que era más obvio de lo que pensé. Mientras camina en busca de Estef, me percaté que los ojos exhalaban de vez en cuando y se me empañaba la vista, haciendo mi búsqueda más complicada; trata de parpadear para lograr la visión, pero igual demoraba. Segundos después, me abrazó por la espalda sin que me diera cuenta, pues ella me encontró primero. Al girarme, se fijó y rápidamente con una sonrisota me preguntó por qué no le había dicho nada. Mi respuesta, aunque obvia, le dio risa y me dijo: "Sabes que igual lo iba a notar. (continuó mirándome un rato más) Me gusta cómo se ven tus ojos con los lentes, parecen dibujos, como si brillaran... Sabes qué, lánzame una de tus mejores miradas" - Escuchando lo que me decía le comencé a lanzar miradas pícaras en forma de broma; ello generaba que se riera bastante, tanto así que me trataba de abrazar para no mirarme, pero la intentaba apartar con mi brazos para que me mirara y siguiera riéndose.

El pequeño problema que surgió de ello fue que ella lloró un poco de la risa y se le resbaló una pequeña lágrima por la mejilla derecha. Nos sentamos en un de las bancas cerca a la cafetería, pues se me empañaban un poco los lentes y para ella pudiera refrescarse de la risa; aunque igual seguíamos jugando de la misma manera, pues me daba risa su risa. En ese momento, un profesor que nos enseñó en la primaria pasaba por ahí hacia la cafetería, nos vio de lejos y la escena, desde aquella distancia en la que se encontraba, se veía algo rara, por decirlo de algún modo. El profesor Edgardinho, como le decíamos por su graciosa forma de hablar, con una voz seria, que casi nadie ha escuchado, nos preguntó qué pasaba y qué le hacía a Estef, pues parecía que forcejeaba con ella. Me sorprendió con la pregunta, dado que estábamos jugando. No fue sino hasta cuando la escuchó reírse que entendió que no le hacía nada. Con los ojos casi rojos, por haberse reído tanto, miró al profesor, porque no sabía de quién era esa voz graciosa y seria; sin embargo, cuando lo vio, se rió más aún, pues, no pensaba que el profesor Edgar podía hacer ese tipo de voz. Solo lo miré con una  sonrisa, pues no sabía qué decir y me avergonzaba un poco la risa de Estef. Al parecer no era el único, pues, un poco avergonzado, le dio un pañuelo descartable que sacó de su maleta; pero ella no podía agarrarlo bien, así que lo tomé y le agradecí. El profesor solo se retiró un poco rojo; ya con el pañuelo en mis manos, le secaba la mejilla y los ojos, le decía que se calmara con un risilla que se me salía.

Unos momentos después, se acercaron sus amigas y mis amigos a preguntarnos qué había pasado. Mientras se reía un poco, recordando la voz del profesor, les contamos, lo que generó marcar unas ligeras sonrisas en sus caras y me comenzaron a llamar "maltratador" o "abusador" en forma de broma durante un rato en el receso hasta que pasó la profesora de biología. Y la verdad no sé si los profesores habrán estado susceptibles o qué, pero la profesora que pasaba por ahí, escuchó a mis amigos y nos habló de cómo debíamos comportarnos, normas de convivencia y bla bla bla. Obvio, nuestros amigos se rieron y la profesora se fue con una cara de broma, pero a la vez no tanto. Ramiro y Ronald continuaron con las bromas del comportamiento durante un rato más y todo los demás también metían su cuchara.

En fin, unos momentos después que ya todos se estaban calmando, Estef se levantó, sacudiéndose el polvo de la falda, y con una actitud coqueta me jaló de la mano diciendo: "Bueno chicas (refiriéndose a sus amigas que se quedaron un rato más cerca a mis amigos), nos vemos en el salón. Chicos, (refiriéndose a mis amigos), me lo voy a robar un rato." - Sus amigas solo se rieron un poco, mientras que Katty con una voz graciosa le dijo: "No te olvides devolverlo que tenemos exposición" - María también se unió: "Si quieres no lo devuelvas, ya es tuyo" - Fernando no se quedaba atrás: " Me lo cuidas bien a mi Luchito (grito que no entendí)" - Avergonzado solo fui más rápido con Estef, pues me parece que quería conversar sobre cuándo íbamos a salir, dado que ayer no habíamos quedado qué día. Además, las risas de nuestros amigos (sus amigas y mis amigos) parecía dar a entender que se estaban conociendo más; lo que no me gusta tanto, ya que no les caigo bien Camila y Nadia y verlas, me da un poco de incomodidad, ya le preguntaré otro día a Estef cómo llevarme bien con ellas.


3 abr 2020

Una caja para recordar

25 de Marzo de 2007 Domingo

Me he demorado cerca de dos horas en volver a guardar las fotos en las que estoy con Jina. Francamente, pensé que me iba demorar menos... Si me leo a mí mismo, parece como si hubiera buscado las fotos con ganas de recordar o algo similar. En realidad es todo lo opuesto, dado que el día de ayer tuve un trabajo en grupo con algunos amigos y compañeros de mi aula. Lo que ocurrió es que cuando traté de mover algunas mochilas viejas que dejé en la parte alta del clóset de mis papás, una caja de cartón se movió bruscamente con las mochilas. Mientras se caía al suelo, muchas fotos volaron por los aires. Por un momento me molesté, puesto que supuse que mis papás habían dejado sus cosas encima de las mías. Sin embargo, cuando me agaché para recoger las fotos, me congelé unos segundos con latidos muy fuertes, muy similares a estar emocionado. La razón fue que vi una foto en el parque. En esa foto abrazaba a Jina por la espalda mientras reíamos, pues la estaba persiguiendo después de quitarme mi celular. Rápidamente recordé que ese día estuvimos con Mike y Teresa y la habían tomado en broma para decir que la estaba acosando, pero les salió mal y fue una foto muy bonita. Después de recodar, vi otra foto en la cual ella estaba sentada en dirección al mar, pero mirando a la cámara con una ligera sonrisa.

Consciente o inconsciente aparté la mirada de las fotos para no seguir recordando. También hice ruidos con la boca para distraer mi mente. Saqué las mochilas que necesitaba y, conteniendo la respiración, recogí las fotos. Una vez que recogí todas, miré la caja y recordé que al final me había decidido a guardarlo ahí, pues mis papás casi nunca revisaban ese lugar y no lo debía tener en mi cuarto por salud mental. La verdad me había olvidado en dónde estaba. En fin, como no las había puesto dentro de la caja aún, ya que eran bastantes, y todos en la sala me estaban llamado para continuar haciendo el trabajo. Corrí con las dos manos llenas de fotos y la caja encima de mis brazos en dirección a mi cuarto y las tiré todas en mi cama. Algunas se cayeron al suelo. Sin embargo, pensaba que luego lo colocaba todo en orden y, antes de bajar, cerré mi cuarto por si mis papás pasaban cerca y querían ver qué era todo ese desorden. Además, regresé corriendo al cuarto de mis papás para revisar cada parte del suelo, por si había olvidado alguna foto.

