30 jul 2021

Planes de academia y nostalgia

11 de Abril de 2007 Miércoles

Por un lado, puedo decir que estoy satisfecho, porque ya no estoy bajo tanta vigilancia por mis papás y me parece que ya puedo salir. Además de eso, me he tenido que concentrar en las clases, pues Estef y sus amigas quieren que les vuelva a enseñar este fin de semana y, para no retrasarme en mis clases, debía estar más atento. Debo admitir que esto último ha sido muy aburrido e incluso un poco agotador, pues anoto hasta el más mínimo detalle, tanto así que incluso me han pedido apuntes de clase; pensar que antes era al revés.

Por otro lado, mis hermanos mayores han hablado con mis papás por teléfono y les pidieron que me inscribieran en alguna academia los fines de semana, pues los exámenes de las universidades se acercan a inicios de noviembre. Fuera de bromas, me ha dado miedo pensar en ambas cosas, dado que aún no sé a qué carrera postular y mi rendimiento académico no es tan espectacular, recién estoy mejorando desde el año pasado. Además, aunque suene como excusa, odio las academias, porque la gente suele ser rara; son como extrovertidos, pero con un toque de indiferencia o algo así... Preferiblemente no pensar en ello hasta que ocurra. 

Sin embargo, como ya tenía la noticia desde ayer, hoy le iba a comentar a Estef sobre esto, dado que ya no podría salir los sábados, aunque depende de lo hora. Me sentí un poco afortunado, pues, antes de que iniciáramos clases, también les conté a mis amigos en el salón y Mike dijo que también irá, pues quiere ingresar al primer intento y se alegró de que yo también iba a estar ahí,  aunque él va por propia voluntad. También le pregunté a María si se inscribía, puesto que siempre practicaba después de clases. Por su puesto, ella siempre estudiaba después de clases y no le tenía tanto temor a los exámenes universitarios. Con un poco de sarcasmos, me preguntó si quería su ayuda y, sin pensármelo mucho, acepté. Quería seguir conversando con ellos, pero sonó la campana y llegó el profesor para comenzar la clase.

Al salir al receso, estuve conversando con todos sobre a qué universidad iban, si estaban nerviosos, si asistirían a academias, etc. Por mi parte, les conté que iba a estudiar en la universidad de la capital del noreste. Me da risa pensar que lo hice para bajar un poco la presión, pero casi todos nos pusimos más miedosos por el posible examen que cada uno tuviera que presentar. Mientras conversábamos estos temas, Estef y sus amigas aparecieron y nos saludaron con más confianza que antes. Me sorprende cómo rompen el hielo Irene y Nadia. No recuerdo qué preguntaron, pero cambiamos de tema y se nos fue un poco del estrés. Segundos después, mientras todos conversaban, Estef me preguntó entre susurros de qué hablábamos y le mencioné muy resumidamente de la universidad y la academia, muy posiblemente a la que asistí en el verano. En un segundo me miró con mucha sorpresa, pero rápidamente cambió a una carita adorable y picarona para decirme: "Parece que nos veremos un poco más tarde esos días." - De una manera seductora le dije que sí y nos empezamos a reír.

Érica, quien se está juntando más a nosotros por Mike, dijo: "Lucho, cuenta el chiste para todos, no solo a Estéfani" - Todas esas miradas incómodas tenían un comentario astuto, como era de esperarse; aunque, algunos fueron divertidos. Por alguna razón, luego de los comentarios, todos empezaron a mirar a Teresa y a incluirla en la joda. Me dio un poco de risa ver cómo es que Katty y Ronald tosían, hacían ruidos con la garganta y expresiones que gritaban: "Ya paren de hablar" - Rosalina, quien entendió más rápido que todos, cambió de tema muy sutilmente: "Samanta, creo que vi algunos de tus cuadros en el campo de tenis" - Parece que Crístofer se percató y se sumó a la conversación, al igual que Ronald. Otra cosa que me dio risa fue que Mike estuvo mudo todo el tiempo, incluso se vio un poco nervioso cuando Érica habló. A parte de eso, Samanta comentó que la profesora de pintura quería exhibir algunos cuadros y próximamente murales para algunas áreas del colegio.

En fin, el receso concluyó y todos fuimos a nuestras clases. Al llegar el segundo receso, cuando estaba camino a reunirme con mis amigos, Estef me agarró de la mano y me llevó a la azotea. Mientras caminábamos, no se le veía muy feliz. No sabía qué quería decirme, era raro verla así, dado que siempre la veía muy risueña. Abrió la puerta y, mientras aún me tomaba de la mano, me preguntó si de verdad me iba a inscribir en la academia. Le dije que era lo más probable, pues necesitaba estudiar para los exámenes de la universidad a la que iba. Entre preocupada y triste preguntó si era necesario que fueran los sábados en la tarde. Le contesté que aún no lo sabía y más directamente le pregunté si se sentía bien. Respondió muy melancólica y con la voz entrecortada: "Es que... mientras estaba en clase, pensé en lo que dijiste y... el otro año... no te voy a ver." - Me dio mucha pena y me conmovió bastante, pues se notaba que se controlaba para no llorar. Segundos después, con el mismo tono de voz, me preguntó: "¿Por qué no vas a una local? Aquí también hay buenas universidades" - Sin embargo, le dije que mi papá y mis hermanos estudiaron y estudian allá, respectivamente, por ser de las mejores del país.

No me dijo nada más, tapó su cara en mi pecho y la abracé para que se calmara, porque se notaba que lloraba. También me dieron ganas de llorar cuando soltó un ligero llanto adolorido, pero me las aguanté para que la situación no se ponga peor. Estuvimos un rato sentados en silencio, mientras ella apoyaba su cabeza en mi pecho, la rodeé con mi brazo derecho y le frotaba las manos. Recosté mi mejilla derecha en su cabeza y solo se escuchaba su nariz en un intento por que no se escurra. Minutos después, se escuchaba más tranquila y me pidió disculpas; sin embargo, no había de qué, pues yo también la quería mucho y trataba de no pensar mucho en mi partida, debido a que aún falta mucho. Hasta antes de que sonara la campana, conversamos un poco más sobre otros temas y, como ya se estaba sintiendo mejor, surgió la idea de hacer una reunión con mis amigos y los suyos en mi casa; aunque, no lo hablamos mucho, porque debíamos regresa a nuestras aulas y me dijo que lo hablábamos con los demás en el entrenamiento de hoy.

Terminadas las clases, me encontré con Mike, Crístofer, Rosalina y Ronald y estuvimos conversando hasta llegar a las canchas de fútbol, pues ellos tenían que cruzar el campo para ir con sus entrenadores. No obstante, antes de que pudieran irse, aparecieron Estef y Camila, bueno por lo menos Estef, con el tema de querer reunirnos este fin de semana o el otro. Mis amigos casi ni dudaron en responderle un sí. Por suerte, Camila le recordó que tenían una prueba de física el lunes y me necesitaban el fin de semana. Extrañamente, mis amigos no hicieron objeción alguna y me dijeron que mejor las ayude a estudiar; entonces, nos íbamos a reunir la otra semana. Justo cuando terminamos de discutir eso, aparecieron Irene y Samanta. Irene llegó con su pantalón y una casaca de deporte, además de un maletín deportivo; admito decepcionarme, pues no mostraba sus atributos como la última vez. Samanta estuvo algo avergonzada, con su short y su polo, por las repetidas bromas de Camila. Me salí del tema, llegaron y, como es obvio, preguntaron de qué hablábamos.

Camila les respondió con cierta vacilación: "Tefy y Lucho quieren invitarnos a una fiesta este fin de semana" - Irene sonaba interesada, pero se miró con Samanta y mencionó que tenían prueba la otra semana. Luego, Samanta e Irene me preguntaron si no les ayudaría a estudiar este fin de semana. Francamente, no sé por qué me incluyeron como si hubiera sido mi idea, pues Estef era la más emocionada. Sin mucha duda les respondí que estudiaríamos este fin de semana y la siguiente ya podíamos divertirnos. Todos estaban de acuerdo, incluso Estef; aunque, me hacía la cara de una niña malcriada, qué adorable... En cierto modo, me daba risa su comportamiento, pues la miraba en medio del entrenamiento y en muchas ocasiones me evitaba la mirada. Fue tan notorio que Camila quería meterle leña al fuego, pues preguntaba en voz alta si nos habíamos peleado. Sin embargo, debo decir que su comportamiento era medio pasajero, pues, en algunas miradas que cruzábamos, ella no podía aguantar la risa.

Desde mi perspectiva, influenciada por la clase de anatomía, su comportamiento me parecía que se debida a la "regla". Por supuesto que no podía decir eso, ya que me vería como un idiota, un machista, un insensible, etc, etc, frente a las chicas. Me quedé callado todo el entrenamiento, pero siempre con esa idea y traté de que las cosas se calmaran solas.
 
Una vez acabado el entrenamiento, fui a cambiarme de ropa y luego me recosté en el campo de fútbol, pues ahí es el lugar de reunión con Estef y sus amigas antes de irnos. Pasó un ratito y, sin aviso alguno, Estef se recostó en mi brazo izquierdo, pues estaba extendido. En broma, hice un rudo como si me doliera, levantó la cabeza y me reí bastante. Para molestarme, me dio golpecitos al brazo y continuó con cosquillas. Después, volvió con su cabeza a mi brazo y me pidió que le avisara cuándo empezaba las clases en la academia. Conversamos un rato, pero llegó Irene y me quedé un poco idiotizado por su short apretadito y el crop top que dejaba ver su abdomen. Estef, también sorprendida, se levantó con gestos coquetos y le dijo: "Wow, mira a esta chica toda sexy ¿no es verdad, Luchi?" - Mientras estaba en el suelo, gesticulé una gran sonrisa nerviosa y les dije que sí, se veía muy bien. En mi cabeza estaba babeando, menos mal que Camila y Samanta llegaron y conversaron entre ellas. Por último, no estoy seguro si Estef lo notó, pero, mientras nos íbamos, me estuvo pellizcando cuando hablaba atentamente con Irene. Fue tan sutil su "broma" que Camila se unió para generarme algo de dolor extra.