Insistentes me seguían llamando desde el primer piso. No obstante, más relajado y con las mochilas en las manos, les comenté que me había demorado, pues no me acordaba dónde las había dejado. Comenzaron con las bromas de que querían evitar hacer el trabajo o que me había quedado conversando con Estéfani por el celular. Por suerte, Katty, quien tiene un gran carácter para dirigir, comenzó a determinar los trabajos para poder terminar y descansar antes. Es como si todos hubieran estado hipnotizados. Terminaron las bromas y comenzaron a trabajar muy ordenadamente. Solo de vez en cuando hacían comentarios graciosos, pero trabajamos rápido, lo que me parecía raro, pues esta clase de trabajos en grupo siempre suelen demorar mucho tiempo, más que nada por la pérdida de tiempo en el juego.

Una vez que terminamos el trabajo le agradecí, pues por lo general no puedo controlar estos grupos cuando comienzan con sus bromas y las ganas no hacer hacer nada. Me miró con cara de duda y me preguntó algo raro: " Me parece raro que digas eso, siempre sueles decidir muchas cosas por los demás" - La miré con más duda y solo pregunté con un ¿a qué te refieres?. Suspiró y me respondió algo más extraño aún: "Creo que solo has perdido la confianza" - Como en ese momento no le había entendido solo afirmé con la cabeza como si entendiera. Se alegró que le entendiera y me dijo que no dudara en conversar con ella si tuviera algún problema. Rápidamente recordé las fotos en mi cama y le dije que no se preocupara. Pero, sin más vueltas al asunto, me dijo que estaba un poco preocupada, pues el día anterior había mencionado inconscientemente a Jina frente a todos en el aula. Le respondí nervioso y con gestos graciosos: "Ah... ¿Eso? No pasa nada" - Aún sin reírse o sonreír me contestó: "Solo digo, más que nada por el hecho de que sigas recordando... Nos preocupas a varios. Este verano, cuando Jina se fue, no te vimos por un par de semanas y cuando te veíamos parecías un zombi." - Le agradecí por la preocupación, pero le dije que estaba bien; además debíamos terminar de hablar sobre ello, pues nuestros compañeros se estaban acercando para saber de qué hablábamos. Cuando estuvieron a nuestro lado, Ernesto preguntó algo como: "¿Están hablando de Jina?.." - Laura, otra compañera, dijo: "Yo también quiero saber qué paso con ella" - Katty les respondió que estábamos hablando del trabajo y pensábamos en repartirnos la exposición.

Sin muchas ganas de hablar de ese tema, todos se comenzaron a despedir y mencionaron que les avisáramos cómo se iba a dividir. Les dije que no se preocuparan y que la exposición iba hacerse de acuerdo a las partes que cada uno había hecho, lo hayan trabajado solos o en pareja. Ya contentos, con la excusa inventada, nos dijeron que no tenían ningún inconveniente. Katty también se despidió de mí y me dijo: "Ya sabes, si tienes algún problema me llamas o me escribes" - Mientras me despedía con una sonrisa le decía que sí. Cuando cerré la puerta, pensé acerca de que no aparecí mucho para mis amigos este verano. La respuesta era sencilla para mi cabeza: había pasado más días con Estef. Después de una gran suspiro, fui corriendo a mi cuarto. De camino a mi cuarto, mientras subía las escaleras, sentía el cuerpo un poco adormecido; además, en el pecho una sensación fría y ligeros toques eléctricos que pasaban por mi cuello. Supongo que era por el miedo y estrés que se acumulaban.

Entré a mi cuarto y cerré rápidamente la puerta, pues, a pesar de que solo estuvieran mis abuelos en casa, sentía que era malo que alguien me vieran con las fotos. Me subí y me senté en mi cama frente a las fotos como si estuviera hipnotizado. Cogí una foto cercana y vi la cara de Jina junto a la mía, parecía que estábamos en su cuarto. Luego, sin pensar más en foto y con la mente en blanco, comencé a ordenar... Cada foto era un maldito recuerdo en mi cabeza y me comenzaba a cuestionar a mí mismo por qué mi cerebro no me enviaba la información para los exámenes, pero para esto sí y con mucha claridad. Entre foto y foto era una emoción diferente. Sin embargo, hubo un momento que no aguanté más, pues vi una foto en la cual estaba mirando a cámara mientras Jina me besaba en la mejilla. Me molesté. Pero me molestó más la siguiente foto. Era ella mirando a cámara y yo besándola en la mejilla. Solo grité molestó un fuerte "no" y me fui al baño. Me refrescaba la cara en el lavatorio y noté que tenía los ojos un poco rojos, aún no sé si por estar triste o molesto. Por cierto, al parecer fue un grito muy fuerte, dado que mi abuela tocó la puerta y me preguntó si todo estaba bien. Le dije que no me salía un problema de matemática y se fue riéndose más tranquila a contarle a mi abuelo.

Antes de sentarme a ordenar otra vez, ya con la mente un poco más tranquila, me di cuenta que mi grito de cólera no fue por vergüenza, porque la foto no me producía eso. Aún no estoy seguro de cuál es la palabra correcta de mi enojo, pero sí puedo decir que si pienso mucho en la foto me vuelvo a molestar y a decirme "no" muchas veces... Sin más rodeos, terminé por ordenar todas la fotos. Muy bonitas en su mayoría, pues estaba con todos mi amigos, en el colegio y en algunos casos en la playa o un parque. Pero la mayor parecían estar en casa de Jina o en la mía. No obstante, todas tenían algo en común y recordé por qué estaban ahí. En todas las fotos estaba Jina, ya sea un pequeño detalle, la mitad de su rostro, un recuerdo o fue ella misma quien la había tomado.

Volví a cerrar la caja y debía colocarla en el mismo lugar, pero antes de dejarla, para que no ocurra algún accidente, decidí ponerle un poco de cinta adhesiva para que no se abra si se vuelve a caer. Lo coloqué sin que nadie me viera, por extraño que pareciese, y fui a mi cuarto. Cuando tomé mi celular, noté que tenía un mensaje de Estef, en el cual quería que la llamara. Contento la llamé y me preguntó cómo estuvo mi trabajo en grupo; luego de un rato, mientras conversábamos, no sé por qué terminé viendo mi billetera y encontré la única foto de Jina que aún no quito. Como me quedé unos segundos en silencio, Estef pensó que se había cortado la llamada y dijo con un tono muy dulce: "¿Hola... Hola? Estás ahí? ¿Estás bien?" - Le dije que me había distraído viendo una foto. Muy contenta me preguntó si era suya y rápidamente le cambie el tema respondiéndole que no tenía muchas fotos suyas. Me dijo que tenía razón, pero también se debía a que recién estábamos juntos hace poco.

Después de sentirme un campeón esquivando esa bala, le propuse salir el siguiente sábado, pero me dijo que tenía varios trabajos para la siguiente semana. Pero decidida me dijo que podíamos salir después de los entrenamientos. Un poco más alarmado, pues casi siempre salgo muy cansado y sudado, le dije: "No lo sé pequeña, tus papás se van a preocupar si llegas tarde." - Con una voz un poco desilusionada, me respondió: "Pero quiero salir contigo, hace tiempo que no estamos solos" - Con mi corazón rebosante de alegría de escuchar eso, me reí y le dije que mañana, es decir hoy, lo planeábamos. Se escuchaba más alegre y me dijo que sí. En fin, ahora estoy esperando un momento antes de llamarla y ver cuándo y a dónde nos vamos.

9 feb 2020

Presentación de recuerdos

23 de Marzo de 2007 Viernes

Este día fue algo incómodo. Me han hecho recordar pequeñas momentos que no eran necesarios. ¿A qué me refiero? Sencillo, en la tutoría con el papá de Estef, dado que es nuestro tutor, nos pidió recordar aquello que hicimos este verano y nos gustó más. Todo bien hasta esa parte; sin embargo, el problema se debía a que la mayor parte del verano estuve con su hija. En otras palabras, me daba vergüenza contarlo, pues si lo hiciera de una manera divertida, como sonaba en mi cabeza, sería algo como: "Lo que hice este verano, y lo que más me divirtió, fue salir con su deliciosa hija. La pasamos muy bien, ya que tenemos cierta química y es casi inevitable no vernos." - Por supuesto no iba a decir eso, así que traté de pensar en veranos pasados y complementar algunos sucesos de este verano, pero contándolos de forma muy general para que no haya conexión con Estef.

Al tratar de recordar algunos veranos pasados, mi mente divagó por un largo tiempo y había generado que recordase muchas experiencias con Jina. Por ejemplo, muy rápidamente recordé que habíamos terminado ese verano, pues besé a Estef luego de la presentación del colegio. Después, muy alegre y avergonzado, recordé que al poco tiempo traté de disculparme por lo que había hecho. Luego, me contuve la risa, pues había olvidado que ese verano cocinó para mí y lo llevó al colegio. Además, me seguía hablando y sonriendo luego de un tiempo, pues había aceptado mis disculpas. Asimismo, pensaba que era muy tonto, porque pude demostrar mi afecto para que me disculpara más rápido de tantas maneras y no pasar por lo que pasamos; sin embargo, mi mente seguía mostrandome más y más recuerdo.

No había nada que detuviera a mi mente, pues seguía mostrandome esas imágenes del pasado y logré percatarme de algo que me dolió mucho casi al punto de sentir presión en los ojos por la pena: Jina me seguía queriendo, aun cuando estaba molesta por haberle sido infiel. En otras palabras, sentí que mi maldita conciencia estaba desquitándose comingo, dado que había querido ignorar y olvidar experiencias con alguien que se había ido sin decirle nada a personas que la querían mucho. La última vez que había pensado seriamente sobre ello fue ha inicios de este año. Creo que no pasó ni la mitad de enero y ya no quería seguir pensando en ella, pues me sentía muy triste y me estaba haciendo daño al seguir pensando en lo mismo, si nada iba a cambiar. Además, Estef era mi nuevo presente en mucho sentidos.

Mientras estuve vegetando con mi recuerdos en plena aula, léntamente se acercaba a mi número de exposición sin que me diera cuenta. Hasta que María, quien estaba a mi lado, me despertó y me preguntó : "¿Estás bien? Estás riendote solo hace rato y tus ojos están un poco rojos." - Desperté un poco alterado y le respondí que todo estaba bien. No obstante, me fui al baño para despejarme un poco, me mojé la cara y salí con pequeños saltos de baño. Mientras salía, algunos niños que pasaban cerca se reían de mí y me empezaron a imitar. Muy raros, para ser sincero. Segundos después, llegué al salón y vi cómo Fernando estaba haciendo tiempo para no salir al frente de la clase y esperar a que regresase del baño, puesto que habían saltado mi número por no estar. Una vez que me vieron, el papá de Estef dijo: "Mira, justo llegó Luis, te salvaste, pero espero que lo que estés preparando sea para toda la clase JAJA" - Fernando afirmó con la cabeza y me sonrió como si lo hubiera salvado. Luego, se sentó y siguió conversando muy animado con Ramiro y Sonia, además de algunos compañeros alrededor de sus asientos, parecían también entusiasmados; es decir, sí estaban planeando algo para la exposición.

El tutor me miró y dijo: "Ya que estás aquí, ¿podrías compartir con nosotros tu verano? Ya luego, le tocará a Fernando" - Me sentía nervioso y un poco alterado después de haber recordado tantas cosas. Sin embargo, comencé a hablar con tranquilidad y la mayoría de las chicas de mi clase estaban escuchando atentas, pues se notaba que querían saber si mencionaba en algún momento algo de Jina. Esto se debía a que, cuando les mencioncé a inicios del bimestre lo que pasó con ella, fui muy impreciso o siempre evité preguntas que me incomodaban. En fin, mencioné que me inscribí en clases de natación y que estaba estudiando un poco de matemáticas e inglés. Es aquí cuando el papá de Estef me felicitó por ello; mientras que mis compañeros estaban abucheandome por estudiar en verano. Luego, conté que había ido a una reunión de la promoción y todos volvieron hacer un alboroto pero más feliz y de aprobación. También mencioné que fui a ver una obra de teatro. Una vez más, el tutor me preguntó qué obra fue, dado que hubo un par este verano. Le respondí traquilamente, pues me parecía que nadie en aula sabía; salvo por unos cuantos que sí fueron y me enteré segundos después por cierto comentario. Luego me dijo: "Es donde salió mi hija, ¿te gustó la obra?" - Fue aquí el comentario oportuno: "Obvio que le encantó la obra, no se distrajo para nada y su personaje favorito fue el de Estéfani." - Todos se rieron y percibí una ligera una reacción de su parte.

Mientras continuaba hablando, a pesar de toda la joda que mi aula hacía, seguí mencionando que estaba practicando con instrumentos musicales con unos amigos, pues queríamos presentarnos en un futuro. Todos señalaron a Fernando como el baterista, pues les había contando algo; pero no todo, por suerte, pues era una sorpresa. Finalmente, cuando estaba terminando de contar que vine al colegio, dije algo que fue casi inconciente. Dije algo parecido: "Por último, vine al colegio con Jina para ver si encontraba amigos haciendo deportes o estudiando, pues yo también hice verano el año pasado..." - Hubo un silencio total por parte de mis compañeros y solo lo noté cuando el papá de Estef me preguntó: "Y... ¿Jina sigue por aquí en la ciudad?" - Le respondí con sorpresa: "No, ¿por qué pregunta por ella? - Me dijo que mencioné que fui al colegio con ella. Un poco alarmado lo negué, pero Alessandra, quien estaba en primera fila en el aula, me dijo con una sonrisa, casi riendose: "Sí, mencionaste que habías venido al colegio con ella" - Todos empezaron a murmurar y fue aquí cuando les dije que eso es todo y me fui a mi asiento. María me miró con duda y me preguntó una vez si esataba bien. Un poco perdido y con ironía le respondí que tampoco estaba seguro. Se rio de mí, me dijo que no le dé tantas vueltas al asunto y me ofreció unas galletas que había traído para distraerme.