12 jul 2021

Un sueño que recuerda y momento para repasar

09 de Abril de 2007 Lunes

Nada como despertar un lunes en la mañana antes de ir al colegio y tener un sueño que te hace recordar a una persona. Por si en un futuro no entiendo la oración anterior, lo estoy diciendo con ironía. ¿A qué me refiero? Es muy simple. El sueño inició sentado en la cama de mi habitación, como cuando revisé las fotos hace días. De repente me asusté, pues me pareció ver alguien por la puerta; sin embargo, no había nadie cuando miré. Así que, continué mirando televisión, supongo que eso hacía.

Segundos después, sonó la risa femenina que no podía confundir por nada en el mundo; no obstante, pregunté si había alguien ahí, pues me parecía raro que fuera ella. Después de la pregunta, me respondió con una voz alegre: "No lo sé, puede ser" - Contento y dudoso generé un temeroso Hola. No hubo una respuesta inmediata. Pasaron unos segundos incómodos y me contestó que no saldría hasta que le diera permiso. Le dije que no necesitaba mi permiso y que entrara sin problemas.

Aún sin entrar, pero con una gran sonrisa, mejillas rojas y actitud juguetona que me recordó a Estef, se sostuvo del lado derecho del marco de la puerta, como si estuviera haciendo equilibrio con una pierna y solo dejándose ver la mitad del cuerpo, me pidió que lo dijera de forma más cariñosa y menos nervioso. Realmente estuve avergonzado y nervioso, pues se veía muy bonita con el cabello un poco más largo y parecía que se había maquillado un poco. Entonces, calmándome y con buen ánimo, le dije: "Jina, ven, puedes pasar" - Risueña y muy suelta de huesos, entró al cuarto y, mientras se acercaba a mí, exclamó: "No fue muy difícil, ¿verdad?".

Se sentó a mi lado y, mientras se recostaba en mi hombro, me preguntó qué hacía. Le mencioné que miraba televisión, pero dudosa me dijo que no parecía. Le pregunté el porqué y me dijo que mirara mi cama. Incliné un poco la cabeza y me alarmé por la gran cantidad de fotos esparcidas. Con una voz muy pícara me preguntó: "¿De dónde sacaste todo esto?... ¿Esa soy yo?" - Extendió su mano para tomar una foto y me desperté sin saber qué foto alcanzó.

Me senté en mi cama para pensar un poco, pero mi mamá tocó la puerta y me dijo que me cambiara rápido, pues era algo tarde. Sinceramente, estaba muy inquieto y un poco nostálgico, quería hablarlo con alguien. Así que, mientras mi mamá me servía el desayuno, muy rápido y sin tiempo de que lo piense, le dije: "Creo que extraño a Jina" - Me miró con sorpresa por unos instantes y con una actitud comprensiva me preguntó qué había pasado. Le conté mi sueño y me respondió con una voz tranquila: "Hijo, es normal. No ha pasado mucho tiempo, las cosas no cambian de la noche a la mañana. Es cuestión de tiempo... (Le di la razón y suspiré un poco) No me digas que te cansaste de tu novia actual. Esa, la rubia bonita de grandes pestañas" - Le dije que no, que sí me gustaba mucho. En fin, siguió hablando de lo bonita que era y me avergonzó tanto que preferí ya no hablar de ese tema con mi mamá. Pero, sí admito que es verdad lo que dijo.

En camino al colegio, le conté a Crístofer, pues hacía mucho que no le contaba nada de estos temas. Después de escucharme, me preguntó si había pensado en ella o algo relacionado. Le conté: "Hace unos días miré fotos." - Me contestó con un aire de ironía que eso era un gran factor. Mientras conversábamos, Sofía también se unió a la conversación, dado que hace tiempo que no hablábamos de Jina por obvias razones. A pesar de que me avergonzó un poco de hablarlo con Sofía, recordé que en mi clase mencioné inconscientemente el nombre de Jina. Les conté a ambos y Crístofer, un poco incómodo, mencionó algo como: "Ah, ¿estás seguro de que ya la superaste?... Porque me suenas a alguien obsesionado" - Le dije que no lo era, pues incluso le dije que había tratado de ignorar lo relacionado a ella. Aún con lo dicho, Sofía, a pesar de su edad, me dijo que no le parecía bien que ignorara las cosas como si no hubieran ocurrido... No estoy seguro, pero comenzaron a conversar más sobre el tema psicológico que sobre mi problema real; aunque, sirvió para distraerme y reírme un rato, pues llegamos a la graciosa conclusión de que todos somos una simulación de computadora. Supongo que lo hicieron apropósito para distraerme, lo cual sirvió.

En el primer receso, me encontré con Estef y nos fuimos a un lugar apartado de nuestros amigos. Ahí estuvimos conversando sobre nuestro fin de semana. Principalmente se quejó de su grupo, pues no le ayudaron a resolver varias partes del trabajo y muchas veces se distraían para perder el tiempo. Además, en su grupo estaba Marlon, su ex... Mi cerebro no escuchó más, pero traté de ignorarlo para que no me vea celoso e inquieto. Me parece que se dio cuenta y estuvo jugando con mis emociones, ya que hizo muchas bromas. A pesar de que sabía lo que hacía, me incomodaba un poco. De un momento a otro, miré a mis alrededores, la tomé por la cintura con mi brazo derecho y la besé. Estuvimos un buen rato así hasta que la solté. Estuve un poco avergonzado y ella estaba rojita con una gran sonrisa diciéndome algo como: "Sabía que estabas celoso. Eso te pasa por no invitarme a tu reunión del viernes." - Me sacó la lengua como si estuviera burlándose, aunque se veía muy adorable. Luego, me siguió besando hasta que escuchamos pasos corriendo. Nos alarmamos, porque supusimos que alguien nos había visto, y rápidamente nos fuimos a la cafetería para pasar desapercibidos. 

Ya sentados, me dijo que le gustaron las fotos cuando estuvimos tocando; otras fotos riéndonos de la película; y varias fotos cuando todos estaban un poco mareados. Con ironía le dije que llegaron a ella muy rápido, aunque era obvio puesto que Akira se las pasaba. Me constestó con la misma ironía: "Es que alguien no me guarda secretos. (Nos reímos por cómo lo dijo) Kiara me las pasó al día siguiente" -  Le dije que no la invité, porque sabía sobre la importancia de su trabajo; si bien me dio la razón, igual quería que la reconfortara. Como no podía hacer muchas muestras de afecto, porque habían muchos espectadores, incluidos los profesores, le dije que iba a pasar tiempo con ella en la tarde. Comenzó a sonreír y le pregunté cómo le fue en su última prueba de física. Me dio mucha risa ver cómo sus ojos miraron para otro lado y su sonrisa se volvió nerviosa. Me dijo que aprobó, pero por muy poco, al igual que Nadia y Camila. Le dije que esta tarde iba a su casa para repasar, dado que otra prueba se le acercaba y a pasar tiempo juntos. No le desagradó la idea y nos fuimos a nuestras aulas, porque sonó la campana. En el segundo receso lo pasé con mis amigos y estuvimos hablando del fin de semana, pues querían repetirlo. Del mismo modo, miramos las fotos y nos reíamos de la cara de todos.

En fin, terminadas la clases, me arreglé y fui a casa de Estef. Me parece que llegué temprano y su mamá me abrió la puerta. Se le veía un poco cansada, pero igual me saludó con cierta alegría y me invitó a pasar. Desde lejos, con voz alta, le avisó de mi llegada y me dijo que vaya a su cuarto, por si se quedó dormida. Mientras pasaba por la sala, vi a Teresa durmiendo con una ropa que casi no le cubría las piernas. Traté de pasar en silencio para no despertarla; sin embargo, a mitad del camino, despertó, me miró con gran sorpresa y muy avergonzada metió sus pierna en la chompa; por mi lado, giré la cabeza en otra dirección. Un poco molesta, exclamó: "¿Qué haces aquí?¿Por qué siempre me ves cuando estoy así? o ¿lo haces a propósito?" - Entre risas, por la vergüenza, le respondí: "Escucha, no es mi culpa, podría decir que es tu culpa por vestirte así, pero sonaría machista o sexista; así que, es mejor si no es culpa de nadie. ¿Qué te parece? - Con una cara muy roja, y haciendo un gesto con la mano para que me vaya, me dijo que vaya con Estef. Igual, por la duda, me disculpé y me fui. Mientras me iba, la escuché quejarse de que Estef no le avisó que no yo iba a su casa.

Antes de llegar a la habitación, ella ya estaba esperando afuera, pues escuchó la voz molesta de Teresa. Me preguntó qué pasó y le dije que ella se lo explicaba luego. Como siempre, muy insistente me pidió que le contara; no obstante, le pedí que primero me diera su prueba. Se quedó un poco callada, se dirigió su mesa de noche y casi sin mirarme me la dio. Mientras lo revisaba, no estaba tan mal como pensé y se lo dije con cierta picardía para que se alegrara. Le regresó un poco el color a los ojos y me pidió que le explicara más; pues, la última vez, desde su perspectiva, le puse más atención a Irene y a Nadia que a ella. Le contesté: "Debes decirme, ellas me preguntaron varias veces y eso que no le caigo bien a Nadia." - Con una actitud de niña me respondió: "Ok, ok, está bien, vamos a la mesa" - Nos sentamos pegados y, de vez en cuando, mientras ella resolvía ciertos problemas, la abrazaba por el estómago con mi brazo izquierdo. Obvio que no la hacía seguido, pues no quería desconcentrarla y por que su mamá entró un par de veces invitándonos algunos postres y algo para beber. Eso hacía que ambos saltemos del susto y nos separábamos rápido, pues noté que su mamá me miraba de pies a cabeza cuando entraba. 

Ya para terminar, estudiamos un poco más de dos horas y lo entendió mejor. Era obvio, la parte práctica era más fácil. Me despedí y, cuando llegué a casa, mis papás me preguntaron a quién le había pedido permiso para salir...

26 abr 2021

¿Solo en casa?: reunión con los amigos y la banda

 07 de Abril de 2007 Sábado

Acabo de desayunar, después de escribir voy hacer mis tareas. Sobre todo porque mis papás me han obligado y estoy bajo un poco de observación... El motivo es muy simple y debo admitir que ha sido divertido: he pasado un viernes con mis amigos después de bastante tiempo. Es decir, ayer en el segundo receso los invité a mi casa, ya sea para ver una película o jugar algo. Obviamente invité a todos los más cercanos: Crístofer, Rosalina (podría decirse que es la nueva amiga, pues siempre está Crístofer y con nosotros), Ronald, Mike, Érica (la invitó Mike) María (se sorprendió que la invitara después de años), Katty, Teresa, Fernando, Ramiro, Nicolás, Martín, Miguel, Mingo y Pepe. Solo no pudieron asistir Miguel, Mingo y Pepe, pues ya tenían planes.