Traté de relajarme un poco, pues seguía la exposición de Fernando y debo decir que esta fue una idea muy... "original" (la llamaré), puesto que la ¿dramatizó? con algunos compañeros. No estoy seguro cómo explicarlo. Primero, narró sus actividades, como cualquier otro alumno de la clase, pero se movía entre los asientos como si estuviera haciendo una exposición de clase como profesor. Luego, contó que estaba practicando la batería conmigo. Fue con este suceso que algunos compareños con los que habló empezaron a tocar los pupitres y a generar un buen ritmo con ello. Luego, Fernando comenzó a cantar, con buen ritmo, alegría e ironía; generó que todos en clase, incluido el profesor, se rieran un poco y aplaudieran con cierto ritmo. Además, mientras cantaba, seguía narrando sus actividades, pero con quienes se encontró en el verano y por ello, mientras caminaba por lo pupitres, se detenía y miraba casi cara a cara a quien se le acercara. Contaba una anécdota graciosa e incluso inventaba más sucesos de los ocurridos para que todos en clase se rieran, lo logró bastante bien.

El final es algo curioso, pues mencionó que practicó para ser ninja. Ramiro, quien estaba sentado por el centro del aula, sacó, junto con Fernando, una ¿bomba de humo o harina? Era muy parecido a una combinación de ambos, pues nos manchó un poco la rompa. Cuando terminó de narrar, ambos tiraron contra el suelo esas bombas y toda el aula se inundó de gas o lo que haya sido. Hubo un par de gritos por parte mujeres, que realmentes se asustanton, como hombres quuien estaban haciendo ruido para generar un poco más de caos. El papá de Estef dijo que salieramos para que se ventile el aula y mientras lo hacíamos, muchos se rieron de todo el acto de Fernando y conpañía.

Afuera del salón de clases, el tutor le preguntó qué había pasado. Fernando con un poco de ironía y duda, pues no sabía si lo iban a castigar, dijo: "¿El gran final inesperado?" - Les dijo que para la próxima se preparen y que no hagan exprimentos en clase, pues en la mayor parte le había gustado su presentación. Minutos después que se disipaba el humo, terminó la hora de tutoría, por lo que la actividad continuaba para la siguiente clase. Luego, todos estaban entrando al aula, pero el tutor me llamó y me preguntó en el oído :"¿Estás saliendo con Estéfani?" - Lo miré un poco alarmado, pues supuse que él ya lo sabía. Pero, como no era el caso, le dije que sí un poco inquieto, puesto que sabía que estuve con Jina. No me hizo más preguntas, solo me miró con una sonrisa y dijo muy optimista y aliviado :"Ah qué bueno, eso explica el repentino cambio de actitud de Estef" - Como no quería seguir hablando de eso, le mencioné que debía entrar al aula, pues el profesor de química ya estaba dentro. Me dio la razón y se despidió muy amablemente como siempre.

El día continuó con normalidad, salvo en el receso cuando estaba solo con Estef, pues me dijo que estaba un poco distante con ella. Pero como solo unos cuantos sabían lo ocurrido, a otros se les había olvidado por la presentación de Fernando y por el siemple hecho de que nadie dijo nada, traté de acutar normal. Pienso que mi comportamiento solo fue por hoy, trataré de no enfocarme tanto en esos recuerdo, pero sí considero importante meditar un poco sobre ello. No me gusta sentir esas emociones tan vívidas como si me estuvieran pasando en el momento.

25 ene 2020

Atletismo bien acompañado

21 de Marzo de 2007 Miércoles

Hoy me siento molido, razón por la cual voy a tratar de resumir lo ocurrido, aunque lo veo difícil. Por una parte, me parece que correr es más agotador que nadar. Por lo menos, me lo estoy suponiendo, dado que muchas veces me faltaba el aliento y sentía ese frío en el pecho cada vez que respiraba cuando ya estaba cansado. Es extraño, pensé que sería más fácil respirar por estar en tierra, no lo fue. Además, sentía que cada paso en la tierra me cansaba más y más, hasta sentirme más pesado. Lo que lleva la a siguiente consecuencia... Me duelen los pies y obviamente, cuando estaba haciendo ejercicio, sudaba tanto que no quería matar del asco a Estef y no me le acercaba. Por otra parte, además de cansarme por el ejercicio, también me cansé de Camila, la amiga de Estef, puesto que me estuvo molestando un poco con sus bromas, no voy a negar que me parecieron graciosas en un principio y no pasaba nada. Es casi obvio que no le agrada que esté en las mismas actividades con ellas. En fin, esto último hizo que me cansara más.

Quiero escribir sobre el entrenamiento del día de hoy, ya que era la primera vez que iba hacer atletismo y a la vez contaré las bromitas "sutiles". Comenzó con la tarde bonita, después de clases, cerca de las cuatro de la tarde, me gusta esa hora, ya que el cielo comienza a ponerse rojizo poco a poco y me relaja ver algo así. Estaba camino al campo de fútbol, pues ahí inicia el calentamiento y los estiramientos del cuerpo con el profesor encargado de cada área en los deportes de tierra, pero separados en cada sección. Es decir, una parte del campo era para el grupo de fútbol, otra parte era para lanzamiento de bala y jabalina y otra parte era para salto largo y salto alto. Una vez terminados los estiramientos, la mayor parte del campo es usado por el equipo de fútbol y las sección más pequeña de los extremos por los demás grupos. En nuestro caso, al ser atletismo, teníamos toda la pista atlética para nosotros, por lo que no teníamos inconvenientes con los demás grupos.

En fin, en camino al campo, me encontré con distintos compañeros de clase que hacían fútbol: Nicolás, Pepe y Robin. Me preguntaron sarcásticamente si ya estaba cansado de ver a la chicas en traje de baño, pues les dije que iba hacer atletismo. Les respondí algo que me da risa y me arrepiento al mismo tiempo, dado que en parte era verdad y a la vez me escucharon Mike y Érica. Les dije algo parecido: "No me he cansado, es más, me encanta, pero nadar te desarrolla mucho la espalda y a la mujeres no se le desarrollan las pechugas. En cambio, en atletismo puedes apreciar a la gravedad trabajar en esa misma área cuando las chicas corren" - Se rieron bastante y me dieron la razón. Segundos después, mientras Mike estaba cruzando el campo con Érica, como a los otros les gustó tanto mi comentario, lo llamaron y le contaron lo que dije, a pesar de que ella estaba a su lado. Vi una ligera mueca de querer reírse por parte de Mike, pero como Érica estaba cerca, ni se inmutó. Por el lado de Érica, me miró con una ligera sonrisa y con una voz burlona: "Vaya, vaya, así que los rumores de que eres medio idiota y pervertido son verdad. Con esa carita de ángel que les muestras a todos no pareces" - Todos se rieron bastante, ella miró a Mike y dijo con el mismo todo gracioso: "¿Con ellos te juntas?" - Las risas continuaron, pero le dije que era una broma y que más de la mitad lo había inventado Nicolás. Mientras tanto, Crístofer y Rosalina se acercaban, pues nos vieron de pie en medio camino y debían atravesar el campo para ir a las salas de tenis de mesa.