La invitación se debía a que pasé el primer receso con Estef y, mientras aún seguíamos viendo las fotos de la última salida, me recordó que tenía reunión con su grupo este viernes y sábado, dado que el lunes debían exponer su tema. Es decir, dejaron todo para última hora y debían reunirse esos días para poder terminar a tiempo. Como ya lo había mencionado hace más de una semana, no fue sorpresa; sin embargo, aún no sabía qué iba hacer el viernes, pues, incluso en mi casa, mis papás iban a salir y mis abuelos habían viajado hace unos días a su tierra natal a visitar a unos amigos. Luego me preguntó si no me aburriría estar solito el fin de semana; le dije que no pasa nada, lo único que me daba miedo eran los ruidos que suenan a veces cuando estaba solo. Entre risas me preguntó si algún de día de esos me gustaría su compañía, contento le respondí que sí; no obstante, mi mente pensó: solos en mi casa. Miré sus piernas y el corazón me latió muy rápido; pero, para despejar mi mente, respiré lentamente. Me preguntó si estaba bien, le dije sí y le cambié de tema para que mi mente se distraiga. En un rato sonó la campana, se despidió con un fuerte abrazo mientras me olía y decía: "Deja que me recargue, no te veré hasta el lunes." - Me dio risa y, mientras le acariciaba la cabeza, le dije que podíamos hablar por teléfono; solo me dijo que no es lo mismo y nos fuimos a nuestras aulas.

Antes de salir al segundo receso, miré a María y se me ocurrió invitar a mis amigos, pues se estuvieron quejando la semana pasada que no salía con ellos. Qué mejor manera de no estar solo y estar con mis amigos, dos pájaros de un tiro. Por ese motivo, cuando salimos al segundo receso, les pregunté si estaban libre; contentos me respondieron que veamos algunas películas de terror, pues mi casa estaba sola y querían ver con las luces apagadas. Se me cruzó muy rápido por la mente que podían sonar ruidos en mi casa y la película de terror me iba a dar más miedo después de que todos se fueran, así que no estaba muy seguro. Las chicas estaban emocionadas, les pareció una muy buena idea y dijeron que ellas llevaban las palomitas de maíz, pochoclo, canchita, rosetas de maíz, etc. (como más les guste llamarlo) y luego los demás se dividieron las gaseosas y quién llevaba las películas. Como todos estaban más emocionados de lo que pensé, supuse no que no iba a tener miedo, incluso consideré la emoción de estar entre amigos iba a relajarme. Por lo tanto, acepté todo lo que dijeron. Antes de finalizar el segundo receso, les propuse reunirnos alrededor de las seis, pues comenzaba anochecer. Pero María quería llegar antes, pues quería ver mi casa ya que hacía años que no entraba. Fernando, Katty y Ramiro escucharon lo que dijo y se unieron por voluntad propia. Como más lo hacía por María, no me importó que se unieran los demás que quisieran. 

Después de almorzar y descansar, limpié y arreglé un poco la sala donde íbamos a ver las películas. Busqué el reproductor de DVD, pues hace un tiempo que no lo usábamos, y lo conecté en la pantalla de la sala. Terminando de guardar algunas cosas, sonó el timbre y mi sensación fue que había llegado María; cuando abrí la puerta estuve en lo correcto, en parte. Llegó con Katty, Fernando y Ramiro, no pensé que realmente fueran a llegar; obviamente, antes de iniciar el recorrido, les advertí a Ramiro y Fernando que no toquen nada, pues ya tienen cierta fama. Solo se rieron y me dijeron cómo podía pensar que ello podrían hacer algo malo. Les pedí a las chicas que los cuidasen por precaución, no iba a dejar que hagan tonterías. En fin, al mostrarles la casa, María estaba entre feliz y emocionada, aunque en su voz también se escuchaba un poco melancólica, dado que había pasado mucho tiempo. Me preguntó por mis abuelos, mis papás, mis hermanos, suspiró al ver el jardín, la terraza. Ramiro preguntó por las reacciones de María. Sin rodeos, María les contó que, cuando estábamos en primaria, ella visitaba mi casa más a menudo, porque ambos estudiábamos en clases extras en un pequeño local cercano después de clases; sin embargo, ella iba para aprender más; mientras que yo iba por que no prestaba mucha atención a las clases del colegio. Además, mi mamá era amiga de su mamá; así que, era casi normal y obvio que las invitaran a pasar el rato en mi casa.

María contenta me abrazó y, mientras miraba a los demás, dijo: "Sí~~, era mi hermanito menor (haciendo un gesto con la mano, dando a entender que fui bastante bajito en primaria), siempre lo consolaba cuando estaba triste, le contaba historias de terror que lo hacían llorar (se rio bastante) y jugábamos en el jardín o en la terraza cuando venía a su casa." - Todos se animaron después de escuchar su relato y Fernando preguntó si podíamos jugar a las escondidas, pues la casa era algo grande y nueva para ellos. Las chicas lo miraron como riéndose; pero, para que sí les gustó la idea, porque aceptaron. La única regla era que no podíamos ir al segundo piso, pues no les había mostrado aún y no quería que metieran al cuarto de mis papás o abuelos por precaución. Ramiro fue quien nos buscó a los demás... No puedo negar que fue bastante divertido, pensé que iba ser aburrido. Terminamos cansados por correr de un lado a otro, sobre todo en el jardín. 

Como aún faltaba un rato para que llegaran los demás, María y Katty se animaron y nos preguntaron a Fernando y a mí si podíamos tocar con la guitarra. Para nosotros no había problema tocar; no obstante, faltaba la batería para Fernando, faltaban Akira, Crístofer y Nicolás. Les dije: "Miren chicas, Crístofer y Nicolás van a llegar en un rato; pero, solo tengo los bongós, y obvio que no suenan igual que una batería; además, me da un poco de vergüenza llamar a Kiara" - Todos me empezaron a molestar con ese sonido de wuuu~ o huuu~, como si me gustara; incluso Fernando y María me preguntaron algo como: "¿No dijiste que era como tu prima?" - Katty metió su cuchara y me pidió que la invitara a tocar y a ver las películas de terror con nosotros. Sabía que no me iban hacer caso, así que llamé a Kiara, suponiendo que no quisiera venir por algún trabajo en grupo similar al de Estef. Sin embargo, me equivoqué. Ella sí tenía trabajo en grupo, pero para la otra semana; así que aceptó sin problemas. Lo único gracioso que me dijo fue una broma: "Así que llamas a otras chicas cuando tu novia no está cerca". Le respondí con gracia que solo llamaba a chicas bonitas que tocaban el bajo en bandas; también se rio y aceptó venir.

Después de esa llamada, Nicolás y Martín llegaron con bolsas de papitas. Al pasar a la sala, le mencioné a Nicolás que íbamos a tocar antes de ver las películas; solo me preguntó por los demás, le dije que ya venían, incluida Kiara, y aceptó tranquilo. Luego de un rato, tocaron la puerta Crístofer y Rosalina con las películas; le avisé que iba a cantar; me miró con incredulidad diciendo qué y luego miró un poco avergonzado a Rosalina. Ella sonrió y, mientras afirmaba con su cabeza, dijo que también quería escucharlo (al final, aceptó). Después, mientras buscábamos los instrumentos de mis hermanos, Teresa y Ronald llegaron casi al mismo tiempo, pues primero llegó Teresa y, cuando estaba cerrando la puerta, apareció Ronald. Finalmente, llegaron Mike y Érica; todos se saludaron y les mencioné que primero tocaríamos algo. Además de Katty y Teresa, Mike, Érica, Rosalina y Martín estaban entusiasmados por vernos, e incluso querían que comenzáramos; sin embargo, les mencioné que debíamos esperar Kiara, porque no había batería y tal vez el bajo podría compensar un poco del sonido. Insistieron un poco más y aceptamos; tocamos una canción, pero se sentía que faltaba algo y nos dieron la razón. Segundos después de decir eso, llegó Akira con su bajo en la espalda y, antes de entrar, se despidió de su tío, pues la trajo en su carro; el señor también me saludó de lejos, aunque no recordaba quién era.

Mientras dejaba el bajo y se refrescaba, me distraje ver cómo vestía: un ¿crop top (me parece que se llamaba) o bividi negro? y un jean azul apretado que resaltaba la figura de sus caderas y trasero, se le veía muy bien. Desperté de mi distracción, pues me miró, y rápidamente les presenté a Kiara, pues no todos la conocían; solo la conocían de vista, pues era llamativo su color de cabello y sabían que era un año menor que nosotros. (me parece que hay cinco pelirrojos en todo el colegio, incluyéndola). Todos se portaron bastante bien, me parece que no hubo incomodidad alguna, incluso hicieron pequeñas bromas que me pareció le hicieron sentirse en confianza. Sin más rodeos, en la terraza colocamos y conectamos todos los instrumentos posibles a los pequeños amplificadores de mis hermanos; lo demás juntaron algunas sillas alrededor. Tocamos covers alrededor de una hora y les gustó a todos. Las clases que había recibido del profesor de música del colegio le estaban sirviendo a Crístofer; Nicolás consideró en no irse del grupo, pues se divirtió bastante; Akira fue la que más recibió ovación de todos nosotros, incluso se veía profesional; Fernando solo estaba regañando un poco, pues con bongós parecía un chiste. La comida chatarra ya estaba a la mitad y faltaba ver la película, la cual comenzamos a ver cerca de las diez. Admito que tenía un poco miedo cuando apagamos las luces, incluso Akira que estaba a mi lado se estaba riendo un poco, pues sabe que desde niño me dan miedo las cosas de terror. 

No recuerdo quiénes estaba en los muebles, pero estuve sentado en la alfombra con la espalda apoyada en el sofá. Akira se compadeció y sentó a mi lado para que no tenga tanto miedo. Al final, Crístofer colocó el CD y comenzó "Destino Final", un película del año 2001. No sé qué decir, pensé que iba a ser más terror y suspenso, lo que parecía en un inicio; no obstante, todos terminamos riéndonos, pues parecía una comedia con casualidades imposibles. Al terminar la película un poco después de las once, Fernando y Ramiro ya sabían dónde estaba el bar de casa y sacaron unas botellas con ron, vino y whisky. Todos tomamos algo, la presión social siempre me gana; pero, no obligaron a Kiara, quien sí tomó queriendo. Obviamente, las chicas me molestaron con ella y a veces me la lanzaban un poco mareada. Al final estuvimos jugando, tomando y riendo pasada la media noche, hasta que Kiara que tenía que ir. Todos decidieron también irse. Sin embargo, cuando ella se estaba yendo, pues llamó a su tío para que la llevara, mis papás estaban llegando más temprano de lo pensado. Era imposible disimular, nos encontraron tomados con la bebidas del bar... Increíblemente no se molestaron, de cierto modo estaban tranquilos que hayan más personas en la casa; el problema: no les había avisado que iba hacer esto. Por ese motivo, estoy en observación por parte de mis papás. Sea como sea, fue bastante divertido estar con mis amigos de esta manera, incluso quieren que se repita y, siendo sincero, no me molesta la idea.

16 abr 2021

Salida, enzeñando a las chicas y superado

01 de Abril de 2007 Domingo

Tengo una gran sensación entre satisfecho y alegría. Primero quiero comenzar con la salida del viernes, pues ya tengo varias fotos con Estef; me siento bastante feliz por eso y porque colocaré una suya foto en mi billetera. Debo decir que el día estuvo bastante tranquilo, fuimos al colegio y ninguno de mis amigos se comportó como un anormal o hizo algo vergonzoso. Solo fue un poco vergonzoso cuando ella y sus amigas se acercaron a mí y me preguntaron si podía enseñarles física el fin de semana, pues este lunes tienen una prueba. Recuerdo decirles que sí y después Akira me dijo en tono gracioso: "Sé puntual, siempre te gusta llegar tarde" - Les respondí con la misma actitud, pues estaba con mis amigos alrededor: "Pero Akira, lo bueno se hace esperar" - Katty se rio y mencionó que tenía una buena autoestima. Crístofer también dijo lo mismo y Ramiro complementó mi respuesta. Segundos después de las risas, Nadia me miró intrigada y me preguntó por qué la llamé así. Rápidamente recordé que ese apodo le puse hace mucho tiempo y les expliqué: "Bueno, su nombre se escribe Chiara, pero se pronuncia Kiara, ¿verdad? (Todos afirmaron con la cabeza). Años atrás nos gustaba un programa donde la protagonista se llamaba Akira, a ella le encantaba ese personaje y la empecé a llamar así, pues sus nombres sonaban similares" - Akira estuvo un poco sonrojada, pues Camila la miró y le preguntó si nos conocíamos.

Me incomodaba la situación, pues supuse que ya todos sabían que nos conocíamos hace tiempo. Al parecer ninguno de los dos dio algún indicio de conocer al otro, así que en parte fuimos responsables. A parte de eso, no sé si Nadia sabía algo o qué, pero, mientras abrazaba a Akira con un brazo, le dijo a Estef: "Cuidado Tefy, hay competencia, te lo pueden robar" - Camila y ella se rieron, mientras que Estef hacía pequeñas risitas incómodas. Por raro que parezca, mis amigos solo se miraron sin decir una palabra, nadie metió su cuchara en el comentario. Momentos después, la cara de Irene dibujaba incomodidad, pero su tono de voz sonó alegre y mencionó: "Bueno chicas, Chía y Luis ya nos contarán eso el fin de semana después de estudiar; vayámonos que Samy debe verse con la profesora." - Todas reaccionaron, se despidieron de mis amigos muy gentilmente y se fueron. 

Antes de irse, como si se aguantara la risa o algo así, Estef me dijo: "Luego te envío un mensaje para vernos a la salida." - Segundos después de irse, Fernando riéndose: "Ya te metieron en problemas" - Ronald con la misma actitud e idea: "Uff, así que van a verse en la salida, mejor supérala y busca a Jina." - Antes que los demás se rieran de mí un rato más, les dije que me vería a la salida con ella para coordinar mejor, pues íbamos a salir juntos. Y luego me preguntaron cuándo salía con ellos y bla bla bla; solo María y Katty decían que debía salir más con Estef y que no me molestaran los demás. Luego, miraron a Teresa y entre risa mencionó: "¿Por qué me miraran? Soy su hermana, no su niñera, si ella quiere salir que salga." - Estuve un poco rojo por ello, sonó la campana y todos regresamos a nuestras aulas.

Terminadas la clases, nos vimos y acordamos a qué hora y dónde nos íbamos a encontrar. Luego, me dio un beso en la mejilla y se fue corriendo, pues Teresa la estaba esperando. Mucho después, nos encontramos cerca a un pequeño puesto, nos fuimos a ver una película y nos divertimos bastante; pues era nuestro actor favorito: Jimmy C. Me sentí bastante relajado y feliz después de mucho tiempo. Fuimos a comprar un par de memorias USB de 1GB, pues siempre es necesario tener dónde llevar los archivos y además porque los de 2GB estaban muy caros. También fuimos a una tienda de ropa y, como no me incomoda acompañarla, estuve esperándola mientras modelaba algo; qué alegría examinar todo el cuerpo de mi novia sin que me vean como un pervertido. Aquí le tomé una foto, pues se veía muy bonita. Tomó unos lentes como de Harry Potter y un conjunto de ropa con el que trató de verse nerd para hacerme reir; sin embargo, le quedó muy bien, no se veía como una nerd. Todo lo contrario, se veía muy sexy. No sé con qué cara me habrá visto, pero incluso pensó en comprárselo; no obstante, le insistí en que no. Lo único que le dije es que esa foto era una de mis favoritas, se puso muy contenta con una mejilla rojas y riéndose dijo: "Espero que lo enmarques en tu cuarto" - Nos reímos y fue a cambiarse.

Después de salir de la tienda, caminos cerca a unos puestos que hacían artesanías y nos distrajimos mirando un rato. Luego vimos, sin querer queriendo, un pequeño concierto de bandas amateur o algo así que estaban cerca de las tiendas. Fue bastante gracioso, pues eran covers de canciones muy conocidas y las tocaban muy bien o muy mal; tanto que el público los aclamaba de ambas maneras. También nos tomamos un par de fotos y una chica nos tomó un par de fotos, pues Estef quería. Al tomarlas, ella ponía caras graciosas, haciendo que también salga riéndome en varias fotos. Cuando terminaron todos los grupos, nos dimos cuenta que estuvimos poco más de dos horas, así que buscamos un lugar dónde comer algo antes de regresa a nuestras casas. Llegamos a un pequeño café y pedimos un par de jugos, dado que Estef me dijo que debíamos comer saludable para el ejercicio de esta semana. Igual comí una hamburguesa muy grasosa, mientras ella comía un triple de pollo, palta y tomate; la verdad que no me creía con qué gusto comía las verduras, siempre pensé que a nadie le gustaban las verduras. Le dije eso y me respondió que uno se acostumbraba al sabor, luego con una sonrisa me dijo: "No me digas que tus papás te miman con la comida" - Le sonreí y rápidamente le tomé una foto con la boca llena. Me pidió que borrara la foto, agarró una servilleta y se limpió la cara. Le mencioné que me parecía adorable su forma de comer, así que me la quedaba para mí. Quería quitarme la cámara y me puso una carita de gato con la excusa de ver las fotos.

Obviamente no le di y le dije que más tarde se las pasaba a su correo. Camino a su casa, me recordó que mañana en la tarde nos íbamos a reunirnos en su casa para estudiar. Le contesté que no se preocupara, aunque, para ser sincero, ya me había olvidado para ese momento. En la entrada a su casa, su papá, que pasaba por ahí, me saludó y me dijo que no olvidara mis tareas de la semana. Le devolví el saludo y respondí con un sí. Al despedirme, la miré y tenía una cara un poco avergonzada. 

El día de ayer desperté un poco nervioso, pues recordé que debía enseñarles y me dio un poco de miedo pensar que no me entenderían. Así que en la mañana, repasé un poco los temas que Estef me mandó al celular, ya que aún no estaban a la parte práctica con los problemas. Al llegar la tarde, esperé un rato para no llegar a la hora, pues me sentiría incómodo si llegaba primera Nadia o Camila; preferí llegar media hora después cuando todas estuvieran reunidas para poder sentarme donde me toque, seguramente al lado de Estef. En fin, me fui con mi mochila con mi cuaderno del año pasado, mi práctica de esas fechas, hojas bond por si debía explicarles algo a cada uno y mi cartuchera que tiene como once años conmigo, pero está muy bien conservada. Al llegar, Teresa abrió la puerta y con un poco de sarcasmo me dijo que era bastante popular con las menores. Le respondí con ironía que le podía a enseñar a ella también, cuando quisiera. Nos reímos un rato, debido a que ella es buena en casi todas las materias. 

Llegué al cuarto de Estef y toqué la puerta por precaución. Escuché risas y una voz que decía: ya llegó. Cuando Estef abrió la puerta, vi que todas aún estaban con una ropa muy veraniega; la verdad, no me incomodó, pero me puso un poco nervioso dado que mis ojos fueron directo a Irene. Me concentré y solo me enfoqué en Estef. Saludé a todas y con una voz fingida de estar molestas me dijeron que estaba tarde. Al sentarme, (a mi izquierda estaba Estef, a mi derecha tenía a Samanta y adelante de mí estaban las demás), Nadia con una sonrisa muy pícara me dijo: "Así que eres un rompe corazones. (Le respondí  un ¿qué? sorprendido) Sí, un bello pajarito nos dijo por ahí que la rechazaste." - Sin mover la cabeza, mis ojos se dirigieron hacia Akira, pues no sabía qué les contó exactamente; sin embargo, me imaginé lo mejor, debido a que Estef era su amiga. En mi defensa dije: "Bueno, primero debo decir que considero a Kiara como una prima cercana y molestosa (todas se rieron, poco menos Akira, e hicieron un auch). Además, no se me declaró, así que no pude haberla rechazado" - Camila, como si fuera una reportera, le preguntó: "Chía, ¿es verdad lo que dice o es una excusa para librarse?" - Un poco vanidosa dijo: "Chicas, eso ya pasó. Yo ya les conté que nos conocimos hace años, me gustó y nada más. Osea, después de volverlo a conocer después de tanto, ya está superado, por favor, pfff" - La verdad fue graciosa su respuesta, todos en esa habitación nos reímos bastante con esa respuesta. 