Una vez más contaron lo que dije, risas otra vez por parte de todos, excepto que Rosalina no decía nada y me evitaba con la mirada... Espero que no piense que soy un pervertido, aunque ya parece por los gestos que hacía. Terminadas las risas, Pepe y Robin me preguntaron por qué había elegido atletismo y no fúltbol o algún otro deporte que había hecho antes. Pero mientras me hacían la pregunta, pude ver a lo lejos que venían en nuestra dirección Camila, Estef, Irene y Samanta. Reaccioné algo ansioso y todos mis amigos me empezaron a molestar, pues lo notaron, incluso Robin dijo: "Oh ya veo, es por Estéfani... Puede verse un poco pequeña, pero ya sabemos quien lleva los pantalones en la relación"- Sin excepción se rieron todos a mi alrededor, hasta que llegó Estef con sus amigas y me saludó un poquito tímida por estar alrededor de mis amigos. Sus amigas y mis amigos se saludaron de la misma manera, como cierta incomodida y timidez, lo que parecía que iba hacer que todos se vayan con sus profesores; sin embargo, Pepe logró romper un poquito el hielo, pues le preguntó a Estef si había influenciado en mi cambio de natación. Le respondió que sí y mis amigos con unas miradas pícaras generaron un ambiente de querer reírse, pero sin hacer ruido alguno. Camila, en dirección a Estef, pero dejando que todo escuchen con ironía: "Deja respirar un poco a Luis, que pase tiempo con sus amigos." - Mis amigos no aguantaron más sus ganas de reir y estallaron.

No dije nada, pues estaba algo avergonzado y me uní a las risas. Estef también estuvo un poco avergonzada por las bromas, pero se lo trataba de pasar bien. En medio de las risas, el profesor de futbol se acercó a decirnos que fuéramos a nuestras repectivas áreas, pues estaba por empezar el entrenamiento para todos. Nicolás solo comentó que me iba bien acompañado, pues me iba con Estef y sus amigas, excepto por Irene que también se iba al área de futbol. Mientras todos nos separábamos, todos iban riendose felices a entrenar. Por mi lado, Estef estaba feliz que estuviera con ella y nos mirábamos alegres mientras me decía que me iba a ganar corriendo, pues he dejado de hacer deportes desde hace bastante tiempo, a diferencia de ella

Al llegar con el profesor, nos colocamos en filas para poder inicar con los estiramientos. No sé por qué, pero la primera fila en su mayoría era de mujeres, así que adelante de mí estaban Estef, Samanta y Camila, respectivamente. En la segunda fila estabamos más mezclados entre hombres y mujeres. Noté que algunos estaban felices por estar en la segunda fila por muy obvias razones. No voy a negar que también lo estaba; no obstante, es aquí cuando inicia el rol de Camila. Muy graciosa, mientras  estirabamos las piernas y la espalda, empezó a decir en voz un poco alta: "Luis, deja de mirar a Samanta mientras se estira, Estef está presente" - Al comienzo se rieron a mi alrededor, incluida Estef y el profesor dijo sus clásicos comentarios gracioso: "Chicos por favor controlen sus impulsos, todos somos parte de la misma familia" - Sin embargo, después de que siguió por un par de veces más, ya no fue más divertido para mí, y más cuando ella misma se incluyó en la broma diciendo algo como: "Con que ahora me miras las piernas a mí también" - Estef era la única que dejó de reirse y me miraba con una mirada que no expresaba emociones, igualmente Samanta estaba avergonzada, por se parte de ese tipo de bromas. Simplemente seguí negando cada comentario de Camila hacia mí y en mi mente rogaba por que iniciara el entrenamiento.

El entrenamiento siguió bastante normal. Pruebas de resistencia, en las cuales me va fatal. Pruebas de velocidad, en las cuales me va relativamente bien, por lo que el profesor me entrenó un poco más para mejorar. Lamentablemente fue doloroso, pues me había colocado pesas por la altura de los tobillos y correr con eso puesto. Además, es aquí cuando Camila volvió a interferir, pues me había cambiado mis pesas por unas con mayor peso que no eran aún para mí... Fue horrible, pues el entrenador quería que corriera siempre muy rápido y saltara bastante por la cancha. Me hizo subir y bajar escaleras. ¿Por qué me exigí tanto? Sencillo, Estef también llevaba unas pesas e incluso hacía sentadilla con unas pequeñas pesas, una en cada mano, aparte de las que ya tenía puestas por los tobillos. Solo puedo decir que mientras ella parecía una rutina normal, por mi parte estaba sufriendo. Hasta diría que me encantó verla de esa manera, tan concentrada, tan bonita. Pero justo en ese momento que la estaba viendo hacer sus ejercicios, Camila volvió a decir a hablar: "¿Luis, qué estás mirándole a Estef? - Eso hizo que ella girara la cabeza en mi dirección y me miró un poco sonrojada. Mientras que giré la cabeza a otra parte, pues también estaba sonrojado. Fue ahí cuando vi a Samanta, pero evitó mi mirada como si no me diera cuenta. Desde ese momento empezó a evitar mi mirada, como si fuera un pervertido.

Finalmente, cuando terminó el entrenamiento, estaba muy sudado, me fui a los baños de hombres, me saqué el polo y lo dejé afuera donde corría bastante aire y había un poco de sol. Ello se debía a que no había llevado otro polo, error mío, y debía usar el mismo polo para poder irme a mi casa... Cuando salí, por alguna razón estaban Estef y sus tres amigas ahí afuera. Mientras que yo, todo desnudo ocultándome cuando me percaté, igual me vieron. Samanta e Irene se dieron la vuelta y dijeron que se iban a la cafetería a comprar algo. Mientras Camila le dijo: "Estef, tú eres la novia, pásale su polo" - Cerca de la puerta, extendí el brazo y me miraba algo sonrojada. Me puse el polo, salimos sin ningún inconveniente, salvo en los momentos que Estef quería que la abrazara, pero estaba tan sudado que no me le acercaba tanto. Parece que se dio cuenta de lo que pensaba e igual me tomó de mi brazo y se lo enrolló alrededor de su cabeza. Solo puedo decir... espero que no le haya causado asco.