Le dije que me alegraba escuchar eso y Samanta preguntó curiosa: "¿No les da un poquito de vergüenza de estar en el mismo lugar, a pesar de lo que nos han contado?" - Nadia e Irene dijeron que era un buena pregunta. Por mi parte les dije que no, pues realmente la veía como una prima; también le pregunté a Estef si ella se sentía incómoda, pues al fin y al cabo era su amiga y yo su novio. Estef dijo que nos conocía, sabía como nos llevábamos y confiaba en nosotros. Camila, que estaba a su izquierda, la abrazó y le dijo que era muy linda (me preguntó por qué siempre harán eso las chicas). Sin más rodeos, Estef me pidió que iniciara la explicación, pues Akira me iba ayudar, dado que ella también entendía un poco y Samanta tenía un par de dudas aún, pero sabía algo. El problema fueron Estef, Camila y Nadia... No sabían nada. Así que empezamos desde las cinco de la tarde hasta las nueve y media, casi de corrido. Terminamos de estudiar todo lo posible en esas cuatro horas, entendieron casi todo; así que estuvo perfecto. Mientras todas bajaron a comer algo, me eché en la cama de Estef para descansar un poco. Al poco rato, Estef volvió, muy rápido desde mi perspectiva, se subió a su cama, sentada en sus piernas, y susurrándome me agradeció por enseñarles y mencionó que sus amigas iban a demorar en subir. Se subió a encima de mí y me besó. La verdad, tenía muchas ganas de besarla y tocarla. La abracé y le tocaba la cintura, cabeza, trasero, etc, estaba muy suave su cuerpo. No sé, mientras estábamos en lo nuestro, por un momento recordé cómo estaban vestidas todas, la ropa de deporte de Irene y ya no pude controlar por completo mi cuerpo; tuve un levantamiento, una protesta, una revolución en mi pantalones.

Sé que Estef lo sintió, pues bajó de mí, se echó en su cama y la veía muy roja; se hizo la que ignoraba lo ocurrido. Solo pasaron unos segundos y ya  se escuchaban las voces de sus amigas regresar al cuarto. Nos sentamos, Estef me miró a la cara, me miró abajo donde me cubrí con las manos, regresó a mi cara y sin dudarlo fue por mi mochila y me la lanzó. Mientras sus amigas entraban, me hacía el que guardaba sus cosas para irse. Pero, Irene dijo: "Un momento... (se me estaban encogiendo el orgullo por el susto) no engañan a nadie chicos, se han puesto picaronsillos, ¿verdad? ¿No pueden esperar a que nos vayamos? Un poco de respeto, please" - Solo nos reímos y todos nos despedimos. Fui el último en irme, Estef dio un besito en la mejilla como despedida y me dijo que no me preocupara. Solo le puse cara de sorpresa y me fui un poco avergonzado... Fuera de lo ocurrido, pues no me vieron con la bandera izada, creo que les estoy cayendo mejor a sus amigas. Por eso me siento alegre y satisfecho porque creo que han aprendido.

31 mar 2021

Clases para mi novia y ojos bailarines

 29 de Marzo de 2007 Jueves

Me siento entre ansioso y nervioso, pero solo un poco. Ni se me cruzó por la mente la posibilidad de que Irene me pidiera que le enseñe física, y a sus amigas también. En realidad quieren que les enseñe antes de las prácticas y/o exámenes; por lo menos eso es lo que yo entendí. Eso no me incomoda, pues, como ya había dicho antes, esa fue la materia que me fue mal el año pasado; sin embargo, la misma profesora fue la que nos invitó a recibir clases "extra" de reforzamiento para quienes no estábamos entendiendo al principio. Agradezco a Ramiro que me acompañó, pues nadie quería quedarse después del colegio a recibir dichas clases y en ocasiones Jina no podía. Además, debo decir que gracias a esas clases, pude superar en conocimiento y después ayudarle a Jina a estudiar para su examen final. Me fue bastante bien, uno de los pocos que tuvieron buena nota... Aún hoy en día no sé si ella lo dio.

Como no tengo tantas ganas de recordarla tengo que decir que me alegro de que Estef y yo ya quedamos en salir mañana en la tarde después del colegio, ya que le cambiaron las fechas de presentación de sus trabajos. Justo me lo dijo hoy en hora de clases, me envió un mensaje diciendo que la viera en mi lugar secreto; al cual ya no había tan seguido debido a que me daba pena ver dónde pasé muchos días con Jina. El mensaje que me escribió decía que nos viéramos en la azotea y con cierta firmeza. No sé por qué, pero me asusté, pensé que quería decirme algo importante; pero, al no saber qué era, mi mente divagó: ¿Sobre mí?, ¿sobre ella?, ¿sabe que no me caen bien Nadia y Camila?, ¿se enteró de que aún tengo la foto de Jina en mi billetera?, ¿alguien le dijo que últimamente estoy pensando más en ella? o será que sabe que el día de ayer en atletismo la estuve mirando de pies a cabeza de una manera no apta para menores de edad o será que Irene se dio cuenta y le contó de cómo la miré cuando estaba conversando con ella sobre las clases... Fuese cual fuese el motivo, mi mente ya estaba maquinando tonterías; no me acuerdo bien de lo explicado por el profesor, pero sí de que Fernando y María se estaban riendo de mí, pues conocen mi cara de preocupación.

Cuando sonó el timbre, me demoré un poco en el baño para no llegar antes que ella. En dirección a la azotea, me estaba tranquilizando dado que no era posible que supiera sobre Jina, pero sí los últimos pensamientos. Al llegar, vi a Estef mirando a todos mientras se agarraba de la baranda, como si estuviera jugando. Rápidamente giró su cabeza y me dio una gran sonrisa que mostraba sus dientes. Mientras caminaba hacia ella, también con una sonrisa, le preguntaba ¿qué pasó?. Me abrazó apoyando su cara en  mi pecho y me dijo: "Cambiaron mis fechas de presentación, sí podemos salir mañana después de clases. ¿Qué dices?... profesor." - Me salió una risita inquieta cuando me llamó profesor y mientras nos estábamos sentando por ahí, le pregunté el porqué. Me puso una carita juguetona y alegre me dijo: "Irene me contó que quieres a ser nuestro profesor de física... Pero dime, ¿cómo así lo decidiste?" - Al decirme eso, sentí que me salvé y que Irene no se dio cuenta de mi vista o lo ignoró. Entonces, más tranquilo le dije que Irene me pidió que les enseñe. Ella solo se quedó un poco en blanco diciéndome ¿Irene te lo pidió?; le respondí que sí e igual de alegre me dijo que le contara en qué momento. Contento le conté lo siguiente:

El día de ayer en el recreo, cuando estuve con mis amigos, ¿recuerdas que te acercaste con tus amigas a preguntarnos a qué materia artística nos íbamos a inscribir? (ella afirmaba con la cabeza mientras le preguntaba). Bueno, y recuerdas que te dije que me iba a inscribir en pintura con Ronald, como siempre, y todos querían que me metiera en música para practicar con el profesor; sin embargo, en clase de música me delataría y quiero que sea una sorpresa mi última presentación de fin de año.(Me dijo que sí e incluso se acordó de que me dijo ella iba a danza). Le continué contando: Exacto, incluso me contaste que Akira, Camila y Nadia iban a estar contigo ahí y después, María y Katty te dijeron que ellas también iban a danza este año.

Me dijo que sí un poco más tranquila, pues no las conoce bien, sabe que son amigas cercanas y de vez en cuando las clases de artes se juntan entre años, lo que le da un poco de vergüenza. Me parece que es lo más normal, pues se nos junta a los que nos llevanmos un año, por la poca diferencia de edad. 

Le seguí contando: tambien te pregunté por Samanta e Irene, debido a que pensé que eran algo inseparables y me respondiste que Samanta era buena en arte y se llevaban bien con la profesora; lo cual era verdad, pues el año pasado las vi un par de veces conversando cuando estaba en clases. A diferencia, a Irene le gusta más el teatro, pues en danza era algo tosca, no le gustaban los instrumentos musicales y en arte por lo general parecían dibujos de niños; e incluso le bromearon con ser daltónica. (se rio, me dijo que lo había inventado Nadia). Desde mi perspectiva no era sorpresa de que fuera ella. Mientras le contaba, ella me complementó y dijo: "También le dijeron a Crístofer que vaya a practicar canto con el profesor de música, pues si iba uno, nadie iba a sospechar" - Correcto, le dije. Luego, Fernando se volvió loco, pues él también quería ir a música; no obstante, Ramiro le dijo algo al oído y decidieron ir a teatro.

En medio de la conversación, riéndose me dijo: "No entiendo, qué tiene que ver todo esto que estamos recordando" - Le seguí hablando: bueno, cuando se estabas a punto de irte con tus amigas, Irene me miró como si quisiera preguntarme o decirme algo, pero miró a mis amigos, se hizo la que se estiraba y luego se fue sin decir nada. Estef, muy asertiva como siempre, aún con una pequeña risa: "Sigo sin entender cómo. Estás dándome vueltas y no me quieres decir (se lanzó hacia mí y me empezó hacer cosquillas)" - Le dije de manera graciosa que últimamente me estaba afectando escribir en mi diario. Al escucharme, me dijo que algún día quería verlo o leerlo para reírse un rato. Estaba tranquilo, no pensé en nada y le dije que no había problema; sin embargo, recordé tantas cosas escritas y con una palmadita cariñosa en la cabeza le dije: "Estaba bromeando, eso es privado; además, ya es más próximo a ser virtual." - Solo me miró con una cara de reírse y me dijo: "¿Aún lo estás escribiendo a mano?... Ahora tengo más ganas de verlo" - Solo le dije que otro día lo vería, pues sé que se va a olvidar.

El receso estaba acabando y me dijo que le cuente más rápido. Obviamente omití algunas partes que al contarle la historia, pero ocurrió algo así: en resumen, ayer mientras estábamos terminando el entrenamiento, me fui a los lavatorios cerca del estacionamiento del bus escolar, antes de ir a los baños a cambiarme. Me mojé bastante la cabeza y, mientras me secaba la cara, Irene apareció de la nada; pero se notaba que estaba recogiendo algunos balones de fútbol que habían llegado hasta ahí. Me saludó con un alegre Hola Luis y también la saludé. No obstante, mientras me habló, mis ojos se desviaban a su pecho con mucha insistencia. Supongo que el sudor había hecho que se le notaran mucho. En fin, mientras hablaba con ella, mis ojos no dejaban de moverse, trataba de moverme y taparme la cara con la excusa de secarme la cara para disimular y dejar de mirar. Ella ni en inmutó, contenta seguía conversando conmigo y de verdad me gustaban las cosas que hablaba. Pero en mi mente solo estaba el no saber, y aún no sé, si no traía puesto su sostén, si se lo sacó, si era muy fino o qué;  del mismo modo, mis ojos no dejaban de mirarla como un escáner. Además, ese short o falda de deporte tampoco ayudó; le dibujaban demasiado su silueta. Me ponía a pensar ¿no hace danza por ser muy brusca? Desde mi punto de vista se veía muy muy femenina. 

En un momento de la conversación, ella dijo que alguien había dicho que yo era bastante bueno en física. Extrañado le pregunté quién y me respondió que fue la misma profesora de física mientras daba clases en su salón; en plena clase lo insinuó bastante, sin decir mi nombre. Me sentí entre alagado y avergonzado por el cumplido y por que no dejaba de verla de arriba abajo. Luego me preguntó si en algún momento le podía enseñar a ella y a sus amigas. Le dije que sí y que no había problemas, pues igualmente iba ayudar a Estef en algún momento. De repente,  una de sus amigas de fútbol la llamó, me agradeció y se despidió. Cuando terminé de hablar, Estef con cara de risa, asombro y aburrida, me dijo: "¿Eso es todo, no pudiste decírmelo así?" (obviamente omití todo lo que mis ojos vieron) - Sonó el timbre, me agarró de la mano y nos fuimos al salón. En el camino se reía diciéndome algo como: "Tengo que enseñarte a resumir" - Solo me reí y me sentí aliviado de que Irene no le contara nada, mucho menos sobre mis ojos bailarines, ya sea por que no le importó o por que no lo notó.


25 mar 2021

Lentes de contacto: tortura, risas y amigos

 26 de Marzo de 2007 Lunes

Hace tiempo que no escribía días tan seguidos, aunque no le voy dar mucha importancia a ello. A lo que iba, ya tengo mis lentes de contacto. Debo decir que no estoy muy alegre por ello, pues no pensé que iba a ser tan... no lo quiero ni pensar. La síntesis es que son una tortura más mental que física. En parte me rio de mí mismo, dado que los quería;a pesar ello, no pensé que serían así. Voy a dar mi perspectiva más sincera. 
 
Primero, pensé que iba a ser sencillo ponerlo. No es así, ya que desde el inicio es muy molesto agarrarlos. Se resbalan un poco cuando los quieres sujetar y luego debes tenerlos en equilibrio en el dedo índice para poder llevarlo hacia tu ojo. Es decir, uno mismo, con su dedo, debe tocar su ojo. Para mí fue más difícil, porque soy diestro. Solo el ojo derecho me demoró alrededor de 10 minutos. Para el ojo izquierdo, con la mano izquierda, me demoró casi 15 minutos. Cualquier diría que usara la mano derecha para ponerme el lente izquierdo, pero por alguna razón me pareció aún más complejo eso. Demoré cerca de media hora para colocármelos, dado que mi cuerpo temblaba por no querer hacerlo. 
 
Finalmente, la cereza del pastel, no sabía que se empañan los lentes de contacto, pues los ojos exhalaban. No tenía ni idea, eso ocurre de vez en cuando. Tampoco sabía que se secaban y que debía rehidratarlos cada cierto tiempo con gotas... Hace un rato hablé con mi hermano por teléfono, me dijo que iba a ir consiguiendo experiencia y que me iba a ser más sencillo con el tiempo, pues me iba acostumbrar. En mi cabeza cruzaba el pensamiento de que no quería esperar. Sentía que habían más desventajas que beneficios. Sin embargo, parece que no hay opción.

Sin más rodeos, hoy fui al colegio con los lentes de contacto. Cuando subí al carro, Crístofer estaba mirando su celular, pues estaba mensajeándose con Rosalina. Se sorprendió y ocultó su teléfono, pero me vio y dijo: "Ah, no estás usando tus lentes" - Dado que sabe que no veo bien sin lentes, volvió a su posición normal y siguió escribiendo como si nada. Pero Sofía, que estaba cerca, me miró y dijo: "Espera, ¿estás usan...?" - Le hice señas para que no diga nada. Puso una sonrisota y solo asintió. Así que, por despistado, estuve leyendo su conversación casi todo el viaje, aunque no fue al interesando, mientras estuve hablaba con Sofía. A pesar de ello, hubo momentos en lo que pensé que Crístofer sospechaba, así tomé mis lentes, pues por casualidad los llevaba, y los tenían en mi mano muy visibles.

Al llegar al colegio, nos separamos a nuestras aulas. Llegué, no pasó ni un minuto, y María, pues se sienta a mi lado, me miró y dijo: "¿Estás con lentes de contacto?¿Tus papás te dejaron?" - Con una mirada de asombro le dije que sí me dieron permiso. Pero me extrañaba que lo haya notado tan rápido y le pregunté cómo se dio cuenta. Con sinceridad, me dijo que cualquier persona se da cuenta de los lentes de contacto y, como por ahí estaba pasando Ramiro, preguntó algo como: "¿Viste lo que trajo Lucho a la clase?" - Con duda me miró; luego, por mi mochila; finalmente, alrededor de mí, pero dijo que no. Solo lo vio con cara de incredulidad. Segundos después, entró Katty al salón y la saludó desde lejos. Mientras se acercaba a saludarnos, Katty sonrió y me dijo: "Wow, míralo nada más, alguien se quiere ver guapo para su chica" - Fernando, como buen entrometido, rápidamente despertó de su asiento y se acercó a nosotros preguntando qué había hecho, para poder molestarme. Katty, con un par de carcajadas, dijo que me miraran.

Una vez más, realizaron su examen sobre mí y preguntaron dos posibilidades: si me había hecho algo en el cabello o si había hecho ejercicio. Katty y María con duda y risas, dijeron que me miraran a los ojos con atención. Fue en ese momento que lo notaron. Después, dijeron el clásico comentario que las chicas hacen: "los hombres nunca prestan atención a los detalles". Con eso en mente, pensé que Estef se daría cuenta más rápido. Así que iba a tratar de no mirarla directo a los ojos tan rápido. Finalmente, las chicas mencionaron mis lentes de contacto y los muchachos solo hicieron un "Aahh" prolongando, dando a entender que no estaban tan sorprendidos. Luego de ello, las clases comenzaron con normalidad; aunque me parece que los profesores se dieron cuenta, ya que notaba ciertas miradas indiscretas en mi dirección.

Saliendo al recreo, decidí ir confiado y sin expectativa de darle sorpresa a Estef, pues las miradas de los profesores me dieron a entender que era más obvio de lo que pensé. Mientras camina en busca de Estef, me percaté que los ojos exhalaban de vez en cuando y se me empañaba la vista, haciendo mi búsqueda más complicada; trata de parpadear para lograr la visión, pero igual demoraba. Segundos después, me abrazó por la espalda sin que me diera cuenta, pues ella me encontró primero. Al girarme, se fijó y rápidamente con una sonrisota me preguntó por qué no le había dicho nada. Mi respuesta, aunque obvia, le dio risa y me dijo: "Sabes que igual lo iba a notar. (continuó mirándome un rato más) Me gusta cómo se ven tus ojos con los lentes, parecen dibujos, como si brillaran... Sabes qué, lánzame una de tus mejores miradas" - Escuchando lo que me decía le comencé a lanzar miradas pícaras en forma de broma; ello generaba que se riera bastante, tanto así que me trataba de abrazar para no mirarme, pero la intentaba apartar con mi brazos para que me mirara y siguiera riéndose.

El pequeño problema que surgió de ello fue que ella lloró un poco de la risa y se le resbaló una pequeña lágrima por la mejilla derecha. Nos sentamos en un de las bancas cerca a la cafetería, pues se me empañaban un poco los lentes y para ella pudiera refrescarse de la risa; aunque igual seguíamos jugando de la misma manera, pues me daba risa su risa. En ese momento, un profesor que nos enseñó en la primaria pasaba por ahí hacia la cafetería, nos vio de lejos y la escena, desde aquella distancia en la que se encontraba, se veía algo rara, por decirlo de algún modo. El profesor Edgardinho, como le decíamos por su graciosa forma de hablar, con una voz seria, que casi nadie ha escuchado, nos preguntó qué pasaba y qué le hacía a Estef, pues parecía que forcejeaba con ella. Me sorprendió con la pregunta, dado que estábamos jugando. No fue sino hasta cuando la escuchó reírse que entendió que no le hacía nada. Con los ojos casi rojos, por haberse reído tanto, miró al profesor, porque no sabía de quién era esa voz graciosa y seria; sin embargo, cuando lo vio, se rió más aún, pues, no pensaba que el profesor Edgar podía hacer ese tipo de voz. Solo lo miré con una  sonrisa, pues no sabía qué decir y me avergonzaba un poco la risa de Estef. Al parecer no era el único, pues, un poco avergonzado, le dio un pañuelo descartable que sacó de su maleta; pero ella no podía agarrarlo bien, así que lo tomé y le agradecí. El profesor solo se retiró un poco rojo; ya con el pañuelo en mis manos, le secaba la mejilla y los ojos, le decía que se calmara con un risilla que se me salía.

Unos momentos después, se acercaron sus amigas y mis amigos a preguntarnos qué había pasado. Mientras se reía un poco, recordando la voz del profesor, les contamos, lo que generó marcar unas ligeras sonrisas en sus caras y me comenzaron a llamar "maltratador" o "abusador" en forma de broma durante un rato en el receso hasta que pasó la profesora de biología. Y la verdad no sé si los profesores habrán estado susceptibles o qué, pero la profesora que pasaba por ahí, escuchó a mis amigos y nos habló de cómo debíamos comportarnos, normas de convivencia y bla bla bla. Obvio, nuestros amigos se rieron y la profesora se fue con una cara de broma, pero a la vez no tanto. Ramiro y Ronald continuaron con las bromas del comportamiento durante un rato más y todo los demás también metían su cuchara.