18 jun 2015

A practicar con tiempo

20 de Marzo de 2007 Martes

Siento que el fin de semana fue un poco largo... Quiero creer que es porque me divertí bastante. Aunque para ser franco me da un poco de vergüenza recordarlo o por lo menos lo que recuerdo. Creo que mis amigos me están corrompiendo de a pocos, incluyendo a Estef. HAHAHA

Primero lo primero, el sábado estuvimos los integrantes la banda: Akira, Crítofer, Fernando, Nicolás y yo. Ahora que lo pienso aún no tenemos nombre... Ya no importa, luego les preguntaré que les gustaría. Me estoy distrayendo, a lo que iba, nos juntamos en mi casa, pues ahí momentaneamente tengo unos instrumentos que puedo prestar.

Primero invité a Estef para jugar algunos videojuegos y luego nos pudiera escuchar tocar. Nos portamos bien, ya que toda mi familia aún no se iba a trabajar y sobre todo porque mi mamá es muy amigable con Estef y siempre aparecía ofreciéndole algo, por alguna razón extraña. Además, mi papá pasaba "discretamente" saludándonos y me pedía materiales de escritorio... Creo que les llama la atención, pues tiene esa clásica pinta de chica blanquiñosa bonita.

En fin, otra vez me desvío del tema, llegaron los demás con sus elegantes retrasos de siempre. Me saludaron con mucha energía, estaban emocionados, ya que pensaban que no nos íbamos a reunir por las clases. Les respondí que era imposible, porque nos íbamos a presentar como un acto en la clausura del segundo bimestre y, tal vez, también en el evento del tercer bimestre.

Se quedaron alegres, Fernando y Akira, y nerviosos, Crístofer y Nicolás. Fernando y Akira me preguntaron, porqué no les había dicho antes. Les dije que no se me había ocurrido antes y porque se debía reservar un espacio para ese acto, pero en sí la mayor razón es porque tengo ganas de salir y hacer cualquier cosa por ser nuestro último año escolar. Akira, sobre todo era la más entusiasmada y muy alegre, nos dijo que ella podía pedirle al director un espacio para las clausuras, ya que no era la primera vez que iba a participar con un grupo y ya sabía que ella no lo iba a decepcionar con improvisación. Crístofer y Nicolás estaban un poco temerosos por su parte. Crístofer nos dijo que tenía miedo de desafinar en público y para eso les he propuesto tocar unos días en la calle o por un parque, para lograr superar el temor de un público. Nicolás estaba un poco asustado también, pero es porque no sabía aún si se quedaba en la banda y no quería dejarnos botados. Le dijimos que nos diera una respuesta antes de finalizar el primer bimestre, pues Estef se animó y dijo que, si tocábamos, ella iba hacer una coreografía acompañando nuestra canción y con su grupo de actuación que, por lo que recién me entero, también sabe bailar.

Después de llegar a las conclusiones, dejamos eso de lado y comenzamos a practicar. Mientras estábamos tocando, sentía que habíamos perdido un poco de habilidad al tocar, lo que era raro, puesto que solo habían pasado 2 semanas desde la última vez que tocamos las misma canción. Creo que solo era mi imaginación, ya que para los demás sonaba bien. Terminamos y todos se sentían muy animados. Nicolás, Fernando y Akira querían ir a un café a pasar el rato y a descansar, porque era sábado y querían que todos nos divirtiéramos. Cuando iban a decir el nombre, lo tres lo dijeron al mismo tiempo como si estuvieran sincronizados. Yo acepté, porque hacía tiempo que no estábamos en un café.

Al llegar al café, había una gran cantidad de persona, se notaba que era fin de semana; además, más o menos supe por donde iba la idea de Nicolás y Fernando al llevarnos ahí. El café tenía un gran repertorio de alcohol en lo que parecía un pequeño bar. Con la excusa de no tomar, les dije que no podíamos por ser menores de edad. Todos me miraron con una mueca de ser muy ingenuo. Me dijeron que no me preocupara por pequeños detalles, que no se iban a percatar los meseros... En mi mente sonaba a gritos: "¡¿Están locos?! ¡Yo soy la edad promedio del salón, recién voy a cumplir 16 el otro mes, y estoy seguro que no tengo la pinta de parecer mayor de edad!". Estaba con mi cara de temor sonriente, dado que tenía miedo y vergüenza de que pidieran algo y no nos hicieran caso por el obvio hecho de ser menores.

Nos sentamos en unos sofás que no estaban ocupados, debo admitir que ese café tenía un buen ambiente. En fin, estaba callado, observaba y escuchaba a Crístofer, Fernando y Nicolás conversando sobre las canciones practicadas y a Estef y Akira hablando cosas que pasaban en su aula. Después de unos minutos, vi que se acercaba una mesera a la mesa. Comencé a conversar con Estef y para que no viese que estaba nervioso. Preguntó alegremente qué íbamos a ordenar. Estuve a punto de pedir un café para poder disimular y que ellos ordenaran lo que querían; sin embargo, se me adelantó Fernando y pidió, sin vergüenza ni nada, una botella de ron y una de gaseosa. Mis ojos se abrieron de la sorpresa y miré lo miré con una sonrisa temerosa.

La mesera, que se notaba joven de aproximadamente 25 o 26 años, nos miró y dijo: "¿Aún van al colegio verdad?". Hubo unos segundos de silencio, Fernando afirmó tales palabras e incluso dijo que teníamos 15, a pesar que son de 14 Estef y Akira, y la mesera sonriente dijo que ella también lo hacía con sus amigas cuando tenían nuestra edad, solo que ahora lo hacía menos por el trabajo y por estar en la universidad. Además, dijo que no le iba a decir a nadie y que iba a decir, si alguien preguntara, que éramos de primer año en la universidad que estuviera más cerca. El punto es que nos amistamos con ella, pidió que la llamáramos Lola, su apodo.

Finalmente, llegaron los vasos, el ron y la gaseosa. Me sirvieron vaso lleno. Fingía tomar, hasta que después de un rato notaron que no lo estaba haciendo. Me obligaron a tomar Fernando y Crístofer o le iban a contar a Estef lo que ocurrió en mi última fiesta de cumpleaños. Obviamente, no quería. Me hicieron tomar 2 vasos casi lleno de un solo tiro, quedé adormecido. Le abrieron curiosidad y, como toda muchacho que no quiere que su enamorada se entere de algo, comencé a tomar con ella en forma de juego para alejarla temas indebidos, le hacía cosquillas, cosas así. El adormecimiento aumentó más con esos 2 vasos extra que tomé con Estef.

Ahora vienen las fotografías mentales después del vaso siete. Empecé a contar chistes, estaba besándome con Estef, todos jugamos a algo que obviamente no recuerdo, me puse nervioso porque ya era tarde y, finalmente, llegué a mi casa, no sé cómo. Estuve con suerte, ya que mis papás se habían ido a una reunión de no sé qué a las 9 p.m. y no iban a regresar sino hasta la madrugada. Mi abuela estaba durmiendo por suerte, mi abuelo estaba viendo televisión y me preguntó si ya había comido. Le respondí que sí y me iba a descansar. Llegué, cerca de las 11 creo. Obviamente, cuando estábamos en clases, no les dije que no recuerdo bien lo de ese día o, como dicen ellos, pesarán que soy un cachorro, aunque así es.

23 ago 2014

¿Sus amigas son mis amigas?

15 de Marzo de 2007 Jueves

El transcurso de la semana ha estado un tanto tranquilo, claro que relativamente hablando. Digo lo anterior, pues conocí, ahora sí, con un poco más de detalle a las amigas de Estéfani, que por alguna razón me tienen un trato diferente. Para resumir lo que quiero decir... Me tachan de pervertido y tal vez, solo tal vez, mi presencia les incomoda. ¿Por qué digo esto? Bueno, la explicación es muy sencilla.

En los días pasados, el lunes para ser más exacto, han dado, como todos los años, el comunicado de que es necesario, por no decir obligatorio, unirse a alguna actividad deportiva extracurricular después de las clases. Pensé en hacer natación como todos los años y me pregunté a mí mismo: "¿Por qué no le pregunto a Estef si quiere ir conmigo?". Me pareció una idea genial. Por ello, al sonar el timbre del primer recreo me fui a su salón rápidamente. Estaba conversando con Akira y sus amigas, las cuales me las presentó en ese instante. Su primera y mejor amiga, Nadia. Ellas han estado juntas desde que se conocieron a los 6 años. La había visto un par de veces, pero no había necesidad de conocerla anteriormente. La siguiente es Camila, también se conocen, junto con Nadia, desde los 6, pero fueron más amigas luego de un tiempo. Además, ella hace atletismo, pues ambas quisieron entrar al mismo tiempo. Otra amiga suya es Samanta, quien tenía una expresión más alegre que las dos anteriores que parecía que querían matarme; además, dijo que le gustó la canción que toqué el año pasado. También hace atletismo, ahí se conocieron hace un par de años. La última es Irene, ella, al igual que Samanta tenía una expresión de alegría y curiosidad. Practica fútbol, obviamente femenino. Conoce a Estef desde los 9, pues se supone que ese año se cambió a nuestro colegio; dato para mí: también le gustó mi canción.

Me presenté alegremente, pero, como dije antes, sentí una ligera expresión de asesinato en la cara de Camila y Nadia. Me preguntaron, claramente me acuerdo: "¿Tú no tenías una novia de tu edad con el cabello castaño medio corto?". En ese momento, me sonrojé y me sentí algo atacado. Sonreí un poco por los nervios, Estéfani me miró rápidamente, les regresó la mirada y dijo: "Qué groseras, eso ya pasó...". Les respondí: "No te preocupes Estef, ellas no lo saben. La verdad es que sí estaba en un relación, la historia de cómo termina es algo triste... Pero en fin, eso ya pasó". Sus amigas dijeron: "Supongo, está bien. Estéfani ahora se ve feliz". Después de dejar ese tema de lado, Estef sonrió y preguntó si quería hacer atletismo con ella, pues quería pasar más tiempo conmigo.

Noté que Camila abrió más los ojos por la sorpresa, pero no dijo nada. Samanta me dijo que me animara, ya que ayudaba a desestresar, mantener la salud y desarrollar el físico. Cuando dijo eso último, todas la miraron y dijo: "No digo que estés mal, osea, estás fuerte...". La siguieron mirando, se sonrojó y luego guardo silencio. Sonreí un poco avergonzado y les dijes que lo iba a pensar. Estaba por irme al recreo para verme con mis amigos, pero Estef me sujetó de la mano y me dijo: "No lo pienses mucho. ¿Si?". Me dio un besito y todas nos miraron con unas caras totalmente diferentes que me da flojera recordarlas. Pero, como es obvio, me dio verguenza que lo hicera frente a sus amigas.

Regresando con mis amigos, me preguntaron si estaba con Estéfani. La respuesta era obvia, para algunos como Ronald, Fernando, etc, e inclusive hacían bromas. Me senté junto a Mike y Cristofer y les pregunté con un ligero suspiro y como si fuese broma: "¿Quieren hacer atletismo estos meses?". Solo me miraron desconcertados y me preguntaron si era por Estef. Con una ligera ironía les pregunté si no querían mejorar su físico. Cristofer me dijo que iba hacer ping pong con Rosalina. Me imaginaba algo así. Mike me respondió que iba a seguir haciendo natación. Y los demás me dijeron que iban a seguir haciendo fútbol y basquet (como demonios se escriba). Pensé que era algo normal, pues no les había dicho con anticipación y me imaginaba que ya habían hecho sus planes.

El problema es que, si estaba solo, Camila, que también hacía atletismo además de que sé que no le caigo bien, iba a alejar a Estef con alguna excusa y el mismo hecho de que una de sus amigas estuviese cerca de nosotros, sería incomodo. Aunque me parece que también está Samanta e Irene y a ellas creo que les caigo mejor, pues les gustó la canción que había tocado el año pasado.

Pero, pero, pero no sé qué pensarán ellas, ya que acabo de recordar que casualmente, en serio casualmente, ayer, miércoles ocurrió algo estúpido. Era temprano, estaba llegando al colegio y, mientras caminaba, vi a Estef a lo lejos. Levanté mi brazo rápidamente, pues me había visto y ya me estaba saludando. No me había dado cuenta que Nadia estaba mi lado y al levantar mi mano... Le tiré lo que parecía una nalgada. Se molestó, me miró de frente, le traté de explicar y me tiró una patada en la joya de la familia. En fin, sufrí un rato, las personas alrededor se rieron y otras sintieron mi dolor. Mientras que Nadia se llevó jalando de la mano a Estef que había visto lo ocurrido.

Pienso que eso hizo que me odiaran un poquito más. Excepto Samanta e Irene que sí entendieron cuando les expliqué en el recreo de ese mismo día. Estef infló sus mejillas y me llamó pervertido en forma de broma... Dejando esto último de lado, espero que con el tiempo me lleve mejor con Nadia y Camila.


12 abr 2014

Comienzan las clases

06 de Marzo de 2007 Martes

Que tranquilidad los primeros días de clase. No tengo tarea, algunos profesores se presentan por ser la primera vez que nos enseñan, hacen una introducción al año escolar, etc. Además, ahora estoy alegre, me siento como un gato muy alegre, pues mi promoción, en general, me entendió. Siento que valió la pena haber estado charlando tranquilamente con mis compañeros de clase, pues noté que me preguntaban por Jina porque, en realidad, estaban preocupados por ella. Me disculpé con ellos por haber pensado otra cosa. En fin, ahora también entienden mi relación con Estef y se ríen de mí, pues su papá es nuestro tutor. A pesar de ser una cruel ironía de la vida, no creo que sea tan malo mi último año escolar.