En fin, unos momentos después que ya todos se estaban calmando, Estef se levantó, sacudiéndose el polvo de la falda, y con una actitud coqueta me jaló de la mano diciendo: "Bueno chicas (refiriéndose a sus amigas que se quedaron un rato más cerca a mis amigos), nos vemos en el salón. Chicos, (refiriéndose a mis amigos), me lo voy a robar un rato." - Sus amigas solo se rieron un poco, mientras que Katty con una voz graciosa le dijo: "No te olvides devolverlo que tenemos exposición" - María también se unió: "Si quieres no lo devuelvas, ya es tuyo" - Fernando no se quedaba atrás: " Me lo cuidas bien a mi Luchito (grito que no entendí)" - Avergonzado solo fui más rápido con Estef, pues me parece que quería conversar sobre cuándo íbamos a salir, dado que ayer no habíamos quedado qué día. Además, las risas de nuestros amigos (sus amigas y mis amigos) parecía dar a entender que se estaban conociendo más; lo que no me gusta tanto, ya que no les caigo bien Camila y Nadia y verlas, me da un poco de incomodidad, ya le preguntaré otro día a Estef cómo llevarme bien con ellas.


3 abr 2020

Una caja para recordar

25 de Marzo de 2007 Domingo

Me he demorado cerca de dos horas en volver a guardar las fotos en las que estoy con Jina. Francamente, pensé que me iba demorar menos... Si me leo a mí mismo, parece como si hubiera buscado las fotos con ganas de recordar o algo similar. En realidad es todo lo opuesto, dado que el día de ayer tuve un trabajo en grupo con algunos amigos y compañeros de mi aula. Lo que ocurrió es que cuando traté de mover algunas mochilas viejas que dejé en la parte alta del clóset de mis papás, una caja de cartón se movió bruscamente con las mochilas. Mientras se caía al suelo, muchas fotos volaron por los aires. Por un momento me molesté, puesto que supuse que mis papás habían dejado sus cosas encima de las mías. Sin embargo, cuando me agaché para recoger las fotos, me congelé unos segundos con latidos muy fuertes, muy similares a estar emocionado. La razón fue que vi una foto en el parque. En esa foto abrazaba a Jina por la espalda mientras reíamos, pues la estaba persiguiendo después de quitarme mi celular. Rápidamente recordé que ese día estuvimos con Mike y Teresa y la habían tomado en broma para decir que la estaba acosando, pero les salió mal y fue una foto muy bonita. Después de recodar, vi otra foto en la cual ella estaba sentada en dirección al mar, pero mirando a la cámara con una ligera sonrisa.

Consciente o inconsciente aparté la mirada de las fotos para no seguir recordando. También hice ruidos con la boca para distraer mi mente. Saqué las mochilas que necesitaba y, conteniendo la respiración, recogí las fotos. Una vez que recogí todas, miré la caja y recordé que al final me había decidido a guardarlo ahí, pues mis papás casi nunca revisaban ese lugar y no lo debía tener en mi cuarto por salud mental. La verdad me había olvidado en dónde estaba. En fin, como no las había puesto dentro de la caja aún, ya que eran bastantes, y todos en la sala me estaban llamado para continuar haciendo el trabajo. Corrí con las dos manos llenas de fotos y la caja encima de mis brazos en dirección a mi cuarto y las tiré todas en mi cama. Algunas se cayeron al suelo. Sin embargo, pensaba que luego lo colocaba todo en orden y, antes de bajar, cerré mi cuarto por si mis papás pasaban cerca y querían ver qué era todo ese desorden. Además, regresé corriendo al cuarto de mis papás para revisar cada parte del suelo, por si había olvidado alguna foto.

Insistentes me seguían llamando desde el primer piso. No obstante, más relajado y con las mochilas en las manos, les comenté que me había demorado, pues no me acordaba dónde las había dejado. Comenzaron con las bromas de que querían evitar hacer el trabajo o que me había quedado conversando con Estéfani por el celular. Por suerte, Katty, quien tiene un gran carácter para dirigir, comenzó a determinar los trabajos para poder terminar y descansar antes. Es como si todos hubieran estado hipnotizados. Terminaron las bromas y comenzaron a trabajar muy ordenadamente. Solo de vez en cuando hacían comentarios graciosos, pero trabajamos rápido, lo que me parecía raro, pues esta clase de trabajos en grupo siempre suelen demorar mucho tiempo, más que nada por la pérdida de tiempo en el juego.

Una vez que terminamos el trabajo le agradecí, pues por lo general no puedo controlar estos grupos cuando comienzan con sus bromas y las ganas no hacer hacer nada. Me miró con cara de duda y me preguntó algo raro: " Me parece raro que digas eso, siempre sueles decidir muchas cosas por los demás" - La miré con más duda y solo pregunté con un ¿a qué te refieres?. Suspiró y me respondió algo más extraño aún: "Creo que solo has perdido la confianza" - Como en ese momento no le había entendido solo afirmé con la cabeza como si entendiera. Se alegró que le entendiera y me dijo que no dudara en conversar con ella si tuviera algún problema. Rápidamente recordé las fotos en mi cama y le dije que no se preocupara. Pero, sin más vueltas al asunto, me dijo que estaba un poco preocupada, pues el día anterior había mencionado inconscientemente a Jina frente a todos en el aula. Le respondí nervioso y con gestos graciosos: "Ah... ¿Eso? No pasa nada" - Aún sin reírse o sonreír me contestó: "Solo digo, más que nada por el hecho de que sigas recordando... Nos preocupas a varios. Este verano, cuando Jina se fue, no te vimos por un par de semanas y cuando te veíamos parecías un zombi." - Le agradecí por la preocupación, pero le dije que estaba bien; además debíamos terminar de hablar sobre ello, pues nuestros compañeros se estaban acercando para saber de qué hablábamos. Cuando estuvieron a nuestro lado, Ernesto preguntó algo como: "¿Están hablando de Jina?.." - Laura, otra compañera, dijo: "Yo también quiero saber qué paso con ella" - Katty les respondió que estábamos hablando del trabajo y pensábamos en repartirnos la exposición.

Sin muchas ganas de hablar de ese tema, todos se comenzaron a despedir y mencionaron que les avisáramos cómo se iba a dividir. Les dije que no se preocuparan y que la exposición iba hacerse de acuerdo a las partes que cada uno había hecho, lo hayan trabajado solos o en pareja. Ya contentos, con la excusa inventada, nos dijeron que no tenían ningún inconveniente. Katty también se despidió de mí y me dijo: "Ya sabes, si tienes algún problema me llamas o me escribes" - Mientras me despedía con una sonrisa le decía que sí. Cuando cerré la puerta, pensé acerca de que no aparecí mucho para mis amigos este verano. La respuesta era sencilla para mi cabeza: había pasado más días con Estef. Después de una gran suspiro, fui corriendo a mi cuarto. De camino a mi cuarto, mientras subía las escaleras, sentía el cuerpo un poco adormecido; además, en el pecho una sensación fría y ligeros toques eléctricos que pasaban por mi cuello. Supongo que era por el miedo y estrés que se acumulaban.

Entré a mi cuarto y cerré rápidamente la puerta, pues, a pesar de que solo estuvieran mis abuelos en casa, sentía que era malo que alguien me vieran con las fotos. Me subí y me senté en mi cama frente a las fotos como si estuviera hipnotizado. Cogí una foto cercana y vi la cara de Jina junto a la mía, parecía que estábamos en su cuarto. Luego, sin pensar más en foto y con la mente en blanco, comencé a ordenar... Cada foto era un maldito recuerdo en mi cabeza y me comenzaba a cuestionar a mí mismo por qué mi cerebro no me enviaba la información para los exámenes, pero para esto sí y con mucha claridad. Entre foto y foto era una emoción diferente. Sin embargo, hubo un momento que no aguanté más, pues vi una foto en la cual estaba mirando a cámara mientras Jina me besaba en la mejilla. Me molesté. Pero me molestó más la siguiente foto. Era ella mirando a cámara y yo besándola en la mejilla. Solo grité molestó un fuerte "no" y me fui al baño. Me refrescaba la cara en el lavatorio y noté que tenía los ojos un poco rojos, aún no sé si por estar triste o molesto. Por cierto, al parecer fue un grito muy fuerte, dado que mi abuela tocó la puerta y me preguntó si todo estaba bien. Le dije que no me salía un problema de matemática y se fue riéndose más tranquila a contarle a mi abuelo.

Antes de sentarme a ordenar otra vez, ya con la mente un poco más tranquila, me di cuenta que mi grito de cólera no fue por vergüenza, porque la foto no me producía eso. Aún no estoy seguro de cuál es la palabra correcta de mi enojo, pero sí puedo decir que si pienso mucho en la foto me vuelvo a molestar y a decirme "no" muchas veces... Sin más rodeos, terminé por ordenar todas la fotos. Muy bonitas en su mayoría, pues estaba con todos mi amigos, en el colegio y en algunos casos en la playa o un parque. Pero la mayor parecían estar en casa de Jina o en la mía. No obstante, todas tenían algo en común y recordé por qué estaban ahí. En todas las fotos estaba Jina, ya sea un pequeño detalle, la mitad de su rostro, un recuerdo o fue ella misma quien la había tomado.

Volví a cerrar la caja y debía colocarla en el mismo lugar, pero antes de dejarla, para que no ocurra algún accidente, decidí ponerle un poco de cinta adhesiva para que no se abra si se vuelve a caer. Lo coloqué sin que nadie me viera, por extraño que pareciese, y fui a mi cuarto. Cuando tomé mi celular, noté que tenía un mensaje de Estef, en el cual quería que la llamara. Contento la llamé y me preguntó cómo estuvo mi trabajo en grupo; luego de un rato, mientras conversábamos, no sé por qué terminé viendo mi billetera y encontré la única foto de Jina que aún no quito. Como me quedé unos segundos en silencio, Estef pensó que se había cortado la llamada y dijo con un tono muy dulce: "¿Hola... Hola? Estás ahí? ¿Estás bien?" - Le dije que me había distraído viendo una foto. Muy contenta me preguntó si era suya y rápidamente le cambie el tema respondiéndole que no tenía muchas fotos suyas. Me dijo que tenía razón, pero también se debía a que recién estábamos juntos hace poco.