Bueno, finalizada la explicación acerca de Jina, decidí ir al recreo para poder contarle a Estef lo ocurrido. Estuvimos más calmados, pues ahora no pensarán mal de nosotros... Luego, nos juntamos a conversar como siempre Crístofer, pero esta vez está Rosalina, pues, como nos contó el año pasado, se iba a trasladar a nuestro colegio debido a que los exámenes para la universidad se acercan. En fin, Ronald, Mike, aunque solo estuvo un momento, ya que fue con Érica, Teresa, Katty y ahora también Akira. Fernando y Ramiro solo estuvieron unos momentos, ya que están planeado hacer tonterías por ser nuestro último año escolar.

Rosalina no está en el aula de Crístofer, tampoco en la mía. Está con Teresa en la sección "3-2". En sí, seguimos iguales. En la sección "3-1" están Crístofer, Ronald, Pepe, Robin, Nicolás y Miguel. En la "3-2" la acabo de decir, además de Érica, Lucas y Mingo. Finalmente, en la sección "3-3", mi aula, estamos Mike, María, Katty, Fernando, Ramiro y yo. No hubo cambio de ubicaciones este último año.

Último año escolar, se siente extraño escribir eso, no pensaba que iba a llegar este momento. Ahora soy promoción, voy a ir de viaje de promoción, voy a tener una casaca o algo por el estilo, graduación, fiesta de promoción al final del año. ¿Voy con Estef?... Mejor no pienso en eso todavía, falta mucho.

1 nov 2013

El nuevo tutor

03 de Marzo de 2007 Sábado

La inauguración del día de ayer fue algo molesta, debido a que sentía que hablan mal de mí. Traté de no prestarle mucha importancia; sin embargo, las mujeres de mi año son las que muchas veces incomodan por sus repetidas preguntas. En el transcurso de esta semana que venga, voy a tratar de explicar lo ocurrido con Gina, pues muchas personas de mi año piensan que soy alguien malo o estúpido. Ojalá entiendan mi situación, ya que he notado que en muchas ocasiones yo termino siendo visto como el malo.

El día de ayer empezó con un duro despertar (Si saben a lo que me refiero), es algo difícil levantarse temprano, ya que uno siempre se levanta y se acuesta tarde en las vacaciones. En un principio, me fui a bañar; luego, no sabía en qué lugar había dejado mi uniforme y estuve andando desnudo hasta que mi mamá se rio de mí y me dijo donde lo podía encontrar. Calmado después de mi búsqueda, me fui a desayunar con el tiempo un poco corto. Estaba tranquilo, pero nunca falta la tía que arruina el desayuno tocando el claxon de su maldito carro. No me moleste, me despedí y salí.

Entrando a la movilidad, la saludé amablemente y me fui a mi clásico asiento. Ahí me encontré con Crístofer y Sofía, quien estaba muy ansiosa de contarnos sus actividades de verano; no obstante, antes de comenzar, me preguntó por Gina. Crístofer soltó una pequeña risa de nervios, me miró, le devolví la mirada y después le dijo a Sofía que Gina se había mudado. Sofía lo miró extrañada, suspiré y le dije que ella se había ido a otra ciudad por razones que nos sabíamos. Sofía preguntó si seguíamos en contacto con ella. Solo la miré con una expresión que creo logró entender, pues, de un momento a otro, comenzó a contarnos sus vacaciones. Sus experiencia fueron tan divertidas que nos animamos a contarle las nuestras también, excepto que no todas fueron posible por algunas razón que son obvias.

Llegamos al colegio y nos despedimos de ella. Fuimos a nuestras respectivas aulas a conocer a nuestros nuevos tutores para este año. Llegando a mí aula, me encontré a Mike en la puerta tratando pararse de cabeza (Aún no sé la razón). Algunos compañeros estaban echados en un mesa y algunos otros en el pupitre del profesor, ya que el tutor aún no había llegado. Me saludaban muy alegres y emocionados, pues algunos no me veían desde la canción que había tocado en la clausura, me sentía como una estrella reconocida. Después, llegó el tutor, todos estaban alegres saludandolo, excepto yo, me quedé paralizado y me reí en mi interior, pues sabía quien era él... El papá de Estéfani y Teresa, parecía una broma de mal gusto, debido a que ahora podía saber mi rendimiento académico y podía saber si estoy con Estef cerca o no. Maldición, es mi último año escolar y voy a estar siendo observado...

Se presentó alegremente, dio su discurso y cuando quiso hacer una actividad para romper el hielo preguntando a cada uno nuestro nombre completo y qué actvidad o hobbie nos gustaba realizar. Pensé que debía ir al baño para que no me vea, pero luego me di cuenta que era inevitable, pues ya soy su tutoriado y lo iba a ver todo el año escolar. Cuando me tocó hablar frente a todos, el papá de Estef o, mejor dicho, mi tutor me saludó alégremente y todos se empezaron a preguntar cómo es que lo conocía si este profesor, y actual tutor, solo le enseña a este año y era la primera vez que todos, se supone, lo veíamos. Cuando terminamos de conocer al tutor, nos dirigimos al auditorio principal donde siempre se realizan los inicios de año, clausura, etc., en el camino, le lograron sacar información al tutor y dijo que era papá de Estéfani y Teresa. Todos estaban un poco más satisfechos y ya entendían porqué lo conocía. Algunos pensaron porque era amigo de Teresa, pero otros pensaron que era porque tenía algo con Estef.

Me preguntaron infinidad de cosas en camino al auditorio, dentro de él y cuando también cuando terminó la presentación. No les respondí muchas preguntas, pero mis muecas parece que me delataban en algunas ocasiones. Minutos antes de que sea salida, fui rodeado por muchas personas del salón y me comenzaron a bombardear con preguntas sobre Gina. Estaba molesto, pues todo el día me preguntaban cosas que no eran de su incumbencia, además que sentía pena por no estar junto a ella en el colegio. Hasta que, por estar molesto, les dije que ella se había ido y que, actualmente, estaba con Estéfani. Hubo silencio por algunos segundos y sonó el timbre de salida.

Saliendo, me preguntaron qué pasó con ella. Solo les dije que se fue y no me dijo nada. Me respondieron algo que me molestó mucho:"¿Y... Estás con Estéfani por el rencor de dejarte?". Me molesté, les dije que no sabían nada y me fui rápidamente. En el camino, me encontré con Estef, me miró, se sonrojó, se veía preciosa... Me quedé sin palabras, pues hacía tiempo que no la veía en uniforme. Se acercó a mí, nos preguntamos cómo estuvo nuestro día y luego nos besamos. Mientras la besaba, reaccioné y le conté alarmado que mi tutor era su papá. Ella se avergonzó y se asustó un poco. Avergonzado y comiéndome mi miedo, le dije que no había problema, pues tal vez eso sea algo positivo. Después de hablar unos minutos más, nos despedimos y nos fuimos a nuestras casa... Tengo que explicarle a mi salón las cosas que me han pasado o van a malinterpretar todo, pues me molesté mucho el día de ayer.