Después de sentirme un campeón esquivando esa bala, le propuse salir el siguiente sábado, pero me dijo que tenía varios trabajos para la siguiente semana. Pero decidida me dijo que podíamos salir después de los entrenamientos. Un poco más alarmado, pues casi siempre salgo muy cansado y sudado, le dije: "No lo sé pequeña, tus papás se van a preocupar si llegas tarde." - Con una voz un poco desilusionada, me respondió: "Pero quiero salir contigo, hace tiempo que no estamos solos" - Con mi corazón rebosante de alegría de escuchar eso, me reí y le dije que mañana, es decir hoy, lo planeábamos. Se escuchaba más alegre y me dijo que sí. En fin, ahora estoy esperando un momento antes de llamarla y ver cuándo y a dónde nos vamos.

9 feb 2020

Presentación de recuerdos

23 de Marzo de 2007 Viernes

Este día fue algo incómodo. Me han hecho recordar pequeñas momentos que no eran necesarios. ¿A qué me refiero? Sencillo, en la tutoría con el papá de Estef, dado que es nuestro tutor, nos pidió recordar aquello que hicimos este verano y nos gustó más. Todo bien hasta esa parte; sin embargo, el problema se debía a que la mayor parte del verano estuve con su hija. En otras palabras, me daba vergüenza contarlo, pues si lo hiciera de una manera divertida, como sonaba en mi cabeza, sería algo como: "Lo que hice este verano, y lo que más me divirtió, fue salir con su deliciosa hija. La pasamos muy bien, ya que tenemos cierta química y es casi inevitable no vernos." - Por supuesto no iba a decir eso, así que traté de pensar en veranos pasados y complementar algunos sucesos de este verano, pero contándolos de forma muy general para que no haya conexión con Estef.

Al tratar de recordar algunos veranos pasados, mi mente divagó por un largo tiempo y había generado que recordase muchas experiencias con Jina. Por ejemplo, muy rápidamente recordé que habíamos terminado ese verano, pues besé a Estef luego de la presentación del colegio. Después, muy alegre y avergonzado, recordé que al poco tiempo traté de disculparme por lo que había hecho. Luego, me contuve la risa, pues había olvidado que ese verano cocinó para mí y lo llevó al colegio. Además, me seguía hablando y sonriendo luego de un tiempo, pues había aceptado mis disculpas. Asimismo, pensaba que era muy tonto, porque pude demostrar mi afecto para que me disculpara más rápido de tantas maneras y no pasar por lo que pasamos; sin embargo, mi mente seguía mostrandome más y más recuerdo.

No había nada que detuviera a mi mente, pues seguía mostrandome esas imágenes del pasado y logré percatarme de algo que me dolió mucho casi al punto de sentir presión en los ojos por la pena: Jina me seguía queriendo, aun cuando estaba molesta por haberle sido infiel. En otras palabras, sentí que mi maldita conciencia estaba desquitándose comingo, dado que había querido ignorar y olvidar experiencias con alguien que se había ido sin decirle nada a personas que la querían mucho. La última vez que había pensado seriamente sobre ello fue ha inicios de este año. Creo que no pasó ni la mitad de enero y ya no quería seguir pensando en ella, pues me sentía muy triste y me estaba haciendo daño al seguir pensando en lo mismo, si nada iba a cambiar. Además, Estef era mi nuevo presente en mucho sentidos.

Mientras estuve vegetando con mi recuerdos en plena aula, léntamente se acercaba a mi número de exposición sin que me diera cuenta. Hasta que María, quien estaba a mi lado, me despertó y me preguntó : "¿Estás bien? Estás riendote solo hace rato y tus ojos están un poco rojos." - Desperté un poco alterado y le respondí que todo estaba bien. No obstante, me fui al baño para despejarme un poco, me mojé la cara y salí con pequeños saltos de baño. Mientras salía, algunos niños que pasaban cerca se reían de mí y me empezaron a imitar. Muy raros, para ser sincero. Segundos después, llegué al salón y vi cómo Fernando estaba haciendo tiempo para no salir al frente de la clase y esperar a que regresase del baño, puesto que habían saltado mi número por no estar. Una vez que me vieron, el papá de Estef dijo: "Mira, justo llegó Luis, te salvaste, pero espero que lo que estés preparando sea para toda la clase JAJA" - Fernando afirmó con la cabeza y me sonrió como si lo hubiera salvado. Luego, se sentó y siguió conversando muy animado con Ramiro y Sonia, además de algunos compañeros alrededor de sus asientos, parecían también entusiasmados; es decir, sí estaban planeando algo para la exposición.

El tutor me miró y dijo: "Ya que estás aquí, ¿podrías compartir con nosotros tu verano? Ya luego, le tocará a Fernando" - Me sentía nervioso y un poco alterado después de haber recordado tantas cosas. Sin embargo, comencé a hablar con tranquilidad y la mayoría de las chicas de mi clase estaban escuchando atentas, pues se notaba que querían saber si mencionaba en algún momento algo de Jina. Esto se debía a que, cuando les mencioncé a inicios del bimestre lo que pasó con ella, fui muy impreciso o siempre evité preguntas que me incomodaban. En fin, mencioné que me inscribí en clases de natación y que estaba estudiando un poco de matemáticas e inglés. Es aquí cuando el papá de Estef me felicitó por ello; mientras que mis compañeros estaban abucheandome por estudiar en verano. Luego, conté que había ido a una reunión de la promoción y todos volvieron hacer un alboroto pero más feliz y de aprobación. También mencioné que fui a ver una obra de teatro. Una vez más, el tutor me preguntó qué obra fue, dado que hubo un par este verano. Le respondí traquilamente, pues me parecía que nadie en aula sabía; salvo por unos cuantos que sí fueron y me enteré segundos después por cierto comentario. Luego me dijo: "Es donde salió mi hija, ¿te gustó la obra?" - Fue aquí el comentario oportuno: "Obvio que le encantó la obra, no se distrajo para nada y su personaje favorito fue el de Estéfani." - Todos se rieron y percibí una ligera una reacción de su parte.

Mientras continuaba hablando, a pesar de toda la joda que mi aula hacía, seguí mencionando que estaba practicando con instrumentos musicales con unos amigos, pues queríamos presentarnos en un futuro. Todos señalaron a Fernando como el baterista, pues les había contando algo; pero no todo, por suerte, pues era una sorpresa. Finalmente, cuando estaba terminando de contar que vine al colegio, dije algo que fue casi inconciente. Dije algo parecido: "Por último, vine al colegio con Jina para ver si encontraba amigos haciendo deportes o estudiando, pues yo también hice verano el año pasado..." - Hubo un silencio total por parte de mis compañeros y solo lo noté cuando el papá de Estef me preguntó: "Y... ¿Jina sigue por aquí en la ciudad?" - Le respondí con sorpresa: "No, ¿por qué pregunta por ella? - Me dijo que mencioné que fui al colegio con ella. Un poco alarmado lo negué, pero Alessandra, quien estaba en primera fila en el aula, me dijo con una sonrisa, casi riendose: "Sí, mencionaste que habías venido al colegio con ella" - Todos empezaron a murmurar y fue aquí cuando les dije que eso es todo y me fui a mi asiento. María me miró con duda y me preguntó una vez si esataba bien. Un poco perdido y con ironía le respondí que tampoco estaba seguro. Se rio de mí, me dijo que no le dé tantas vueltas al asunto y me ofreció unas galletas que había traído para distraerme.

Traté de relajarme un poco, pues seguía la exposición de Fernando y debo decir que esta fue una idea muy... "original" (la llamaré), puesto que la ¿dramatizó? con algunos compañeros. No estoy seguro cómo explicarlo. Primero, narró sus actividades, como cualquier otro alumno de la clase, pero se movía entre los asientos como si estuviera haciendo una exposición de clase como profesor. Luego, contó que estaba practicando la batería conmigo. Fue con este suceso que algunos compareños con los que habló empezaron a tocar los pupitres y a generar un buen ritmo con ello. Luego, Fernando comenzó a cantar, con buen ritmo, alegría e ironía; generó que todos en clase, incluido el profesor, se rieran un poco y aplaudieran con cierto ritmo. Además, mientras cantaba, seguía narrando sus actividades, pero con quienes se encontró en el verano y por ello, mientras caminaba por lo pupitres, se detenía y miraba casi cara a cara a quien se le acercara. Contaba una anécdota graciosa e incluso inventaba más sucesos de los ocurridos para que todos en clase se rieran, lo logró bastante bien.

El final es algo curioso, pues mencionó que practicó para ser ninja. Ramiro, quien estaba sentado por el centro del aula, sacó, junto con Fernando, una ¿bomba de humo o harina? Era muy parecido a una combinación de ambos, pues nos manchó un poco la rompa. Cuando terminó de narrar, ambos tiraron contra el suelo esas bombas y toda el aula se inundó de gas o lo que haya sido. Hubo un par de gritos por parte mujeres, que realmentes se asustanton, como hombres quuien estaban haciendo ruido para generar un poco más de caos. El papá de Estef dijo que salieramos para que se ventile el aula y mientras lo hacíamos, muchos se rieron de todo el acto de Fernando y conpañía.

Afuera del salón de clases, el tutor le preguntó qué había pasado. Fernando con un poco de ironía y duda, pues no sabía si lo iban a castigar, dijo: "¿El gran final inesperado?" - Les dijo que para la próxima se preparen y que no hagan exprimentos en clase, pues en la mayor parte le había gustado su presentación. Minutos después que se disipaba el humo, terminó la hora de tutoría, por lo que la actividad continuaba para la siguiente clase. Luego, todos estaban entrando al aula, pero el tutor me llamó y me preguntó en el oído :"¿Estás saliendo con Estéfani?" - Lo miré un poco alarmado, pues supuse que él ya lo sabía. Pero, como no era el caso, le dije que sí un poco inquieto, puesto que sabía que estuve con Jina. No me hizo más preguntas, solo me miró con una sonrisa y dijo muy optimista y aliviado :"Ah qué bueno, eso explica el repentino cambio de actitud de Estef" - Como no quería seguir hablando de eso, le mencioné que debía entrar al aula, pues el profesor de química ya estaba dentro. Me dio la razón y se despidió muy amablemente como siempre.

El día continuó con normalidad, salvo en el receso cuando estaba solo con Estef, pues me dijo que estaba un poco distante con ella. Pero como solo unos cuantos sabían lo ocurrido, a otros se les había olvidado por la presentación de Fernando y por el siemple hecho de que nadie dijo nada, traté de acutar normal. Pienso que mi comportamiento solo fue por hoy, trataré de no enfocarme tanto en esos recuerdo, pero sí considero importante meditar un poco sobre ello. No me gusta sentir esas emociones tan vívidas como si me estuvieran pasando en el momento.